
Chilpancingo, Guerrero, a 5 de noviembre de 2025.- La Red Mexicana de Afectados contra la Minería (Rema) denunció que hay simulación en un anuncio de adopción del estándar Hacia una Minería Sustentable, hecho por el Comité Ejecutivo de Minería de la Cámara de Comercio de Canadá en México (Cancham), que se presenta como un gran avance para la industria.
Señaló, como referente, la actuación de la canadiense Equinox Gold en la mina Los Filos, de Carrizalillo, en donde se ha destruido casi la totalidad de sus tierras mientras la empresa mantiene su pretensión de imponer condiciones absolutamente inviables sobre su convenio de uso de tierras, con la auto suspensión ilegal de su mina y al mismo tiempo haciendo amenazas y demandas en contra de la comunidad.
Con un boletín, Rema indicó que el 24 de octubre el Comité Ejecutivo de Minería de la Cancham anunció la adopción del estándar Hacia una Minería Sustentable (TSM, por sus siglas en inglés), con el embajador de Canadá en México, Cameron Mackay.
Explicó que el estándar es un mecanismo de autorregulación empresarial, para simular que las empresas canadienses que “destruyen con impunidad vidas y territorios en diferentes partes de la República mexicana, sean reconocidas por los gobiernos como una fuerza positiva para las comunidades, para el medio ambiente y para la prosperidad a largo plazo de nuestro México”.
Pero en lugar de una fuerza positiva para las comunidades, para el medio ambiente y para la prosperidad a largo plazo de nuestro México, denunció que “el estándar promueve la opacidad y el conflicto de interés al promover procesos de autorregulación de las empresas sobre sus propias operaciones”.
Señaló que el mecanismo no conlleva penalizaciones para las empresas que no cumplen los protocolos, al tiempo que evita que las comunidades y trabajadores mineros afectados busquen justicia y reparación del daño, cuando pierden fuentes de agua, se destruyen sus tierras cultivables, empiezan a enfermarse o enfrentan la criminalización y la violencia por haberse organizado y denunciado violaciones de sus derechos.
Aseguró que organizaciones ambientales y pueblos indígenas de Canadá también señalaron la peligrosidad del estándar “utilizado para disfrazar la minería como una actividad responsable”, sobre la debilidad de la legislación y los controles para manejar la contaminación del agua generada por la minería, y la falta de respeto y desdén que constantemente muestran las corporaciones mineras hacia la autodeterminación de los pueblos indígenas.
Indicó que en una publicación de 2021, organizaciones canadienses observaron que el estándar voluntario no asegura que las empresas cumplan ni con sus protocolos, ni con las leyes locales de aquel país; incluso, que el mecanismo es más débil que otros, porque no toma en consideración temas relevantes como la reclamación y cierre de minas, la seguridad en torno a la operación minera o los derechos humanos, entre otros.
Señalaron como ejemplo el caso de Los Filos, donde la mina declaró una suspensión de operaciones, al mismo tiempo que presiona con demandas y amenazas al ejido, dueño de las tierras que ocupa.
“Este conjunto de violaciones no sólo lo dice la comunidad de Carrizalillo, sino ahora la clausura reciente por Profepa a las operaciones de la empresa, respalda lo que ha estado diciendo la comunidad desde hace meses en torno a los incumplimientos de la empresa de la normatividad ambiental mexicana y respecto al señalamiento de que este cierre debería conllevar un proceso de remediación, rehabilitación y compensación justa y consensuado con la comunidad”.
Advirtió que el Comité Ejecutivo de Minería de Cancham dice que la adopción de este estándar “responde a la exigencia consensuada por la presidenta de México y el primer ministro de Canadá para que la industria minera siga llevando a cabo protocolos de protección comunitaria y ambiental acordes con las aspiraciones comunes de construir un marco de desarrollo sostenible”.
Consideró que en realidad es un “montaje mediático organizado por la industria en colaboración con la diplomacia canadiense para maquillar su Plan de Acción Canadá-México y su acercamiento con México en el contexto de la revisión del T-MEC para tratar de persuadir al gobierno mexicano que las empresas mineras canadienses ahora van a comportarse bien”.
Llamó a las autoridades mexicanas a no caer de nuevo en la trampa de la simulación, en la política colonial extractivista de Canadá y aceptar la continuidad del despojo, desplazamiento e impunidad en torno a la minería.
Lourdes Chávez / Foto: Jesús Eduardo Guerrero – Archivo


