
Acapulco, Guerrero, a 23 de marzo de 2026.- Integrantes de la asamblea del Ejido Pie de la Cuesta de Santo Domingo del municipio de Atoyac realizan, con el apoyo financiero de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), un proyecto de 10 años de aprovechamiento forestal maderable.
El asesor técnico del ejido, Julián Pineda Hernandez, dijo el sábado por teléfono que este proyecto es muy importante para los ejidatarios y los pobladores porque “se realizan trabajos de extracción de madera en rollo de manera legal y con menos impactos al ambiente”.
Asimismo, “se generan fuentes de empleo local y se le da conservación a los caminos principales del ejido, se protege la fauna local”.
Indicó que los recursos económicos serán utilizados para obras sociales que impulsen a la comunidad: “se busca ser incluyente ya que jóvenes y mujeres están contemplados en los trabajos complementarios para mejora de las áreas de producción”.
Los promoventes del proyecto son el presidente del comisariado ejidal, Gelasio Benítez Barragán, el secretario Procopio Benítez Robles y el tesorero Ascención Delgado Rosas. El responsable es José Luis Calvillo Palominos, de acuerdo con un documento compartido a El Sur.
Las obras principales del proyecto son el aprovechamiento de especies maderables, el mantenimiento de caminos, las reforestaciones, la creación de brechas corta fuego, el cercado y el chaponeo.
El extracto del proyecto retoma la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sobre los tipos de ecosistemas existentes en esta área serrana, que son bosque de pino encino y abies; bosque mesófilo de montaña; pastizales; vegetación secundaria arbustiva y arbórea de bosque de pino-encino.
Se prevé la generación de empleos, la demanda de insumos y de servicios, y la modificación de la economía.
El documento reconoce algunos de los principales efectos ambientales por la realización del proyecto a partir del 18 de marzo del año en curso, como son la inestabilidad del terreno, la modificación del microclima, la presencia de ruido, la generación de partículas suspendidas y la emisión de gases contaminantes.
También existe el riesgo de erosión, la alteración de los patrones de infiltración y de escorrentía superficial, la afectación de la superficie de la vegetación, “modificación de la apariencia visual, pérdida de elementos que lo componen, y modificación de unidades paisajísticas”.
Al respecto, el proyecto contempla hasta 16 medidas de mitigación, entre las que destacan la delimitación del área de corta y marqueo del arbolado de aprovechamiento; el permiso y el fomento del escape de fauna; la prohibición de la captura de fauna; y la realización de obras de conservación de suelos dentro de las áreas de corta con el material residual del aprovechamiento.
Asimismo, la realización de un programa de prevención y combate de incendios forestales y de mejores prácticas de manejo forestal para la conservación de la biodiversidad. El ciclo de corta es 2026 -2035, lo que dura el proyecto son 10 años.
Ramón Gracida Gómez


