11 febrero,2023 12:24 pm

El gobierno de Nicaragua condena a 26 años de cárcel al obispo Rolando Álvarez

Un día antes el prelado se había negado a ser deportado del país junto a otros 222 presos. España ofrece nacionalidad a opositores liberados

Madrid, España, 11 de febrero de 2023. La Justicia de Nicaragua ha condenado ayer a 26 años de cárcel al obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, tan solo un día después de que el prelado se negara a abordar un avión que lo habría trasladado a Estados Unidos junto a otros 222 presos que han sido expulsados del país centroamericano.

El Tribunal de Apelaciones de Managua ha sentenciado a Álvarez por la supuesta comisión de los delitos de conspiración, propagación de noticias falsas, obstrucción de funciones y desacato a la autoridad, las cuales suman un total de 26 años y cuatro meses de condena, según ha informado el diario nicaragüense Confidencial.

Además, el líder religioso perderá su nacionalidad tras haber sido declarado como “traidor a la patria” –tal y como hizo el jueves el gobierno de Daniel Ortega con las 222 personas excarceladas–, y deberá pasar su pena en la cárcel La Modelo.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, calificó el jueves al obispo de Matagalpa como un “desquiciado, “energúmeno” y “soberbio”, criticando su decisión de aceptar su destierro del país.

“Lo que tenemos es un comportamiento de soberbia, de quien se considera el jefe de la Iglesia en Nicaragua (…) y debe pensar que está a punto de optar el cargo de su santidad el Papa. Está desquiciado, pero eso lo tendrán que decir las autoridades judiciales y las autoridades médicas porque tendrán que atenderlo”, aseveró el jefe de Estado nicaragüense en un discurso recogido por ‘La Prensa’.

Álvarez es miembro de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y en el país es reconocido por su labor en defensa de los derechos humanos frente a la opresión sadinista. De hecho, en 2022 se convirtió en el primer obispo de la Iglesia católica en ser arrestado desde que Ortega se hizo con el poder en 2007.

El presidente nicaragüense tildó anteriormente a la Iglesia de “dictadura perfecta” y de “usar” a sus obispos para “dar un golpe de Estado” en el país centroamericano, asegurando que algunos sacerdotes hacían llamamientos al derramamiento de sangre durante la ola de protestas de 2018, que se saldó con la muerte de más de 300 personas.

Por otro lado, el gobierno de España ofreció la nacionalidad española a los presos políticos que fueron liberados por el régimen de Nicaragua, presidido por Daniel Ortega, y deportados a Estados Unidos.

La medida fue anunciada por el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, tras declaraciones al medio Servimedia, y confirmado posteriormente por la agencia EFE a través de fuentes ministeriales.

Asimismo, la oferta de nacionalidad española se hizo extensiva a los presos políticos que aún siguen retenidos en las cárceles nicaragüenses, a quienes Daniel Ortega despojará de su nacionalidad al ser acusados de “traidores a la patria”.

El excarcelado y expulsado a Estados Unidos Juan Sebastián Chamorro agradeció en nombre de los 222 presos deportados el ofrecimiento de nacionalidad que les hizo España.

Pese a que se les quitaron la nacionalidad por su “traición a la patria”, los excarcelados recibieron un permiso humanitario que les permitirá vivir y trabajar en Estados Unidos dos años.

El gobierno de Estados Unidos ha confirmado que ha mantenido contactos con las autoridades españolas en relación a la reciente deportación de más de 200 presos políticos desde Nicaragua, aunque ha sugerido que les compete a cada uno de ellos, a título individual, decidir si quieren irse a otros países. (Con información de Agencias).

Texto: Europa Press