
Atoyac, , Guerrero, a 21 de julio de 2025.- En la presentación en Atoyac de la investigación periodística Lista Apresa y los Vuelos de la Muerte, familiares de desaparecidos de la época de la guerra sucia o terrorismo de Estado, reprocharon que “desde el alto poder” se protege al Ejército y el ex presidente Andrés Manuel López Obrador “no hizo nada” para investigarlo durante su mandato.
Reunidos en el Salón México el sábado en la tarde decenas de familiares de víctimas de desaparición forzada y sobrevivientes de la campaña de contrainsurgencia de la década de 1970, escucharon la exposición de los integrantes de la investigación del portal A dónde van los desaparecidos que encabezó la periodista Marcela Turati.
En reacción a la presentación que duró un par de horas, Abelardo Rivera Domínguez, hermano del desaparecido estudiante universitario Leandro Gutiérrez Rivera, visto por última vez en 1976, agradeció la exposición, “pero todo eso que ustedes nos dijeron nosotros ya lo sabemos”.
Reprochó que la Comisión de la Verdad creada en el gobierno de López Obrador, salvo el informe del Mecanismo de Esclarecimiento Histórico (MEH), se diluyó y “no han movido nada, ahí la dejaron, se salieron compañeros de la Comisión y ni siquiera dijeron por qué y por qué no los remplazaron”.
Acusó a los soldados del Ejército de asesinar a sus familiares y “desde el alto poder los protegen, mientras no se llegue como un acuerdo con los militares para que los exoneren no va a haber pago, reparación integral del daño”.
Afirmó que la postura de la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, hija de la madre buscadora Rosario Ibarra de Piedra, de negar los Vuelos de la Muerte es para preparar “el camino para exonerar a los militares”, y varios asistentes dijeron que sí.
Rivera Domínguez lamentó que muchos papás de los desaparecidos ya murieron y nunca obtuvieron verdad, justicia y reparación de daños, demandas que deben seguir impulsando, concluyó; Marcela Turati se sumó al llamado de justicia.
El ex guerrillero de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), Guillermo Sotelo Raviela expuso su detención el 24 septiembre de 1972 en Acapulco junto con Bernardo Reyes Félix, quien sigue desaparecido, “ya no nos llevaron a los separos porque estaba saturado de los compañeritos de El Quemado”; uno de ellos, Francisco Vargas Vinalay, estaba en el público.
Contó que en octubre del mismo año fue trasladado a Veracruz y ya no supo de su compañero cívico, cuyo nombre no aparece en la lista de los Vuelos de la Muerte, por lo que también hay que investigar qué fue de él.
Erasmo Cabañas Tavares, sobreviviente de reclusión en el Campo Militar Número Uno y sobrino del líder del Partido de los Pobres, Lucio Cabañas, empezó diciendo: “yo soy morenista 100 por ciento, sí, pero el gobierno sí puede esclarecer hacer las cosas, sí lo puede hacer”.
Mencionó la reunión en el Campo Militar Número Uno del 22 de junio de 2022 en la que estuvo el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, familiares de desaparecidos y familiares de soldados muertos durante la guerra sucia, quienes “también estaban pidiendo reparación de daño, ¡se los juro!”.
Dijo que hay bitácoras de los vuelos y se sabe los nombres de los mandos militares, entonces “con todas las evidencias que hay, ¿por qué no llamar de uno por uno y preguntarles?, pero al Ejército no lo tocan, esa es la situación, no lo tocan para nada, ahí está el Ejército, está muy tranquilo porque sabe que no va a haber investigaciones por su parte”.
Insistió en su identificación obradorista, “amo esa lucha que están haciendo, ese cambio que están haciendo, pero no hizo nada; yo fui de los primeros que fueron a declarar en 2001 con (Ignacio) Carrillo Prieto (titular de la extinta Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp)), las mismas declaraciones, año con año las mismas declaraciones”.
Hace 15 días, integrantes la Fiscalía General de la República (FGR) acudieron a su casa en la comunidad El Salto, tomando declaraciones, y en su casa en la cabecera municipal le tomaron muestras de sangre, “¿cuántas veces nos han tomado muestras de sangre?”, preguntó y otro familiar le respondió: “muchísimas”.
En agosto volverán a acudir, “¿qué se está haciendo?, nada, hablan de reparación, hablan de verdad y justicia, se habla de un montón de cosas, pero están repitiendo lo mismo, va a salir Claudia Sheinbaum Pardo y vamos a seguir igual”.
