29 octubre,2025 5:06 am

El impacto de la anulación de las condenas contra el expresidente Álvaro Uribe

 

Gaspard Estrada

El expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez quedó libre de dos condenas por fraude procesal y soborno de testigos, luego de que el Tribunal Superior de Bogotá anulara las sentencias que lo habían llevado a cumplir 12 años de arresto domiciliario.
Uribe, de 73 años, se había convertido en agosto en el primer exmandatario de Colombia condenado penalmente tras un juicio en el que una jueza le impuso la pena máxima.
El caso estaba relacionado con acusaciones de que el exmandatario habría ordenado a su abogado, Diego Cadena, sobornar a paramilitares presos para desacreditar testimonios que lo vinculaban con grupos armados ilegales. Uribe siempre ha negado los cargos y sostiene su inocencia.
El tribunal consideró que el testimonio del excomandante paramilitar Luis Carlos Vélez, pieza clave del caso, carecía de credibilidad. Además, determinó que parte de las interceptaciones telefónicas utilizadas en la investigación fueron obtenidas de manera ilegal, lo que llevó a la anulación de las condenas en un fallo de más de 700 páginas.
La decisión aún puede ser apelada por las personas reconocidas como víctimas dentro del proceso judicial.
El actual presidente y primer mandatario de izquierda del país, Gustavo Petro, criticó el fallo, afirmando que este tipo de decisiones contribuyen a “encubrir la historia del paramilitarismo en Colombia, la historia de políticos que llegaron al poder aliados con el narcotráfico”.
Petro agregó que el presidente estadunidense Donald Trump, aliado de Uribe, pero con quien ha mantenido una tensa disputa pública en distintos temas, buscará ahora “imponer sanciones” contra él. De hecho, la relación bilateral entre Estados Unidos y Colombia, que era una de las más sólidas de la región, vive su peor momento tras los anuncios de Washington de querer suspender toda su ayuda financiera al país sudamericano. Por su lado, Petro llamó a consultas a su embajador, Daniel García-Peña.
Uribe sigue siendo una figura muy querida en los sectores de derecha por las campañas que lideró contra la ya desmovilizada guerrilla de las FARC, aunque las denuncias por violaciones de derechos humanos han afectado su popularidad en algunos sectores.
Los grupos paramilitares surgieron en Colombia en la década de 1980 para combatir a las guerrillas marxistas que se habían alzado en armas contra el Estado. Con el tiempo, muchas de estas organizaciones financiaron sus operaciones con el narcotráfico, dando origen a una sangrienta disputa por rutas y recursos que aún persiste.
Tras las acusaciones del senador de izquierda Iván Cepeda, quien señaló a Uribe por tener vínculos con grupos paramilitares responsables de violaciones de derechos humanos, el exmandatario fue acusado de contactar a excombatientes encarcelados para que mintieran a su favor.
Aunque Uribe niegue los señalamientos, fue declarado culpable de dos cargos: manipulación de testigos y fraude procesal. Sin embargo, el tribunal de apelaciones determinó el martes que no había pruebas suficientes para sostener la condena, que las interceptaciones telefónicas utilizadas en el proceso fueron ilegales y que la jueza que presidió el juicio cometió errores de metodología.
El senador Cepeda, considerado un posible candidato presidencial para las elecciones del próximo año, anunció que presentará un recurso de apelación ante la Corte Suprema de Justicia.
Uribe también enfrenta otras investigaciones judiciales. Ha declarado ante la Fiscalía en una indagación preliminar sobre una masacre paramilitar ocurrida en 1997, cuando era gobernador del Departamento de Antioquia.
Además, fue presentada una denuncia en su contra en Argentina, donde el principio de jurisdicción universal permite procesar delitos graves cometidos en cualquier lugar del mundo. Esa denuncia se refiere a la presunta responsabilidad de Uribe en más de seis mil ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas de civiles cometidas por el Ejército durante su presidencia.
Uribe insiste en que los procesos en su contra son producto de una “venganza política” bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro, el primero de izquierda en la historia de Colombia.

* Miembro de la Unidad del Sur Global de la London School of Economics (LSE)

X: @Gaspard_Estrada