
Desde que comenzó el fenómeno marino, a principios de abril, la marejada no se ha retirado por completo, se quejan las comerciantes
Acapulco, Guerrero, 13 de agosto de 2026. En playa Revolcadero, las restauranteras y prestadores de servicios turísticos dicen que ya “no saben a qué santo rezarle”, porqué el mar de fondo no ha permitido que la marejada baje, y tener una zona de playa para atender a los visitantes que llegan en esta temporada vacacional de verano.
Durante un recorrido por el acceso a la playa, que se encuentra a un costado de la desembocadura de la Laguna Negra de Puerto Marqués, se observó que el mar cubre la totalidad de la zona de playa donde por años se han colocado palapas y las olas golpean lo que queda del muro de contención colapsado.
Frente al hotel Pierre Marqués, un tramo de unos 40 metros del muro de contención cedió ante la fuerza del mar, aún se sostiene, pero está de lado y en algunas partes agrietado. Según los prestadores, pronto comenzarán los trabajos para derribarlo y sustituirlo.
En ese lugar apenas hay un metro de playa por donde caminar y donde por el momento las fuertes olas cubren, aún con el riesgo vendedores, meseros y los propios visitantes, usan ese pequeño espacio para cruzar a una pequeña área donde hay unas 20 sombrillas de palapas colocadas.
A decir de restauranteras y meseras, desde que comenzó el mar de fondo a principios de abril, la marejada no se ha retirado por completo y sólo han tenido máximo tres semanas con una extensa zona de arena para trabajar, pero luego el agua vuelve a subir.
Una mujer compartió que desde que comenzó el periodo vacacional de verano, hace tres semanas y media, las marejadas han impedido colocar palapas y sombrillas, y el poco espacio que hay es ocupado por algunos de los restaurantes que trabajan durante la semana.
Las dos mujeres indicaron que ya no saben ni a qué santo rezarle para que el mar regrese a la normalidad y les permita trabajar, y atender a cientos de familias que han llegado en autobuses y en sus propios automóviles, pero que al ver las olas de la playa mejor se retiran a otros lugares.
Una de las vendedoras de frutas comentó que las ventas han sido regulares. Este miércoles dijo que tenía la posibilidad de vender al menos 10 platos de fruta, cada uno en 50 pesos; sin embargo, los sábados y domingos el pico de venta es hasta de 15 platos, cuando en otras ocasiones, con una extensa zona de playa, podía vender más de 30 platos.
En la playa se observó pocos meseros y pocos vendedores, porque la mayoría sabe que hay pocos visitantes debido a la falta de playa. El acceso principal, donde hay un estacionamiento, apenas se pudieron contar 12 automóviles y un autobús.
Se cumplen expectativas de la temporada, dice el líder de clavadistas de La Quebrada
El presidente ejecutivo de los Clavadistas Profesionales de La Quebrada, Gustavo Gatica Goroztieta, indicó que se han cumplido las expectativas de la temporada vacacional de verano y a pesar de las inclemencias del tiempo, por el alto oleaje provocado por el mar de fondo, sus presentaciones se han desarrollado con protocolos de seguridad y auxilio.
Durante declaraciones en las oficinas de la asociación, en la Quebrada, el representante indicó que para evitar que los visitantes se fueran sin ver el salto de los clavadistas y a pesar del alto oleaje por el fenómeno de mar de fondo, se han aplicado protocolos para salvaguardar la integridad de quienes saltan.
Indicó que una vez que él o la clavadista se avienta, hay dos com-pañeros esperándolo en la parte baja de los ricos, además hay listo una soga con un inflable, en caso de ser necesario para poder rescatar a su compañero. Indicó que en lo que va de la temporada vacacional, no han tenido ningún incidente al respecto.
El dirigente compartió que durante este periodo han tenido una afluencia continua de visitantes, quienes disfrutan del show de clavados y recordó que el dinero que se recauda se paga la luz y se da mantenimiento al área de los balcones, donde la gente ve estos altos de alto riesgo.
“Mejoró la expectativa que teníamos, no era lo que esperábamos”, expresó. Dijo que el año pasado las cosas no fueron tan buenas, debido a que estas vacaciones tienen 46 días, además de que mucha gente aún tenía en mente que la ciudad seguía mal luego de los impactos de los huracanes Otis y John.
Reconoció que a pesar de qué se han registrado desgracias en estados del centro del país, donde muchas familias han resultado afectadas por las lluvias, siguen llegando a vacacionar a Acapulco y eso anima a los casi 20 jóvenes de la nueva generación de clavadistas, de un total de 54 que están integrados a la asociación, pero muchos de estos son veteranos.
Jacob Morales Antonio/ Foto: Carlos Carbajal


