
Chilpancingo, Guerrero, a 5 de noviembre de 2025.- El Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) y la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), denunciaron mediante un comunicado “una estrategia de criminalización, desprestigio, hostigamiento y amenazas”, en contra de ambas agrupaciones así como de las que se han solidarizado con su lucha.
En un comunicado que emitieron ayer, agradecieron la solidaridad que recibieron del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena (CNI), después de la agresión que sufrieron el viernes cuando fueron a la comunidad de Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera (Hueycantenango), donde murieron tres de sus integrantes y siete resultaron con lesiones.
Agradecieron “su reclamo firme ante la injusticia que viven nuestros pueblos y comunidades indígenas de Guerrero y del país”.
Advirtieron que “nuestro pueblo digno y firme no se arrodilla ante este sistema capitalista de muerte, la manipulación y colusión de los gobiernos ni el terror inhumano de los grupos narco-paramilitares que cobardemente atentan contra nuestras hermanas, hermanos, mujeres, hombres, niñas, niños, abuelas y abuelos”.
Indicaron que “aunque nos asesinen, embosquen, desaparezcan y amenacen, no callaremos nuestra voz ni dejaremos nuestra digna resistencia y exigiremos la justicia”.
El Cipog-EZ y la CRAC-PF aseguraron que su compromiso es restaurar la seguridad y la dignidad de los pueblos, “y realizar el sueño de justicia de todos nuestros compañeros y compañeras que han dado sus vidas en esta lucha por la vida y la madre tierra”.
“Son muchos los compañeros y compañeras defensores y defensoras que han sido asesinados y desaparecidos en nuestro estado de Guerrero”.
Las agrupaciones denunciaron el hostigamiento y amenazas que han sufrido los integrantes de la Misión Civil de Observación-Sexta, por miembros de grupos del crimen organizado que han llegado directamente a sus casas, tocando sus puertas, preguntando por ellos, “en un intento de intimidarlos por su labor en defensa de los derechos humanos y por acompañar a nuestros pueblos y asambleas comunitarias”.
Agregaron que a pesar de ello, “se han aferrado a seguir pronunciándose y caminando en defensa de la vida sin doblegarse o tomar un paso atrás”.
También se solidarizaron con los medios de comunicación “que han difundido la palabra y denuncia de nuestros pueblos durante años y que hoy viven la criminalización, represión y amenazas, como Sergio Ocampo Arista, de La Jornada, y sus compañeros, por su compromiso con la difusión de la verdad que vivimos en Guerrero, por el Estado y el crimen organizado”.
Zacarías Cervantes


