
El 0-0 no le gustó nada a los aficionados que colmaron el Estadio de la Ciudad de los Deportes en la Ida del Clausura 2026, y desde el minuto 80 empezó la silbatina con la que despidieron a los equipos
Ciudad de México, 22 de mayo de 2026. Pumas se salió con la suya, apostó por el empate y se lo arrebató ayer por la noche a Cruz Azul, que se topó con una muralla.
El 0-0 no le gustó nada a los aficionados que colmaron el Estadio de la Ciudad de los Deportes, en la Final de ida del Clausura 2026, y desde el minuto 80 alistaron la silbatina con la que despidieron a los actores del encuentro.
El técnico de los felinos, Efraín Juárez, mostró sus cartas desde que presentó su alineación sin Adalberto Carrasquilla. Lo guardó para el segundo tiempo y manejó el cotejo a su gusto.
La fortuna también jugó a favor de los visitantes. Los postes también se interpusieron en los disparos de Charly Rodríguez, quien fue de los que más cerca estuvo de abrir el marcador.
Cruz Azul salió con vocación ofensiva. Desde el primer minuto, Christian Ebere fue el primero en poner a prueba al portero tico de los Pumas, Keylor Navas.
Los celestes manejaron el partido y pusieron a trabajar a la zaga felina, que se multiplicó para bajar las revoluciones de los de casa.
Juárez pidió calma a sus hombres de seguridad, que se debatieron entre choques y cortes de balones para impedir que Rodriguez o José Paradela hicieran de las suyas.
Navas voló y detuvo un tiro de media distancia de Paradela. El costarricense sacó el alarido de la afición celeste.
Como suele suceder, Keylor fue clave en varias jugadas, siempre atento a cada balón y dando voces para ordenar a su defensa.
El trabajo de Navas contrastó con el de Kevin Mier, que fue exigido en menos ocasiones.
El VAR intervino al 25’, para evitar que el árbitro concediera un penal de Álvaro Angulo sobre Rodríguez, y el alma le volvió al cuerpo a Efraín, quien sufrió en su zona técnica mientras se revisaba la jugada.
Para el complemento, los postes jugaron a favor de Pumas. Rodriguez estrelló al 48’ las ilusiones celestes.
Carrasquilla ingresó en lugar de Pedro Vite, pero su juego fue más sereno y menos ríspido que en otras ocasiones. Se sumó a Jordan Carrillo para darle balones a los delanteros.
Ante la falta de gol, Cruz Azul también movió sus piezas. Gabriel “Toro” Fernández hizo su aparición al 63’, tomó el sitio de Ebere, con la encomienda de mejorar la ofensiva, pero en los últimos minutos los auriazules defendieron su zona hasta con ocho hombres y así fue imposible clavarles un gol.
Robert Morales sacó un susto a los azules a cinco minutos del final, con un disparo que pegó en el travesaño.
Será el próximo domingo en el Estadio Olímpico Universitario cuando se defina al campeón. Cruz Azul tratará de mantenerse en su tónica ofensiva y los que tendrán que sorprender serán los Pumas porque, con un juego como el de ayer, el panorama luce complicado.
Alejandra Benítez / Agencia Reforma


