30 marzo,2018 7:52 am

Espera que en su visita tengan descanso y tranquilidad, dice el arzobispo a turistas

Texto: Karina Contreras / Foto: Jesús Trigo
Acapulco, Guerrero. Al oficiar la misa de la Última Cena y el Lavatorios de pies ante una Catedral llena, el arzobispo Leopoldo González Gonzalez pidió que nunca la posición e influencia sea fuente de temor para otras personas ni sea amenaza para nadie, pues Dios dio ese don para ayudar.
En una misa que inició a las 6 de la tarde en la Catedral del Zócalo, se vio a varios turistas a los que el arzobispo los saludó con especial afecto y les dijo que esperaba que su estancia en el puerto les permita el descanso, la tranquilidad, que recuperen las fuerzas, y volver a sus hogares llevando también la bendición y gracias del Señor, pues “ninguna persona debe regresar a su casa sin la bendición de Dios”.
Durante la misa, el arzobispo explicó lo que significaba ese pasaje de la Biblia en el que Jesús cenó con sus apóstoles y les lavó los pies, antes de ser entregado, pues “resume la vida de Jesús de llegar a este mundo a servir no ser servido”.
Dijo que los que tienen una posición e influencia están para ayudar. “Aquello en lo que somos superiores, en lo que somos más fuertes y tenemos ventaja sobre los demás, es en lo que nosotros debemos tender la mano”.
Leopoldo González agregó que uno en su posición es el medio para esas personas y que Jesús ha dado el ejemplo de servir, por lo que pidió que nunca “nuestra posición e influencia sea una fuente de de temor para otra persona, sea amenaza para alguien, es un don que hemos recibido para ayudar”.
El arzobispo lavó los pies a 12 personas de la comunidad religiosa, como lo hiciera Jesús a sus discípulos antes de ser entregado para ser crucificado.
En la misa se vio a la candidata a senadora por la coalición Por México al Frente, conformado por el PRD-PAN-MC, Beatriz Mojica.