
Sigue esa comunidad de Chilapa sitiada por ese grupo armado y no deja pasar a vecinos y comerciantes, denuncian. Por segunda vez este viernes, los agentes acuden después de que autoridades locales y del estado determinaron establecer un programa de seguridad en conjunto, informa el vocero del gobierno.
Chilpancingo, Guerrero, 29 de diciembre de 2018. Efectivos del Ejército y de la Policía Estatal que acudieron el miércoles a Rincón de Chautla, municipio de Chilapa, donde vecinos denunciaron que desde hace diez días están sitiados por 200 civiles armados, se retiraron porque éstos, que pertenecen al grupo Paz y Justicia, les exigieron que se fueran porque dijeron que no es necesaria su presencia en esa comunidad, se informa en una ficha de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno del estado (SSP).
Ayer, vecinos del municipio de Hueycantenango denunciaron que sigue la presencia de los hombres armados en el camino que va hacia Rincón de Chautla, y que desde el jueves impiden el paso de los comerciantes que venden sus productos de la canasta básica en esta localidad.
Mientras que solados del Ejército y policías estatales acudieron a la comunidad de Rincón de Chautla después de que autoridades locales y del estado determinaron establecer un programa de seguridad en conjunto.
Consultado por teléfono, un vecino del municipio de Hueycantenango, quien se reservó su nombre, contó que desde el jueves los civiles armados impidieron la entrada de vehículos con productos de la canasta básica y de primera necesidad a Rincón de Chautla, situación que dejó vulnerable a la población.
Dijo que a pesar de estas irregularidades no hay vigilancia de los militares y policías estatales resguardando el camino y la comunidad, para proteger la integridad física de los vecinos y automovilistas que viajan de Hueycantenango y Chilapa.
“Nos enteramos que desde 19 de diciembre unos 200 hombres armados sitiaron la localidad de Rincón de Chautla y pues las cosas siguen igual. No hay vigilancia y hasta ya les prohibieron el paso a los comerciantes para dejar sus productos en esta localidad”, declaró.
Insistió en que los gobiernos federal y estatal brinden seguridad en esta zona de Chilapa y evitar que ocurra un incidente que atente contra la integridad física de la población.
“Por lo que comentan los pobladores de Rincón de Chautla, por el momento está tranquilo, pero sí urgieron a las autoridades que intervengan para que haya paz y tranquilidad”, indicó.
Por su parte, el vocero en materia de seguridad, Roberto Álvarez Heredia, aseguró que este viernes se acudió a la comunidad para establecer un cerco de seguridad, determinado por las autoridades estatales.
Este miércoles, 26 habitantes de esa comunidad denunciaron que estaban rodeados por 200 hombres armados, quienes amenazaban a la población y evitaban que pudieran salir hacia la cabecera municipal de Chilapa.
Este jueves fue consultado el alcalde de Chilapa, Jesús Parra García, sobre la situación denunciada por habitantes de esta comunidad, y aseguró que no pasaba nada, que apenas ese día había enviado al secretario de seguridad municipal, para evaluar la situación.
Hasta este viernes, el mismo alcalde en una segunda consulta, donde no quiso hablar sobre el tema, envió a El Sur una ficha de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, fechada el miércoles 26 de diciembre, en la que se informa que durante un recorrido por esa comunidad, los integrantes de la organización Por la Paz y la Justicia “de manera prepotente exigieron que se retirara del lugar al personal de la Policía Estatal y el personal militar”.
En la ficha entregada, se relata que a las 4:30 de la tarde de ese miércoles, la Policía Estatal apoyada por el Ejército realizó un recorrido de seguridad, que hicieron en los poblados de Paraíso de Tepila y Rincón de Chautla.
En el reporte se informa que los habitantes son “afectados” por la confrontación que existe entre el grupo de la “autodefensas autodenominadas CRAC- PC (Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Policía Comunitaria)” con integrantes de la policía comunitaria Por la Paz y Justicia, porque simpatizantes de la primera no quieren integrarse a está última.
En el relato se detalla que a las 2:50 de la tarde de aquel miércoles, el grupo fue abordado por integrantes de la policía Por La Paz y Justicia, que encabeza Tranquilino Palaxin Tranquero, quien iba acompañado por el presidente de bienes comunales de Xelocotitlan, Ramón Villanueva Morales; así como del presidente de bienes comunales de Buena del Río, Marcial Flores Félix, y el comisario municipal de Xelocotitla, Andrés Hernández Villalba.
“De manera prepotente exigieron que se retirara del lugar el personal de la policía estatal y al personal militar, argumentando que no requieren el apoyo de las autoridades estatales, ni del Ejército”, se lee en el reporte.
En la ficha se detalla que la justificación para correr a las fuerzas armadas federales y estatales fue porque esta organización se hace cargo de la seguridad de sus localidades, que están dentro de su núcleo agrario comunal.
A pesar de la existencia de esta ficha, el vocero en materia de seguridad, Roberto Álvarez, el jueves aseguró en declaraciones para El Sur que no se haría ningún programa de seguridad hasta que la Secretaría General de Gobierno lo determinara, tras comunicarse con autoridades locales, e inclusive con el líder de la organización Por la Paz y Justicia, Tranquilino Palaxin.
Consultado nuevamente este viernes, aseguró que hoy en la reunión de seguridad se determinó con base en la información proporcionada por los “contactos”, el envío de un grupo de seguridad para verificar y dar seguridad.
“Se contactó al presidente municipal (Jesús Parra García) y comisarios, a través de la Secretaría General de Gobierno, y con la información recolectada se determinó el envío de personal militar y policiaco, para verificar en campo y dar seguridad”, agregó.
Se le insistió sobre qué días se había enviado al grupo de seguridad, tras señalar que se iba a determinar esa acción hasta este viernes, pero rectificó, diciendo que desde ayer y hoy se instala un programa de seguridad.
Texto: Luis Blancas / Anarsis Pacheco
