
No se ha determinado de qué época son, pero se cree que podrían ser muy antiguos
Altamirano, Guerrero, 7 de marzo de 2025. La mañana de este jueves, trabajadores que hacen la rehabilitación de la catedral de Ciudad Altamirano, excavaron junto a uno de los muros y encontraron restos humanos, al parecer de dos cuerpos, sin que se haya determinado la identidad y el tiempo de la muerte, pero se estima que pudieran ser muy antiguos.
De acuerdo con el reporte, los trabajadores hicieron el hallazgo, sin embargo, no lo informaron de inmediato. El lugar donde fueron ubicados los restos se ubican prácticamente a un costado de la calle Morelos, en una zona muy visible desde la parte exterior, por lo cual los vecinos empezaron a preguntar sobre los hechos.
Los trabajadores confirmaron que los restos fueron regresados al mismo punto donde los encontraron y taparon el lugar.
No se conoce con precisión acerca de la identidad de las personas que fueron sepultadas en el atrio del templo, a un costado del muro de lado norte de la catedral.
De este caso, no hubo mayor investigación.
Sin embargo, algunos cronistas de la región comenzaron a indagar acerca de los hechos, señalando que hay pocos datos sobre las personas que fueron enterradas en el sitio, y que, por lo general, se trataba de personas muy conocidas, de renombre en la región y que pudieran ser muy antiguos.
La catedral de Ciudad Altamirano comenzó a construirse en 1533, aproximadamente, a iniciativa de fray Juan Bautista de Moya, evangelizador de la región de Tierra Caliente de Guerrero y Michoacán, por lo que en el periodo del edificio se conoce poco acerca de las personas que pudieron ser sepultadas en esa zona.
Para los estudiosos de la historia regional, el hallazgo fue recordatorio del Pungarabato histórico. El cronista Víctor Arias Castillo dijo que “respecto a los restos a los que se refiere, quizá no tengan 400 años, para ello se necesitan estudios de algún especialista. De lo que sí hay datos es de que en el perímetro del atrio de la iglesia fueron enterrados no uno sino varios cadáveres de gente del pueblo, y esto se debe a que la iglesia era la que tenía el control del registro de las defunciones y de los permisos para los entierros; esto fue durante toda la época colonial. Esta situación se termina cuando son expedidas las leyes de Reforma por el presidente Benito Juárez, en específico, la Ley Orgánica del Registro Civil de 1859”.
También hay que mencionar que se hicieron entierros en dicha iglesia de personajes del pueblo, es el caso del rico comerciante Félix Rabiela Galeana”, que se casó con una hija de Hermenegildo Galeana “y se vino a vivir a Pungarabato. Aquí falleció y fue sepultado en la catedral dentro del templo. Es conocido porque su siguiente generación fueron los creadores de una gran economía regional, en el comercio de negocios distinguidos como El Centenario, qué prevaleció por más de 100 años y recordado a través de las películas y libros”.
También está sepultado “el general revolucionario Estanislao Jaimes Hernandez, hermano del poderoso general Cipriano Jaimes Hernandez, quien tuvo un férreo control militar y político sobre el pueblo de Pungarabato y de la región de Tierra Caliente de 1914 a 1919”.
En hechos más recientes, están sepultados dentro del templo tres obispos: “El primero corresponde al excelentísimo obispo Juan Navarro Ramírez , primer obispo de la Diócesis de Ciudad Altamirano, quien tras su muerte, ocurrida en agosto de 1970, fue sepultado en el periímetro del altar principal. Otro obispo sepultado en dicha iglesia es José Miguel Ángel Giles Vázquez, el séptimo obispo de la Diócesis, quien falleció en 2005. Fue sepultado también, en el perímetro del altar principal. Existe otro caso, el del obispo de Tabasco, Antonio Hernández y Rodríguez, quien falleció en 1926, en Arcelia, cuando hacía el trayecto de regreso a su Diócesis. Es de suponer, que debido a la lejanía de dicha Diócesis y al mal estado de los caminos y a la poca preservación de los cadáveres, se optó por sepultarlo en la iglesia de San Juan Bautista, en cuyo pueblo residían sus familiares”, explicó el cronista.
Texto: Israel Flores


