9 marzo,2020 4:21 am

En la marcha en Iguala dan testimonios de niñas y adolescentes violadas por familiares

Integrantes de Las Revueltas pintan el primer mural en el país en repudio a la violencia digital contra mujeres y niñas. En Taxco, protestan tiñendo de rojo el agua de fuentes y arman una enorme cruz con calzado femenino

Iguala, Guerrero, 9 de marzo de 2020. Con testimonios de niñas y adolescentes que fueron víctimas de violación sexual en sus hogares por sus mismos familiares; acosadas y hostigadas en escuelas por directivos, profesores y compañeros, y por hombres en el transporte público; activistas por los derechos de las mujeres exigieron un alto a la violencia hacia ellas, seguridad y justicia para las que han sido víctimas de feminicidio.

Mientras que en un acto paralelo, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, integrantes de la Cooperativa Feminista Las Revueltas realizaron en esta ciudad la pinta del primer mural en el país contra la violencia digital a las mujeres y niñas; y en Taxco, feministas protestaron en contra de la violencia feminicida y del machismo, tiñendo de color rojo el agua de fuentes, la colocación de una enorme cruz con calzado femenino, así como carteles con exigencias y denuncias de acoso a alumnas.

Además, la tarde del sábado, unas 300 activistas, líderes de partidos políticos, funcionarias y académicas de la Cadena Feminista, marcharon en calles del centro de Iguala y durante un mitin realizado en el monumento a la Independencia exigieron un “ya basta” a la simulación que hay por parte de los gobernantes.

Marcha y testimonios

En respuesta a una convocatoria surgida desde las redes sociales, promovida por la activista Sandra Castrejón de la organización feminista No Están Solas, poco después de las 5 de la tarde un centenar de mujeres, en su mayoría adolescentes y jóvenes, marcharon del monumento a la Patria Trigarante, en la avenida Bandera Nacional, gritando consignas hasta llegar al hemiciclo a Juárez, donde realizaron un mitin.

Antes, hicieron una parada en la calle Montebello, donde acompañaron por un momento a las activistas de la Cooperativa Feminista Las Revueltas, en el primer mural contra la violencia digital en México.

Con blusas blancas y pañuelos color morado, portaron cartulinas con exigencias como “ni una menos”, “somos la voz de las que no están”, “si tocas a una, respondemos todas” y “ya no es una guerra de géneros, es una lucha contra la violencia”; además, gritaban algunas consignas: “Apluadan, aplaudan que el pinche machismo se tiene que morir”, “hay que abortar, hay que abortar este sistema patriarcal” y “ni una más, ni una más, ni una asesinada más”.

En la marcha participaron familiares de la nutrióloga de Taxco, Magdalena Aguilar Romero, quien fue asesinada, desmembrada y cocinada por su ex pareja, en enero de 2018; sin embargo, no participaron en el mitin ni ofrecieron declaraciones a reporteros, porque fue una restricción de la Fiscalía General del Estado (FGE) por la investigación del caso, informó Saúl, su hermano.

En el mitin, una de las organizadoras, Sandra Castrejón dijo que no estaban ahí ni para gritar el nombre de un político ni de un partido, “estamos aquí para gritar ya basta, para gritar que estamos hartas de las injusticias que vivimos todos los días. Porque parecemos perros, porque cuando pasamos por las calles nos chiflan los hombres”.

“El día de hoy marchamos para exigir seguridad, algo que ni siquiera se debería de pedir. Vivimos en una sociedad en la que las mujeres somos el punto más vulnerable y levantamos la voz buscando ser escuchadas. Gritamos por quienes ya no están, por quienes no pueden y por las que tienen miedo. Estamos juntas en esta lucha”.

Este día nos levantamos para exigir justicia para aquellas a quienes nos arrebataron. Aquella mujer a la que le quitaron los sueños y las esperanzas. Hoy estamos aquí para conmemorar las vidas de aquellas mujeres que no pueden estar ya hoy. Gritamos por ustedes Magda, María Luisa, Alicia, Itzayana, Francisca y Mariana, por todas las mujeres a las que les arrebataron sus metas, objetivos y anhelos. Por todas aquellas a las que les frenaron la vida”.

