10 enero,2026 6:23 am

El imparable avance de las energías renovables

Octavio Klimek Alcaraz

 

Desde la Revolución Industrial, la humanidad ha utilizado energía solar antigua: absorbida por las plantas hace cientos de millones de años, almacenada en combustibles fósiles y extraída del suelo. Sin embargo, este año el estímulo se ha dirigido de manera indiscutible hacia la energía que hoy en día proviene del Sol. La energía renovable, que proviene principalmente de la luz solar o del viento y es impulsada por el Sol en última instancia, ha rebasado a la energía convencional en diversos aspectos.

En septiembre del año pasado, el presidente de China, Xi Jinping, anunció en la ONU que su nación disminuirá sus emisiones de carbono en un 10 por ciento durante diez años.

Esto se logrará no a través de un menor consumo energético, sino mediante la duplicación de la energía solar y eólica. Y las importaciones de paneles solares en Asia y África han aumentado rápidamente, porque los habitantes de esos lugares se han percatado de que la energía solar en los techos tiene la capacidad de proporcionar energía a ventiladores, luces y teléfonos móviles a un costo bajo. Por estos logros, la prestigiada revista estadunidense Science ha elegido en su número de 18 de diciembre de 2025: El auge de las energías renovables como su Avance del Año 2025 (https://www.science.org/doi/epdf/10.1126/science.aee8000).

Esto, pese a que 2025 tuvo numerosos retos inquietantes para la ciencia, hubo un aspecto positivo: fue el primer año en que se produjo más energía mundialmente mediante energías renovables, como la solar y eólica, que del carbón. La situación estuvo muy próxima al “pico de carbono”, que es el momento en el que las emisiones de combustibles fósiles llegan a su punto más alto a escala global y después empiezan a bajar.

Esa meta puede estar a solo unos pocos años de distancia ahora. Estos cambios positivos se produjeron, sobre todo, porque la tecnología de energía solar y eólica está más disponible y porque las baterías de litio son más asequibles para la operación de los autos eléctricos y el almacenamiento de energía solar.

Como se señala en el editorial de Science, numerosas tecnologías que han fomentado este notable crecimiento se crearon en Estados Unidos, sin embargo, los progresos en su perfeccionamiento y producción ocurrieron en China.

China está obteniendo las ventajas económicas, proporcionando el 80 por ciento de los paneles solares, el 70 por ciento de las turbinas eólicas y el 70 por ciento de las baterías de litio a nivel global. La demanda de estos productos es inmensa fuera de Estados Unidos. Señala el comentario del reportero David Gelles, del New York Times: “Los paneles solares chinos son, en términos reales, la fuente de energía más económica que hemos tenido en el planeta”.

Science menciona anualmente algunas “fallas” que acompañan al gran avance. El gran avance de 2025 trae consigo un error para Estados Unidos, que no supo sacar el máximo provecho de sus propias innovaciones. Todos los países se benefician de las ventajas sociales y medioambientales del gran avance. Sin embargo, los beneficios económicos son disfrutados por China, que es el país más próspero del mundo gracias a la tecnología.

Science crítica que Estados Unidos aumenta su inversión en combustibles fósiles mientras que el resto del mundo adquiere la tecnología renovable de bajo costo proveniente de China. Indica, que el presidente Trump, el día de su toma de posesión, firmó una directiva ejecutiva para explotar los recursos naturales del país y “promover la producción y exploración de energía en aguas y tierras federales”.

Simultáneamente, se eliminaron los incentivos para la adquisición y producción de vehículos eléctricos en beneficio de los coches que funcionan con gasolina.

Fue un error desaprovechar la oportunidad de vender tecnología renovable al resto del planeta, aun sin tener en cuenta las repercusiones medioambientales de estas acciones. Los ingresos de China por la venta de tecnología renovable son casi iguales a los que Estados Unidos obtiene en este momento por la exportación de combustibles fósiles; sin embargo, debido a la gran demanda global, las ganancias obtenidas de la venta de tecnología renovable están creciendo mucho más rápidamente.

El editorial de Science continúa, comentando que, estos problemas se vuelven críticos a medida que la inteligencia artificial (IA) se utiliza más. Los centros de datos requeridos para la inteligencia artificial demandarán grandes cantidades de energía. Estados Unidos está invirtiendo en avances tecnológicos importantes en la IA, incluso un refuerzo anunciado recientemente para acelerar el progreso científico.

Todas estas iniciativas necesitarán que se invierta en nuevas fuentes de energía. Sin embargo, el manual estadunidense para promover la inteligencia artificial enfatiza los combustibles fósiles y no hace referencia explícita a las energías renovables. China contará con grandes cantidades de energía renovable para sus centros de datos, que tendrán a los combustibles fósiles como apoyo. Por ahora, Estados Unidos avanza con audacia hacia el pasado.

A pesar de que limitar el calentamiento global a un incremento de 1.5 grados probablemente ya no sea factible, la reducción inminente en el empleo de combustibles fósiles indica que China, el país con mayor consumo de carbón del planeta, se encuentra “a punto” de reducir su consumo, tal como afirmó Hannah Ritchie, científica de datos, a Science.

Esto hace posible una disminución en el uso total de combustibles fósiles. El avance global en el ámbito de las energías renovables ya está teniendo efectos positivos sobre el medio ambiente, aunque por la política energética regresiva que implementó la administración Trump, la utilización de combustibles fósiles continúa aumentando, pero su crecimiento es más pausado que el de las energías renovables.

Como se hace énfasis en el editorial de Science, los científicos que desarrollaron tecnologías para hacer posible esta transición energética son los responsables finales de estos progresos.

Las células solares de silicio que se emplean en la actualidad tienen su origen en las creadas por primera vez en Bell Labs en el año 1954. También, Reino Unido, Japón y la empresa Exxon en Estados Unidos fueron los lugares donde se desarrolló la tecnología de las baterías de litio recargables. Los pioneros que llevaron a cabo esta investigación esencial son los responsables del progreso actual.

Sin embargo, Estados Unidos está perdiendo la posibilidad de beneficiarse con su propia tecnología al renunciar a los ingresos y el poder geopolítico en favor de un país que, repetidamente, da mayor importancia a las habilidades tecnológicas que a las políticas.

Sin embargo, si nos inquieta el futuro, mirar hacia atrás nos permite ver lo increíblemente que han avanzado las energías renovables. La instalación de 1 gigavatio de capacidad de energía solar tomó un año completo en el mundo en 2004. Hoy, cada día se conecta el doble de esa cantidad. En aquel momento, las energías renovables eran vistas como virtuosas. A causa de las inquietudes climáticas, los consumidores estaban dispuestos a pagar una prima por la energía fósil. El incentivo principal, actualmente, es el interés personal: mayor seguridad energética y costos reducidos. Ese cambio de motivación puede ser el progreso más relevante de todos, asegurando que los hitos de este año sean solo el inicio.

Todo esto debe ser tomado con precaución, no se debe depender de los avances en renovables de China o de un solo país por simple razones geopolíticas. Es decir, se debe impulsar estos avances a nivel global sin dicha dependencia, así como una reducción significativa paralela en el uso de combustibles fósiles a nivel global frente al aumento de las renovables.