
Efrén García Villalvazo plantea que las autoridades municipales se dediquen a evitar la contaminación.
Acapulco, Guerrero, 30 de diciembre de 2019. El oceanógrafo Efrén García Villalvazo consideró que si las autoridades municipales fueran responsables, en lugar de desmentir a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) tratando de cuidar la imagen turística de Acapulco, se debería prohibir el ingreso de bañistas a las playas que salieron con enterococos elevados y dedicarse a evitar la contaminación de las mismas.
En el monitoreo de la Cofepris, publicado el pasado 19 de diciembre, se indica que tres playas de Acapulco: Icacos, Suave y Manzanillo no son aptas para bañistas al estar por arriba de los máximos permitidos de enterococos, que es de 200 por cada 100 mililitros de agua.
El lunes pasado, la alcaldesa Adela Román Ocampo aseguró que de acuerdo con el estudio que el gobierno municipal mandó a hacer en un laboratorio particular, las playas estaban dentro de la norma, pero no dio a conocer los resultados del mismo.
En declaraciones telefónicas, el oceanógrafo consideró que se descalifica a una entidad federal: “no creo que tengan capacidad para poder hacerlo”, y aunque la contratación del laboratorio fue para tener una segunda opinión, probablemente se esté dejando de lado hablar con la verdad “por una conveniencia desde el punto de vista de imagen turística”.
Recalcó que en las playas que salen contaminadas lo que se debe de hacer es “clausurarlas en ese momento, poner un letrero y no permitir que la gente se bañe porque aquí lo más importante antes que preservar la imagen turística es no permitir que los turistas se enfermen”.
García Villalvazo aseguró que en cualquier playa del mundo cuando hay una situación similar lo primero que se hace es cerrarla para proteger a los bañistas; “es lo que no se ha podido entender en Acapulco, que es la primera responsabilidad que se tiene”.
Expuso que entiende la posición de la alcaldesa y de la directora de Ecología, Guadalupe Rivas Pérez, de defender que la playa no está contaminada, “pero creo que primero tenemos que pensar en la salud de la gente”.
Aseguró que, por ejemplo, el canal que desemboca en la playa Manzanillo descarga aguas residuales, y que no se requiere un estudio para saberlo porque el olor y el color del agua es detectable.
Recalcó que lo que se tienen que atender las fuentes de contaminación y no tratar de ocultar la información, y sugirió que se sancione a quienes contaminan porque es la misma población la que descarga a los canales y por eso se debía de “ser más duros con los contaminadores”, para que deje de hacer la práctica.
Reiteró que el tener muestreos de aguas antes de las vacaciones es que se tengan condiciones de calidad de aguas seguras para la gente que visita las playas; “no es molestar ni afectar intereses, si realmente estuvieran interesadas las autoridades estos muestreos deberían de hacerse una o dos veces por mes”, para inmediatamente esperar a corregir y no esperar que se difunda.
Texto: Mariana Labastida / Foto: Jesús Trigo


