La Jo Strømgren Kompani de Noruega abrirá la temporada internacional de danza del INBAL con una pieza que transforma el más famoso juego de pelota en lenguaje escénico, entre humor, teatro físico y reflexión sobre las masculinidades. La construcción escénica de esta obra –que forma parte de las actividades culturales en México vinculadas al Mundial– surge de una lógica directamente tomada del futbol: la marcación de la cancha, la definición de trayectorias y la organización del espacio como eje coreográfico

El Sur / Ciudad de México, 30 de abril de 2026. A Dance Tribute to the Art of Football (Un homenaje de danza al arte del futbol), propuesta coreográfica traída a México por la Jo Strømgren Kompani, se presentará el 19 y 20 de mayo en el Teatro del Bosque Julio Castillo, dentro del Centro Cultural del Bosque, dieron a conocer este miércoles la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de su Coordinación Nacional de Danza.
Durante una conferencia de prensa realizada en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo, autoridades culturales destacaron que esta obra marca el arranque de la temporada de danza internacional del INBAL, en el contexto del torneo mundial de futbol, cuyos juegos se efectuarán en junio próximo en sedes de Ciudad de México, Canadá y Estados Unidos.
El coordinador nacional de Danza del INBAL, Alonso Alarcón Múgica, subrayó la relevancia de recibir a una compañía con destacada trayectoria, surgida a fines de los noventa y presente en varios de los principales festivales internacionales.
Esta pieza, resaltó, conecta con la celebración deportiva global y es la que abrirá la programación escénica vinculada a la Copa del Mundo.
Del estadio de futbol al lenguaje coreográfico
A Dance Tribute to the Art of Football propone una lectura escénica del futbol como fenómeno colectivo. A partir del teatro físico y una construcción precisa del movimiento, traslada al escenario gestos, rituales y dinámicas propias del juego, convertidos en experiencia coreográfica.
Alarcón explicó que uno de los elementos más distintivos de la obra es su uso del humor, un recurso poco frecuente en la danza contemporánea, pero profundamente arraigado en diversas tradiciones culturales. En este caso, es una herramienta para acercar la danza a públicos más amplios y generar nuevas formas de interpretación del movimiento.
En escena, se despliega una danza grupal construida a partir de estrategias propias del futbol: la ocupación del espacio, las maniobras colectivas y la interacción entre los jugadores adquieren un carácter dramático y articulan el desarrollo de la pieza.
A ello se suma una dramaturgia que combina lo coreográfico con elementos teatrales, en línea con el trabajo de la compañía.
Masculinidades en juego
Uno de los ejes centrales de esta pieza dancística es la exploración de las masculinidades. A través del cuerpo y la interacción entre los intérpretes, propone una mirada que se aleja de las nociones tradicionales asociadas al futbol, como la competencia o la rivalidad, para abrir paso a otras formas de relación.

Según explicó Alarcón, el montaje muestra cómo los cuerpos pueden transitar entre expresiones que van desde lo atlético y disciplinado hasta lo vulnerable, lo afectivo y lo lúdico. Esta multiplicidad se construye mediante el movimiento, el humor y momentos de quiebre.
A Dance Tribute…, añadió, no se limita a una visión paródica, sino que incorpora distintos registros emocionales que permiten observar la complejidad de estas identidades en escena. La obra se plantea como una reflexión sobre el cuerpo masculino en el espacio público y sus posibilidades de transformación dentro del lenguaje artístico.
Un puente cultural entre México y Noruega
La presentación de A Dance Tribute to the Art of Football forma parte de una colaboración cultural entre México y Noruega impulsada por el INBAL, la organización Performing Arts Hub Norway, así como la embajada de Noruega en México. De esta última, el jefe de Misión adjunto, Daniel Giménez, comentó en la rueda de prensa que el proyecto refleja el interés compartido por fortalecer los intercambios artísticos entre ambos países.
Subrayó que la pieza, originalmente estrenada en 1997, es una de las más representativas de la danza contemporánea noruega de las últimas décadas. Desde entonces, ha recorrido escenarios internacionales gracias a una propuesta que combina la observación detallada del futbol con un sentido del humor particular y elementos de lo absurdo, lo que le ha permitido allegarse públicos diversos.
El diplomático también señaló que la presentación ocurre en un momento significativo, pues en 2026 se conmemoran 120 años de relaciones diplomáticas entre México y Noruega, lo que otorga un valor adicional a este tipo de iniciativas. A ello se suma el contexto del Mundial, el cual, dijo, ofrece una oportunidad para celebrar desde el deporte, pero también desde la cultura.
Intercambio, apertura y nuevas audiencias
En su turno, la subdirectora general de Bellas Artes, Haydee Boetto Bárcena, enfatizó que la colaboración internacional es una herramienta fundamental para el desarrollo del ecosistema artístico.
Afirmó que el intercambio con otras culturas permite a creadores y públicos ampliar su mirada, enriquecer lenguajes y generar entornos más dinámicos y críticos.
Para el INBAL, continuó, recibir propuestas extranjeras y fomentar la circulación de obras es parte de una visión integral que apuesta por una cultura más abierta y diversa. En ese sentido, consideró que proyectos como el de la Jo Strømgren Kompani fortalecen tanto la formación artística como la proyección internacional de las artes en México.
Boetto también destacó la afinidad entre arte y deporte como espacios de construcción colectiva, al señalar que ambos funcionan como vehículos de comunicación y encuentro. La conjunción de danza y futbol, dijo, permite tender puentes entre distintas comunidades y sensibilidades.
Una escena que rompe fronteras disciplinarias
Durante la sesión de preguntas, se abordó el carácter híbrido de la pieza, que transita entre la danza y el teatro. Alarcón explicó que este tipo de puestas en escena responden a una tendencia en las artes contemporáneas, donde las fronteras entre disciplinas se diluyen para dar paso a lenguajes más amplios.
En este caso, la obra parte del teatro físico, integrando movimiento, dramaturgia y elementos escénicos en una misma experiencia. Esta combinación no sólo amplía las posibilidades expresivas, sino que también permite atraer a públicos que no necesariamente se acercan a la danza de manera habitual.
Se profundizó además en la construcción escénica de la pieza, que surge de una lógica directamente tomada del futbol: la marcación de la cancha, la definición de trayectorias y la organización del espacio como eje coreográfico. A partir de estos parámetros, la obra desarrolla una dramaturgia que replica, descompone y resignifica las dinámicas del juego en escena.
Alarcón apuntó que la obra permite, asimismo, observar masculinidades “polimórficas”, es decir, formas de lo masculino que no se limitan a una sola expresión, sino que coexisten y se transforman simultáneamente. La interacción entre los intérpretes abre espacio a vínculos que incorporan afecto, vulnerabilidad y humor, alejándose de una visión rígida o exclusivamente competitiva.
El coreógrafo adelantó que esta presentación será el punto de partida de una programación más amplia vinculada al Mundial, que incluirá diversas disciplinas artísticas y será anunciada en próximas fechas.
Con esta propuesta, el INBAL inaugura una temporada que busca conectar la escena contemporánea con fenómenos culturales de alcance global, al tiempo que abre espacio a nuevas formas de mirar el cuerpo, el juego y la colectividad desde el arte, finalizó.
Guillermo Rivera


