
Pese a las resistencias seguirá la entrega directa a los beneficiarios, dice el presidente. Culpa a las organizaciones que bloquearon carreteras de que no haya llegado suficiente abono a la Montaña, “la región de México con más hambre”.
Chilpancingo, Guerrero, 9 de agosto 2019. El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador aseguró que no hay riesgo de “hambruna” en Guerrero, y que contrario a lo que señalan quienes se resisten al cambio de modelo de entrega directa del fertilizante a los campesinos, este año mejorará la producción de granos básicos en el estado.
En su conferencia de prensa matutina, un reportero del periódico La Razón le recordó al presidente que el martes cerró el programa piloto de fertilizante, y que ha habido una confrontación entre campesinos y autoridades federales sobre las cifras de entrega del insumo y que incluso legisladores federales advirten sobre un riesgo de hambruna.
El reportero se refería a declaraciones publicadas en ese medio de la senadora de Morena, Nestora salgado, y la diputada del mismo partido, Maricarmen Cabrera, adviertiendo sobre la posibilidad de hambruna en algunas regiones del estado.
El enviado de la Razón también le preguntó al presidente soble la movilización nacional del Frente Auténtico del Campo que anunció protestas y bloqueos en 300 puntos del país.
El presidente respondió que se están y se seguirán atendiendo las demandas de los campesinos y reconoció que “sí hay estas discrepancias, acerca de cuánto se entregó de fertilizante”.
Reiteró que hay un programa para que no se deje de entregarlo “a todos los campesinos”.
También insistió en que “hay inconformes” con los cambios al programa, que ya existía, pues “había quienes se hacían cargo del abasto, quienes vendían los fertilizantes, quienes operaban el programa, entonces, ahora es el gobierno federal” el que lo hace, dijo el presidente.
Insistió en que la inconformidad es porque ya no manejan el programa, y que en estas semanas llegaron “al grado de que bloqueaban los caminos para que no se entregara el fertilizante”.
El problema para estas organizaciones es que ya no se les van a entregar recursos de los programas gubernamentales, “entonces no quieren aceptarlo, y piensan que con la protesta nosotros vamos a dar marcha atrás”, pero advirtió que ya es decisión tomada y que los apoyos llegarán directamente a los campesinos “porque tenemos pruebas que no llegaba el dinero que recibían las organizaciones (…) llegaba con moche, con piquete de ojo” y dijo que ya no habrá dirigentes “viviendo muy bien”.
Confió también en que los errores que se cometieron son porque se trató del primer año del progama a cargo del gobierno federal, “es ensayo y error”.
López Obrador dijo que tiene el informe de lo que ocurre en Guerrero y aseguró: “Me preocupó porque donde se entregó menos o no se ha terminado de entregar es en la región de la Montaña, que es donde hay más pobreza, porque fue donde hubo más bloqueos”.
El reportero preguntó si existe o no riesgo de hambruna y el presidente respondió que no, y reiteró que “la verdad, duele mucho decir que Guerrero y en especial esa región de la Montaña es donde hay más problemas de desnutrición, para decirlo así de manera muy fuerte, duele, hay hambre, es la región de México con más hambre. De los estados del país, el que tiene más problemas por falta de alimentación del pueblo es Guerrero y esa región de La Montaña”.
Entonces afirmó que con el programa de fertilizante, “contrario a lo que se sostiene por los inconformes, va a aumentar la producción y lo vamos a probar, van a tener más producción este año”.
Dijo que las organizaciones que se dedicaban a “bajar recursos” no presentaban cuentas de lo que recibían, “pero esto ya cambió”, y que algunas ya lo están entendiendo, pero “otros se resisten, piensan que nosotros vamos a dar marcha atrás. No, se acaba la corrupción, ya no hay huachicoleo ni arriba ni abajo”.
Texto: Rosalba Ramírez García/Foto: Presidencia


