14 julio,2025 8:36 am

Disfrutan miles de acapulqueños recorridos en  los buques de la Autodefensa de Japón

Se forman bajo los rayos del sol para conocer las embarcaciones Kashima y Shimikaze, que estuvieron abiertas al público en el puerto el sábado y domingo

Acapulco, Guerrero, 14 de julio de 2025. Miles de personas disfrutaron los pasados sábado y domingo de los recorridos a bordo del JS Kashima, uno de los dos buques de la Escuadra de Entrenamiento de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón que arribaron el viernes al puerto de Acapulco.

El sábado, a las 10 de la mañana y a pesar del sol, la gente ya había hecho una fila a lo largo del Parque de la Reina para ingresar a la terminal marítima y maravillarse, primero, del exterior de ambos buques, el destructor JS Shimakaze y el buque de entrenamiento JS Kashima, dirigiéndose a este último para abordar y recibir el saludo de los oficiales japoneses una vez arriba.

Construido a mediados de la década de 1990, el JS Kashima, cuyo nombre proviene del templo Shinto Kashima, al noroeste de Tokio, es el principal buque escuela de la Fuerza Marítima de Autodefensa del Japón y está dedicado a formar y entrenar a los nuevos marinos –viajan unos 600 entre los dos buques–, muchos de los cuales estuvieron presentes para dejarse tomar fotografías y compartir un poco, a pesar de las diferencias con el idioma, con quienes se les acercaron.

Con un desplazamiento a plena carga de más de 4 mil toneladas, una eslora (longitud) de 143 metros y una manga (anchura) de 18 metros el buque ofreció desde la cubierta principal, único espacio donde se permitió el recorrido de la gente, varias vistas del puerto de Acapulco que fueron aprovechadas por la gente que no dejó de tomar fotografías y asombrarse con cosas como el gran cañón frontal de fabricación italiana Oto Melara de 76 milímetros, que junto a dos lanzadores de torpedos triples y cuatro cañones para saludo, forman parte de su armamento.

“La verdad es impresionante lo que tienen estos amigos”, comentó Julián Centeno, turista de la Ciudad de México y que aprovechó junto con su familia la oportunidad de subirse a un buque.

“Sí, mucho calor, pero bien valió la pena”, aseguró al joven Yuritzi, de la colonia Progreso, y que junto con un grupo de amigos llegó desde temprano para subirse a la embarcación.

Decenas de niños lo mismo corrieron por los pasillos que sobre la cubierta principal ante la complacencia de sus padres y la mirada seria de los marinos japoneses.

Por la tarde, durante la segunda jornada, la cantidad de gente no disminuyó, incluso hubo inconformidades por estar formada precisamente bajo el rayo del sol además de que el recorrido a bordo, que tomaba 25 minutos aproximadamente, se realizó más rápido.

No obstante, ayer domingo la situación fue muy distinta, ya que con aviso apenas de unas horas y sólo a través de la página de Facebook de la Embajada del Japón en México, se cambiaron los horarios de visita, pasando de dos a uno solo, de 10 de la mañana a 12 del día, lo que ocasionó que más de un centenar de personas molestas –decenas de niños entre ellas– se quedaran esperando afuera del muelle desconociendo los motivos de dichos cambios de horario.

Ambos buques, el destructor JS Shimakaze y el buque de entrenamiento JS Kashima, llegaron el pasado viernes 11 de julio como parte de su recorrido anual internacional por diversos puertos del mundo y que es realizado desde 1957 con el objetivo de desarrollar el espíritu marinero de los oficiales recién graduados.

En medio de una gran ceremonia, fueron recibidos por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y la alcaldesa Abelina López Rodríguez, así como por el vicealmirante Ramiro Lobato Camacho, comandante de la Octava Región Naval.

En el acto, realizado en el muelle de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), la gobernadora destacó los lazos de cooperación internacional para la paz, seguridad y prosperidad de los pueblos, al tiempo que el vicealmirante Hiroshi Watanabe, comandante de la Escuadra de Entrenamiento, se solidarizó con Acapulco ante los daños ocasionados por los huracanes de 2023 (Otis) y 2024 (John).

La visita incluyó diversas actividades, entre ellas la proyección de cine japonés en el Museo Fuerte de San Diego el sábado por la mañana, al igual que un partido de futbol, un concierto musical el sábado por la tarde y la reforestación del cerro de El Mogote, en el parque Papagayo, ayer domingo.

…pero entran pocos al concierto de los marinos de Japón con los de México

El sábado por la tarde, lo que iba a ser una presentación de la Banda de Música de la Escuadra de Entrenamiento de la Fuerza Marítima de Autodefensa del Japón en el parque Papagayo, que tiene capacidad para unas mil personas, terminó siendo un reducido espectáculo para amigos, invitados especiales y funcionarios al interior del salón Roqueta del Hotel Amares, sobre la avenida Costera.

Y es que, a última hora, se decidió cambiar de sede a través de las páginas electrónicas oficiales de la Embajada del Japón en México y del gobierno municipal de Acapulco principalmente, argumentando condiciones climatológicas adversas.

Así, y poco después de las 6 de la tarde, apenas unas 400 personas llenaron dicho salón, dejando en la calle a por lo menos otras 500 que hicieron fila –que salía del hotel y hasta las Torres Gemelas– desde horas antes.

Ello generó inconformidad, malestar y reclamos ante el personal de seguridad del hotel, que nada pudo hacer mientras adentro, en el salón, ya iniciaba el espectáculo con los tambores japoneses, el tradicional taiko, interpretando temas (Shiki, Yamabiko, Shoun, entre ellos) relacionado con las estaciones, principalmente con el verano y el otoño, y con las montañas, así como con la valentía.

La larga fila de personas para visitar los buques Shimakaze y Kashima de la Escuadra de Entrenamiento de la Fuerza Marítima  de Autodefensa de Japón, en la terminal marítima de Acapulco ayer. Foto: Jesús Trigo

En su oportunidad, el embajador en México de Japón, Kozo Honsei, celebró la asistencia de la gente al evento y recordó que este tuvo entre sus objetivos reforzar los lazos de amistad entre aquel país de oriente y Acapulco.

Esto, en medio de los daños de los pasados huracanes Otis de 2023 y John de 2024, recordando que en la víspera ofrecieron sus condolencias oficiales con una ofrenda floral en el monumento Viento en reposo, ubicado en el Paseo del Pescador.

De igual manera, recordó a los dos marinos fallecidos en el accidente del Buque Escuela Cuauhtémoc en mayo pasado, así como también llamó la atención sobre que Acapulco fue el primer punto del nuevo mundo que recibió samuráis japoneses con la llegada de Hasekura Tsunenaga y su comitiva hace más de 400 años.

“¡Viva Acapulco, viva México!”, arengó el embajador para continuar con la actuación de la banda de música japonesa que interpretó temas como Paradise has no borders, de la Tokyo Ska Paradise Orchestra, y hasta el famosísimo Cerezo rosa, de Dámaso Pérez Prado.

Dicha banda, formada por 16 músicos seleccionados de otras seis bandas de las Autodefensas de Japón, también se dio oportunidad de presentar temas como Recuérdame, de la película Coco, de Disney (2017) y de La sirenita, otra cinta de Disney de 1989.

No obstante, el público juvenil que sí logró entrar al evento despertó cuando tocó el turno a temas musicales de animación japonesa populares en México; Gurenge y Kamado tanjiro no uta, de la serie Demon slayer.

Óscar Ricardo Muñoz Cano