
Acapulco, Guerrero, a 3 de diciembre de 2025.- Miles de familias inundaron la avenida Costera para ver la caravana navideña de la empresa Coca-Cola que después de 15 años regresó a la ciudad, y que después provocó un caos no solo en tráfico, sino en los restaurantes, cafeterías y hasta los puestos de cenas y postres de la zona turística y calles aledañas.
Los ocho camiones alegóricos con iluminación y música, partieron de manera puntual a las 7 de la noche del Asta Bandera, donde el secretario de Turismo, Simón Quiñones Orozco; el director de asuntos corporativos de Coca-Cola Femsa, Aldo Castrejón, y el gerente de Asuntos Corporativos de Coca-Cola Femsa en México, Gibrán de la Torre, así como el secretario de Turismo municipal, Noe Peralta, dieron el banderazo de salida.
Según estimaciones del gobierno del estado, en las banquetas de la Costera se apostaron poco más de 350 mil personas, familias enteras, además de los visitantes desde sus hoteles, y trabajadores de los establecimientos que pausaron momentáneamente sus actividades.
Al frente cada camión alegórico, con figuras alusivas a la Navidad, y con botargas de osos polares, iba un grupo de entusiastas jóvenes caracterizados de duendes y de otros personajes que efectuaban diferentes coreografías y animaban a las familias.
Los niños que no alcanzaron a colocarse frente a las vallas con sus padres los subieron a los hombros, otros más se treparon a algunas camionetas estacionadas en el sentido de la Base hacia el Centro, otros en patrullas de la Policía Municipal, e incluso algunas personas se metieron y subieron a los camellones, donde recientemente se colocó el pasto.
El paso de los ocho camiones y los animadores duró alrededor de media hora, quienes realizaba paradas escalonadas en la Costera para hacer las coreografías. La caravana que salió a las 7 de la noche, llegó a las 10 de la noche en las inmediaciones del Centro de Convenciones.
Pero no todas las familias que salieron de sus casas con sus hijos para ver el desfile pudieron llegar a la Costera; se quedaron en las paradas de los camiones urbanos en el bulevar Vicente Guerrero, así como en la carretera México-Acapulco en La Cima. Muchas de las fotografías de los padres esperando el transporte público fueron subidas a redes sociales.
En declaraciones antes del desfile, el secretario de Turismo, Quiñones Orozco, indicó que la caravana no costó un solo peso al gobierno del estado y todos los gastos fueron absorbidos por la multinacional Coca-Cola.
Dijo que el gobierno del estado contribuyó con la seguridad, así como el municipio con trabajadores que se distribuyeron a lo largo de la vía. Agentes de la Policía del Estado, Protección Civil, Bomberos, Policía Municipal, Policía Turística y la Guardia Nacional fueron los encargados de la seguridad.
De acuerdo con los directivos de grupo Femsa, en la caravana participaron más de 200 trabajadores y artistas que se caracterizaron y que montaron las coreografías que miles de familias pudieron disfrutar.
Conforme fue culminando el paso de los carros alegóricos, las familias que se encontraban apostadas en las banquetas de la Costera se fueron retirando algunas a los restaurantes de las plazas comerciales, otros a los establecimientos ubicados sobre la avenida, así como en las cafeterías, también se había largas filas en los puestos de cenas y postres ubicados en las avenidas y calles aledañas como Universidad y Cuauhtémoc.
El regreso a casa también se volvió complicado debido a la gran cantidad de personas que trataban de subirse a los camiones urbanos para retornar hacia las colonias Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento, Vacacional, y aquellos que se dirigían a la zona poniente.
Choferes de taxis colectivos cobraron hasta 100 pesos por personas, se quejaron usuarios, quienes caminaban por las vialidades para buscar transporte para regresar a sus casas.
Mientras los automovilistas que dejaron sus carros en las calles aledañas a la Costera, tardaron hasta dos horas en poder salir del tráfico que por momentos se paralizó hasta por 25 minutos, y nadie avanzaba.
Jacob Morales Antonio / Foto: Aurora Harrison


