
Ciudad de México, 31 de mayo de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum puso hoy en duda que Estados Unidos tenga “interés legítimo” en el pedido de extradición del gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya y otros acusados y sugirió que el caso sirve a motivos electorales de la “ultraderecha estadounidense”.
La mandataria intervino en un mitin en el Monumento a la Revolución, para conmemorar el segundo aniversario de su triunfo electoral. El mensaje fue replicado en decenas de plazas públicas en el país.
El cuestionamiento a los móviles del caso Rocha son hasta ahora la impugnación más fuerte a la acción de la justicia de Estados Unidos contra el gobernador con licencia y otros nueve acusados, entre funcionarios y ex funcionarios, de los cuales dos se entregaron a las autoridades del país vecino.
También es el cuestionamiento de mayor alcance contra el presidente Donald Trump desde que Sheinbaum asumió el cargo en octubre de 2024.
La presidenta omitió referirse a los casos del general del Ejército en retiro Gerardo Mérida, ex secretario de Seguridad de Sinaloa, y Marco Almanza, exjefe de la Policía de Investigación de ese estado, quienes son parte de la acusación y se entregaron a las autoridades estadounidenses.
“Debemos preguntarnos, surge la pregunta legítima”, dijo Sheinbaum en el mitin: “¿Es realmente interés legitimo, genuino por ayudar a México? ¿Es realmente un interés legitimo para combatir a la delincuencia organizada?”
“O quizás”, continuó la presidenta, “estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones del 2026. ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país? No son preguntas retóricas. México no es piñata de nadie”.
“Es legítimo dudar del verdadero interés en los juicios de extradición para autoridades electas, porque primero, hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven en el principal elector de México, eso no lo podemos permitir”, señaló.
Sheinbaum aludió así al origen de la acusación contra Rocha Moya, la Fiscalía del Sur de Nueva York, que depende del Departamento de Justicia de Estados Unidos, equivalente a un ministerio público federal.
“Cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quien no, cuando se busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la idea de que otro país puede intervenir en asuntos que sólo le corresponden a los meicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”, agregó.
“Y México, que se oiga claro, que se oiga fuerte, no acepta injerencias. Somos un país libre, índependiente y soberano”, subrayó la mandataria.
Redacción