“Estamos exigiendo justicia para las que no están y seguridad para las que seguimos aquí. No hay que ser indiferente, estamos en una problemática real. Tenemos miedo de ser mujeres, están acabando con nosotras y nuestro gobierno no lo quiere ver”, dijo en su mensaje.

Reclamaron que quieren caminar tranquilas y seguras por las calles, sin sentirse ofendidas o acosadas por la forma en que visten.

Denunciaron el hartazgo de que en las agencias del Ministerio Público, donde se han presentado a denunciar acoso o violaciones, las vuelvan a revictimizar, “no es pecado para el violador violar, pero sí es un pecado para mí ir a denunciarlo. Estamos hartas de que vayamos a denunciarlos y nos vuelvan a victimizar en el Ministerio Público, y nos pregunten que cómo íbamos vestidas. Qué chingados les importa cómo íbamos, ellos están haciendo su trabajo, pues que lo hagan”, dijo una joven, que dio a conocer su testimonio, en el que ventiló que en dos ocasiones y por distintas personas fue violada, una de ellas por un familiar.

Participaron al menos 10 jóvenes y adolescentes dando sus testimonios.Cuatro de ellas ventilaron haber sido víctimas de violación sexual en sus hogares, por familiares o algún conocido cuando eran niñas. A pesar de haber denunciado el hecho a sus padres, no les creyeron y prefirieron guardar silencio, ocultar los hechos.

Lamentaron que cuando denunciaron algún abuso o hostigamiento con algún familiar, como sus propias madres, les han dicho que se vayan acostumbrando porque habrá más.

Una de ellas dijo que tuvo que abandonar su casa e irse a vivir con sus abuelos, porque además de abusos sexuales era golpeada por sus propios hermanos. Otra de ellas denunció que fue violada por su jefe, en la casa donde trabajaba.

“A mis amigas las violaron y sus violadores están en estas calles, han pisado este suelo y siguen libres y nadie hace nada. Hoy estamos aquí por ellas”, dijo otra joven que denunció haber sido víctima constante de acoso en las calles por los hombres, que casi diario le piden subirse a sus carros.

Denunciaron, además, casos de acoso sexual por directivos, docentes y compañeros en las escuelas; otra narró que a su hermana de solo 8 años, que la cuidaba a ella siendo menor, un hombre que abordó la misma Urvan del transporte público se sacó del pantalón el pene y lo pegó a su hermana.

Señalaron a compañeros de escuela, que a través de cuentas falsas de Facebook las han acosado o amenazado, de quienes han colgado lonas en puentes peatonales con su rostro, con falsos señalamientos.

“Estamos hartas de que salgas a las calles y un hombre te dé una nalgada, porque no sabes qué hacer. Me ha pasado muchas veces y no sé qué hacer, y lo único que hago es llorar. Quisiera tener el valor para poder gritarle el asco que me da”, narró llorando otra adolescente, que recibió abrazos de solidaridad de sus compañeras y el grito de “no estás sola”.

En el acto, se mencionaron los nombres de mujeres que han sido asesinadas y por las que demandaron justicia como: Daniela Gómez, Abril Pérez, Magdalena Aguilar, Cristina Medina y la niña Fátima.

En Iguala, el primer mural contra la violencia digital

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, integrantes de la Cooperativa Feminista Las Revueltas realizaron en esta ciudad la pinta del primer mural en el país contra la violencia digital a las mujeres y niñas.

En un municipio con alerta de género, determinaron iniciar el proyecto de mural por los diversos casos de violencia, acoso y violaciones que han ocurrido.