La investigación va a servir para los expedientes de los desaparecidos
La dirigenta de la Asociación Representativa de Ejidos y Comunidades, Grupos Vulnerables Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos, Estela Arroyo aseguró que la investigación periodística va a servir para los expedientes de los desaparecidos, “la mayoría tenemos averiguación previa y se está dando el trabajo, la lucha es incansable, no nos hemos cansado, nunca nos vamos a cansar”.
Informó que 17 víctimas integradas a los casos que lleva la organización que encabeza aparecen en la lista de los Vuelos de Muerte, “aquí no termina, el que tiene la verdad es el Ejército, los archivos, lo que debemos de decir que abran esos archivos para que conozcamos la verdad, que muchas veces pues estamos exigiendo”.
“El Ejército es el culpable, el Ejército fue el que tiene la verdad de los desaparecidos y de los torturados; castigo a los culpables”.
Estela Arroyo se sumó al llamado de unidad de colectivos que externaron familiares durante sus intervenciones en el evento, “sería magnífico hacer un solo frente para exigir esa verdad que queremos saber”.
El gobierno no reconoce el informe del MEH, señala Abel Barrera
En la bienvenida del evento, el ex comisionado del MEH, Abel Barrera Hernández dijo que el gobierno federal no ha reconocido el informe final del mecanismo y no dio recursos para una impresión amplia.
No obstante, agregó el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, la investigación continúa sobre la guerra sucia “y Atoyac es el corazón de esa lucha y qué bueno que las compañeras y los compañeros hayan decidido venir hasta acá para entregarles lo que están investigando”.
Además de Marcela Turati, expusieron la investigación el historiador Camilo Vicente Ovalle, Alicia de los Ríos Merino, hija de la desaparecida Alicia de los Ríos, Lucero San Vicente y Donají Valencia. También participó el abogado del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), César Contreras.
Asistieron, entre otros, la vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), Tita Radilla, el ex comisionado de la Comisión de la Verdad de Guerrero (Comverdad), Nicomedes Fuentes, el cronista de Atoyac, Víctor Cardona Galindo y el profesor de la Preparatoria 22, Wilibaldo Rojas Arellano.
Documentan 25 viajes con los nombres de 183 víctimas de los Vuelos de la Muerte
La investigación periodística La Lista Apresa y los Vuelos de la Muerte señala que el documento de 183 presuntas víctimas lanzadas al mar “se suma a otros indicios que demuestran que existió documentación militar con detalles sobre las detenciones, los interrogatorios, los traslados y el destino de las víctimas desaparecidas, que permanece oculta o fue destruida”.
En la infografía difundida por los autores del texto en Atoyac el sábado y en Chilpancingo el domingo se destaca que es un documento auténtico, “el grueso de la información que contiene la lista es consistente con otras fuentes sobre las personas detenidas-desaparecidas, incluidas las denuncias de familiares y los documentos de inteligencia cuyos autores jamás imaginaron que serían divulgados”.
La Lista Apresa, difundida por el portal de noticias A dónde van los desaparecidos el 7 de agosto de 2024, consiste en una carta que Benjamín Apresa, militar desertor asignado en 1974 a la Base Aérea Militar número 7 en Pie de la Cuesta, mandó a la fundadora del Comité ¡Eureka!, Rosario Ibarra de Piedra, en mayo de 2004.
Apresa escribe que estuvo en Pie de la Cuesta de 1974 a 1976 bajo las órdenes de Francisco Javier Barquín Alonso, pero los periodistas e historiadores autores de las investigaciones señalan que nadie con ese nombre figura como subordinado del capitán, “el nombre podría ser un seudónimo, ya que en la carta indica que recibió amenazas de muerte”.
La lista está dividida en 25 viajes con los nombres de las 183 víctimas, 9 son mujeres, y del total, realizadas específicamente entre 1972 y 1974, 163 son detenciones en Guerrero, 7 en Michoacán, 6 en Hidalgo, 2 en la Ciudad de México y en el Estado de México cada uno, y uno en Morelos y en Oaxaca cada uno.
Son 10 personas que no coinciden con ninguna denuncia de desaparición en la época, “podría tratarse de personas cuyas familias nunca denunciaron su desaparición, o de errores en el nombre de víctimas de desaparición que sí cuentan con denuncias”.
Los autores dicen que la recuperación de los restos de las víctimas de los Vuelos de la Muerte, “es difícil, pero el gobierno cuenta con el buque de investigación pesquera y oceanográfica Dr. Jorge Carranza Fraser y un submarino robótico capaz de sumergirse 2 mil metros y de tomar imágenes y muestras del fondo marino. Esta moderna infraestructura podría estar a la altura del desafío”.
“La Lista Apresa contribuye a demostrar que la desaparición forzada fue cometida de forma sistemática contra la población civil”.
Ramón Gracida Gómez


