1 junio,2026 8:52 am

El INAH finaliza restauración y crea modelo digital de urna funeraria recuperada

 

Ciudad de México, 1 de junio de 2026. La complejidad del pensamiento cosmogónico y de las prácticas funerarias de los antiguos pobladores de la península de Yucatán se manifiesta en una urna zoomorfa, la cual expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recuperaron durante el salvamento arqueológico del tramo 7 del Tren Maya, cuya restauración finalizó recientemente.

La restauración y digitalización de esta urna funeraria, señaló la secretaria de Cultural del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, “muestran cómo el salvamento arqueológico permite recuperar memoria, producir conocimiento y abrir nuevas formas de acceso al patrimonio. Cada pieza atendida por el INAH nos acerca a la profundidad del pensamiento de los pueblos mayas, a sus formas de comprender la vida y la muerte, y reafirma que preservar el patrimonio arqueológico es proteger el derecho de México a conocer su historia”.

Hallada al interior de un contexto ritual, al oeste de la comunidad de Nicolás Bravo, en el municipio quintanarroense de Othón P. Blanco, fue elaborada con arcilla, bajo las técnicas de enrollado, modelado y engobe, y destaca por contener la representación de un ave nocturna.

De acuerdo con el arqueólogo que coordinó el salvamento en dicho tramo del sistema de transporte, Ramón Carrillo Sánchez, las aves de hábitos nocturnos, como los búhos, eran vinculadas por los mayas prehispánicos con distintos aspectos: podían aludir a la muerte y la guerra, o bien, a las prácticas adivinatorias y al ámbito celestial del inframundo.

De este modo, añade, el ave fungiría no solo como un símbolo de poderío económico y militar, sino también como un animal guía hacia la vida posterior.

Dado que el peculiar objeto estaba acompañado de materiales culturales de origen cerámico, lítico y malacológico, la hipótesis es que pudo haber alojado los restos óseos o cenizas de algún personaje de élite; no obstante, no se halló elemento alguno en su interior.

Restauración y digitalización

Con miras a facilitar su lectura y consulta, e impulsar su conservación y futura exhibición al público, la urna fue trasladada, en 2025, a un laboratorio del INAH, habilitado en el Museo de la Cultura Maya de Chetumal, para su restauro.

El coordinador del Área de Conservación del Proyecto Tren Maya, Felix Camacho Zamora, indica que la pieza, calificada con estado de conservación regular al momento de su hallazgo, fue intervenida entre el 17 y el 20 de noviembre de 2025.

Redacción