
Las mafias no están dispuestas a renunciar a las enormes ganancias que genera la pesca de totoaba, especie que comparte hábitat natural con la vaquita, que queda atrapada en las redes, advierte el organismo del sistema de Naciones Unidas.
Ciudad de México, 3 de agosto de 2019. La lucha por conservar la vaquita marina no es solo un asunto ambiental sino también un asunto de combate a mafias y de gobernanza en la zona donde habita, indicó Ivonne Higuro, secretaria general de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites).
En un documento publicado por el organismo del sistema de Naciones Unidas, advirtió que las mafias no están dispuestas a renunciar a las enormes ganancias que genera la pesca de totoaba, especie que comparte hábitat natural con la vaquita, que queda atrapada en las redes utilizadas para pescarla.
“Hay que ver qué está impulsando al crimen organizado a involucrarse en el crimen contra la vida silvestre, que también hace daño a la economía.
“Por eso digo, si no les interesa el medio ambiente, interésense en el daño que le hace a la economía de los países cuando los pescadores no pueden pescar, cuando los pescadores no pueden mantener a sus familias, los daños sociales de su vida de todos los días”, señaló.
Por su parte, Lorenzo Rojas Bracho, presidente del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva), indicó que actualmente, los esfuerzos de rescate y conservación de la especie están contenidos en la Iniciativa de Sustentabilidad para el Norte del Golfo de California, un plan de acción que está en marcha pero que no se ha implementado en su totalidad.
“La iniciativa integra todos los elementos para recuperar, pero mientras no haya gobernanza no se podrán meter artes de pesca alternativas, ni siquiera se pueden marcar las vaquitas. Por ejemplo, nos robaron los equipos acústicos que usábamos para monitorizar las vaquitas”, lamentó.
Texto: Isabella González / Agencia Reforma / Foto: Archivo


