21 julio,2025 7:47 am

Está detenido por declaraciones falsas de testigos “comprados” por la FGR, dice ex policía de Iguala

 

Iguala, Guerrero, a 21 de julio de 2025.- El ex policía municipal Rey Flores Hernández, El Negro, detenido el pasado 24 de marzo en esta ciudad con orden de aprehensión por los delitos de desaparición forzada y delincuencia organizada, vinculado con los ataques y la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, afirma en una carta enviada desde el penal del Altiplano que su detención fue por declaraciones “falsas” de testigos protegidos que son “comprados” por la Fiscalía General de la República (FGE).

La detención del expolicía, al que se le relaciona con Guerreros Unidos, grupo delictivo al que las autoridades han adjudicado los ataques y la desaparición de los 43 normalistas, se realizó el 24 de marzo en un dispositivo conjunto derivado de los trabajos de investigación por los hechos cometidos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, aunque la detención se dio a conocer un día después mediante un comunicado de prensa.

Rey, El Negro, redactó una carta con fecha 14 de mayo desde el penal de máxima seguridad de El Altiplano, la cual envió al reportero de nota roja, Luis Román Castro Ochoa, que a su vez la hizo pública y compartió con El Sur.

Narra que fue detenido a las 6:50 de la mañana mientras barría su negocio que abrió con su esposa, la cocina económica El Muñe, en la colonia Fernando Amilpa.

Aclara que él nunca se fue de Iguala tras los ataques ocurridos en septiembre de 2014, incluso siguió trabajando en la administración municipal hasta el gobierno pasado del priista David Gama Pérez. Informa que trabajó para la Secretaría de Seguridad Pública municipal desde el año 2000, y el 15 de diciembre de 2022 fue transferido al área de panteones.

Agrega que tras su detención, agentes de la FGR le mostraron confesiones de testigos protegidos que han colaborado con las investigaciones, quienes lo involucraron con estos hechos, y aclara: “sabemos que son comprados ya que a mí me ofrecieron lo mismo cuando me detienen, diciéndome que les diga dónde quedaron los (43) estudiantes, ya que unos testigos me señalaban, y que si yo les daba información me daban protección, cambio de nombre, carro y casa para que yo hablara y ellos me ayudarían”.

Indica que contestó a los agentes que entonces entendía por qué cayó él y fue detenido, “por declaraciones falsas de testigos protegidos que yo no conozco”, entre los que menciona los nombres claves de Neto, Karla, Walter, Azul, Juan y Damián, quienes habrían reconocido a Rey por su nombre y fotografías.

Desmiente la versión de uno de los testigos que señaló que él vivía en la localidad de Tonalapa del Sur, perteneciente al municipio de Tepecoacuilco, y aclara que en los últimos 29 años ha vivido en la colonia Fernando Amilpa, ubicada el sureste de la cabecera municipal de Iguala.

Insiste en que la información ofrecida por los testigos de identidad reservada es falsa y que fueron utilizadas para que la jueza del caso librara la orden de aprehensión en su contra, por los delitos de desaparición forzada y delincuencia organizada.

El ex agente policiaco revela que entregó a su abogado de oficio las pruebas que tenía guardadas, entre ellas el oficio de comisión con un servicio de 24 horas en la comunidad de Ahuehuepan, asentada en la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano en los límites con Teloloapan, en la patrulla 009 con cuatro agentes más, que fue del 26 al 27 de septiembre de 2014.

Reiteró que es falsa la declaración del testigo Karla que señaló que Rey participó en “los lamentables hechos” de esa noche. “Yo estuve en la comunidad de Ahuehuepan, tengo pruebas, oficio de comisión y está la fatiga”.

Agrega que a las 7:30 de la mañana del 27 de septiembre iba pasando la colonia Loma de Coyotes cuando escuchó vía radio que les ordenaban que se fueran con todo el personal a su mando para que se presentada a las instalaciones regionales de la Policía Estatal, en la comunidad de Tuxpan.

“Me quiebro gacho estando aquí en un Cefereso pagando por algo que yo no sabía que era culpable, te juro que soy inocente de todo lo que se me acusa. La Fiscalía (de la República) sólo busca culpables utilizando hipótesis falsas, declaraciones que ellos mismos arman para que un testigo protegido firme y señale las fotos que les pone enfrente”, se lee en la carta de seis páginas.

Alejandro Guerrero / Foto: Juan Luis Altamirano – Archivo