26 noviembre,2017 5:24 am

El lunes comienza la entrega de dinero para los damnificados de los sismos, anuncia Rosario Robles

▼ Repartirán mil 443 tarjetas para afectados con daño parcial y 2 mil 47 para los de daño total en sus casas

Texto y foto: Karla Galarce Sosa
Acapulco, Guerrero.- La titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles Berlanga anunció que la semana entrante comenzará la entrega de tarjetas a los afectados del sismo del 19 de septiembre. Por su parte el gobernador, Héctor Astudillo Flores precisó que son 400 millones de pesos que serán entregados en tarjetas bancarias a los damnificados.

Al concluir su participación en la conferencia magistral Los jóvenes y la nueva agenda urbana, y antes de la clausura del Encuentro Nacional de Titulares de Juventud, en el centro de convenciones Mundo Imperial, la funcionaria federal recordó que, primero se censó a los afectados, casa por casa, y luego se limpiaron los predios y se recolectó el escombro.

Explicó que las tarjetas para los damnificados tendrán 15 mil pesos cada una por concepto de “daño parcial” y 120 mil pesos para viviendas que sufrieron “daño total”.

El gobernador precisó que los 400 millones de pesos son aportaciones entre el gobierno del estado y el federal.

En Guerrero se entregarán mil 443 tarjetas para damnificados que tuvieron daño parcial, y 2 mil 47 para dueños de casas con daño total.

Robles Berlanga dijo que la entrega de las tarjetas “es una respuesta inmediata al fenómeno que hace dos meses tuvimos; sin embargo, estamos entregando tarjetas para que la gente inicie su proceso de reconstrucción”.

Comentó que en Guerrero y en la Ciudad de México será a partir del lunes la entrega de las tarjetas, y hasta el 15 de diciembre.

Agregó que esa “es la instrucción que se tiene del presidente Enrique Peña Nieto, para evitar que esta entrega de tarjetas se contamine con los procesos de precampaña y electoral”.

Mencionó que en Oaxaca y Chiapas ya se ha concluido y los damnificados ya están construyendo sus viviendas; “ya hemos tenido la oportunidad de entregar casas, inaugurar mercados, allá hay una normalidad como lo hay aquí también, en Guerrero, y pues en Morelos inició la entrega de tarjetas; en Puebla se inició el día de ayer y ya iniciamos en el Estado de México”, agregó la funcionaria federal.

Por otra parte, en cuanto a las viviendas que aún están por entregarse a damnificados de las tormentas Manuel e Ingrid, de 2013, señaló que está pendiente el de Papagayo, municipio de Juan R. Escudero, porque el terreno donde serían construidas las casas no era el adecuado.

Sostuvo que se hizo el compromiso de entregar las viviendas el 15 de diciembre, no obstante, aseguró que “prácticamente todo está cubierto, y hemos tenido que llegar a realizar trabajos de mitigación y de reordenamiento y estaremos antes de que concluya la administración de presidente Enrique Peña cumpliendo los compromisos”.

La funcionaria federal indicó que las irregularidades en predios que fueron clausurados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se regularizaron mediante labores de mitigación que la Procuraduría exigía.

 

Vive en ciudades el mayor número de mexicanos
en condiciones de pobreza, dice Rosario Robles

Por el hecho de vivir en colonias peligrosas los jóvenes son criminalizados, rechazados y estigmatizados, señala la titular de la Sedatu en la conferencia de clausura del Encuentro Nacional de Titulares de Juventud, en Acapulco. Las mujeres viven en las ciudades de manera diferente a los hombres, “con miedo” a ser agredidas y abusadas, indica

Texto: Karla Galarce Sosa

Acapulco, Guerrero.- Las ciudades concentran al mayor número de habitantes en condición de pobreza en nuestro país, y son zonas “profundamente desiguales… grandes polos de desarrollo” y al mismo tiempo de desigualdad y exclusión, dijo la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles Berlanga.

En la conferencia Los jóvenes y la nueva agenda urbana, que cerró las actividades del Encuentro Nacional de Titulares de Juventud, donde estuvo acompañada por el gobernador, Héctor Astudillo Flores, Robles Berlanga contó que, por el hecho de vivir en colonias peligrosas los jóvenes son criminalizados, rechazados y estigmatizados, lo que impide que disfruten de las ciudades.