La activista y fundadora de la Cooperativa Las Revueltas, Yolitzin Jaimes, señaló en declaraciones hechas que el mural es para visibilizar la problemática de la violencia digital, una nueva modalidad de violencia contra mujeres y niñas, que se da desde las redes sociales en internet, y que el hecho que sea digital no quiere decir que no exista y que no daña.

El diseño del mural, creado por Sagrario Rosas y Jennifer Osmaira, representa a una mujer o niña con un teléfono celular en las manos y junto a ella a un hombre encarcelado, para dar el mensaje de que si las mujeres son víctimas de violencia digital, pueden denunciar y el hombre pagará por lo que hizo.

Dijo que tienen identificados más de 2 mil casos de mujeres exhibidas en imágenes y videos, y que están en los mercados de explotación virtual en el que se comercializan los “packs”, desde 10, 100 o 200 pesos, y que ya se da en el nivel secundaria, en niñas de 12 años. De estos, ellas han acompañado 135 casos, pero hasta ayer ninguno ha sido sancionado.

Recordó que hoy en día la difusión de imágenes íntimas de mujeres sin su autorización ya es un delito en Guerrero, que se paga hasta con seis años de cárcel.

Indicó que la decisión de hacer en Iguala, municipio con alerta de género, el primer mural de violencia digital en el país, es porque aquí han habido muchos casos de violencia digital, algunos de ellos que las han marcado en el activismo, como escuchar a una víctima en Iguala que después de que su “pack” fue difundido y exhibida en puentes peatonales con su imagen, posteriormente fue víctima de violación sexual en grupo.

A pregunta sobre que en un municipio como Iguala, en el que existe alerta de género, se sigan cometiendo feminicidios, casos de violencia y desaparición de mujeres, la activista criticó que la Dirección de Atención a la Mujer del gobierno municipal, haya promovido una carrera atlética, en la que los premios eran depilaciones o tintes de cabello “que trivializan la defensa de los derechos de las mujeres y las niñas.

Señaló que a la agenda que marcan los gobiernos federal y estatal no se le hace caso en Iguala, “no hay perspectiva de género, no hay perspectiva de la defensa de los derechos de las mujeres en Iguala. Inlcuso, en su institución de atención a las mujeres y es algo que molesta mucho, porque en lugar de estar trabajando en la prevención de todas las problemáticas que hay, se ponen a hacer carreras que no contribuyen en nada, eso sí está muy pésimo en Iguala, y es un retroceso a los derechos y la lucha que hemos posicionado muchas mujeres a lo largo de los años. Es como regresar a los años de 1990, a los cursos de papel picado y de piñatas, volvemos al circo, pan y rosas”.

Activistas piden justicia

La tarde del sábado, unas 300 activistas por los derechos de las mujeres, académicas, líderes de partidos políticos y funcionarias dentro de la agrupación Cadena Feminista, marcharon en la avenida Bandera Nacional y en el monumento a la Independencia realizaron un mitin, para demandar justicia por los feminicidios, y un “basta” a la simulación de los gobiernos a las alertas de género.

En el mitin denunciaron que en Guerrero, en 2019, se registraron 190 asesinatos de mujeres, de los que únicamente 16 fueron tipificados como feminicidios.

Reclamaron justicia una vez más por las enfermeras asesinadas Alicia Salgado Arteaga, líder sindical del ISSSTE, y Adelfa García, quien desapareció y fue localizada asesinada, a pesar de tener siete meses de embarazo.

Una de las activistas, Katia Araujo, exigió medidas reales, que “nos hagan llegar a esa igualdad que reivindicamos. Porque a pesar del gran avance que hemos tenido, falta luchar más y decir ya basta por tanto feminicidio. Ya basta de tantas violaciones y tantos acosos. Ya basta de impunidad, ya basta de la simulación que hay por parte de nuestros gobernantes, exigimos una igualdad real, que no sea simulada, que se nos reconozca y valore”.

Al final se guardó un minuto de silencio por todas aquellas mujeres que han sido víctimas de feminicidio.

Texto y Foto: Alejandro Guerrero