Asimismo, comentó que las mujeres viven en las ciudades de manera diferente a los hombres, “con miedo” a ser agredidas y abusadas. Mencionó el acoso callejero como ejemplo del temor a caminar en las calles, y más ahora en las grandes ciudades, mientras que los jóvenes, que en el corto plazo serán el 60 por ciento de los habitantes de las metrópolis.

Afirmó que las ciudades no solamente deben ser diseñadas para las personas con discapacidad, sino también para mujeres, jóvenes, niños, niñas y todos en un concepto de inclusión e igualdad.

Reclamó que los Programas de Desarrollo Urbano de los municipios son “regalados” muchas veces por desarrolladores, con el fin de dirigir los crecimientos de las ciudades hacia los predios que ellos adquirieron.

“Las ciudades no son de los desarrolladores inmobiliarios o de quienes las gobiernan, sino de quienes las vivimos y, en consecuencia, tenemos derecho a ser tomados en cuenta en el proceso de planeación y de construcción”, indicó.

Durante su exposición, Robles Berlanga informó que para 2030, el 60 por ciento de la población vivirá en zonas urbanas, y el 95 por ciento de las urbes están en países como el nuestro.

“De estos 3 mil 500 millones de personas que viven hoy en las ciudades, 828 millones viven en barrios marginales, y este número sigue aumentando. Hay 135 ciudades mayores a 50 mil personas, y 59 zonas metropolitanas y que concentran el 60 por ciento de nuestra población en México”, informó.

Sin embargo, son ciudades profundamente ineficientes desde el punto de vista ambiental, además de que el 60 por ciento de la pobreza en nuestro país, es pobreza urbana, señaló.

“Son ciudades que han crecido horizontalmente y cada vez se alejan más de los núcleos urbanos que generan asentamientos en las zonas periféricas. Son ciudades de muy baja densidad que contribuyen al proceso horizontal y desordenadas, que han puesto en el centro los automóviles y no a las personas, pues ha sido una expansión que no permite una interacción e impide la sustentabilidad”, sostuvo.

Añadió que las ciudades deben plantearse los equipamientos, servicios, accesos y la vivienda a la que deben tener acceso los jóvenes, independientemente de que tengan o no seguridad social.

“Las mujeres vivimos la ciudad con miedo y, no hay que decirlo, más hoy que estamos conmemorando el Día Internacional para Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, porque esta violencia se da no solamente en la casa, sino también en la calle, y el acoso callejero, la violencia en la calle es hoy una realidad que ha obligado a que las mujeres nos quedemos en cuatro paredes y no queramos disfrutar y ejercer nuestro derecho a la ciudad, pero también los jóvenes han sido excluidos de la ciudad”, dijo.

La nueva agenda urbana, “asume que para que nadie se quede atrás, estas ciudades tienen que ser incluyentes, basarse en un concepto de accesibilidad universal, no en el sentido de las personas con discapacidad solamente, sino para los niños y las niñas, para los jóvenes, para las mujeres, para las personas de la tercera edad”.

Reclamó que en sus diseños, en las ciudades están los jóvenes, las mujeres y la niñez, pues no han sido considerados en sus procesos de planeación ni en los procesos de desarrollo.

Contó que 60 por ciento de los habitantes de la ciudad serán menores de 18 años de edad para el 2030, por lo que se deben construir ciudades para los jóvenes y pensar en ellos en cada decisión.

“Tenemos que acabar con toda forma de discriminación que enfrentan los jóvenes, tenemos que incorporar la perspectiva de igualdad de género, porque si los jóvenes viven esta condición de exclusión, las mujeres jóvenes lo tiene todavía más por la inseguridad, y probablemente seamos víctimas de algún delito”, apuntó.

Respecto a la vivienda, dijo que es un patrimonio al que los jóvenes deben tener acceso, independientemente de si están incorporados a un esquema de seguridad social o un sistema laboral, sostuvo.

Periódico impreso: página 3