21 marzo,2025 3:55 am

Está destruida y sin atención del gobierno la carretera serrana El Paraíso-Puerto del Gallo, reclaman vecinos

 

El Paraíso-Puerto del Gallo, sierra de Atoyac y Heliodoro Castillo, Guerrero, a 21 de marzo de 2025.-  A seis meses del impacto del huracán John en Guerrero, la carretera El Paraíso-Puerto del Gallo está destruida y olvidada por las autoridades que no han atendido la demanda de los pobladores de la Sierra, que exigen la reconstrucción de su camino para llegar a las comunidades lejanas de los municipios de Atoyac, Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan.

En un recorrido se constatataron las severas afectaciones del tramo carretero que no ha sido intervenido ni por el gobierno federal o estatal, afectando la circulación de miles de serranos que por distintas razones tienen que bajar a las ciudades.

El 9 de octubre del 2023 el huracán Max golpeó los municipios de Atoyac, Tecpan y Petatlán. En el trayecto de Atoyac a El Paraíso las torrenciales lluvias destruyeron un tramo casi al llegar a la comunidad serrana, donde “es el día que sigue tirado” el pedazo de carretera, y se abrió una vía alterna de terracería, sin que ninguna autoridad lo repare. Aún se ve en una barranca el trozo de pavimento de unos 30 metros.

“Después pasó Otis y ya no nos hicieron caso, en ese tiempo La CICAEG (Comisión de Infraestructura Carretera Aeroportuaria del Estado de Guerrero) sólo vino a tomar fotos, pero toda la ayuda se fue para Acapulco, aquí nos abandonaron”, comentó un ciudadano de El Paraíso que constantemente ocupa la carretera.

En el huracán John (septiembre del 2024) la cosa fue peor, el fenómeno se estacionó varios días en la sierra de Atoyac, Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan, donde dejó cortes severos en los caminos y quedó destruida prácticamente la ruta de El Paraíso a Puerto del Gallo, miles de pobladores estuvieron incomunicados varias semanas.

“Es el día que no viene nadie, ya mandamos documentos, ya bloqueamos, ya hicimos malabares y a ninguna autoridad le interesa, sólo con algunas máquinas vinieron a abrir la carretera, hicieron a un lado las piedras y tierra, pero las afectaciones ahí siguen, nosotros tuvimos que ir abriendo a pico y pala para poder traer víveres”, reclamó un poblador de Campo Morado, municipio de Heliodoro Castillo.

La carretera El Paraíso-Puerto del Gallo fue encarpetada en gran parte en el gobierno del perredista Zeferino Torreblanca Galindo que les prometió hace 20 años la construcción del camino del Filo Mayor desde Vallecitos de Zaragoza hasta Filo de Caballos.

Durante un trayecto de al menos 50 kilómetros se observan deslizamientos de tierra y grandes rocas que dejó la lluvia del huracán John, son comunes los lugares en los que sólo hay espacio para que pase un automóvil, y fueron habilitados por los usuarios, sin ayuda del gobierno.

La carpeta asfáltica está destruida y es común que los vehículos caigan a baches que parecen cráteres en el camino.

“Y en la oscuridad es peor, muchas veces ha habido accidentes porque hay cortes en el camino, montones de tierra o piedras, esas cosas son las que le hemos reclamado a las autoridades, pero sólo nos traen a la vuelta y vuelta”, comentó el poblador entrevistado vía telefónica.

Preocupa que se acercan las lluvias

En diciembre pobladores de 66 comunidades de Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan bloquearon dos días la carretera federal de Zihuatanejo a Acapulco en Atoyac, exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que censaran a los damnificados y les arreglaran los caminos.

“Hasta el momento no nos han dado respuestas, a nosotros nos preocupa que ya vienen las lluvias, ya se acerca la temporada y la carretera principal está en mal estado, un huracán más y nos destruye todo el camino”, comentó uno de los representantes de los 66 pueblos que se manifestaron en esa ocasión.

“La semana pasada habían dicho que subirían a reunirse funcionarios y el delegado (del Bienestar) Iván Hernández, pero es el momento que no vienen, ni le interesa lo que pasa en la zona, ya mandamos cartas por todos lados, les marcamos por teléfono y no contestan, lo que nos urge es que se arreglen los caminos”, recalcó.

“No nos arreglan los caminos, les pedimos medicinas no nos las mandan, les pedimos maestros tampoco, luego mucha gente volvió a la goma de opio y los soldados nos las han tumbado, ya hablamos con ellos, que nos dejen la planta porque de plano no hay lana en la Sierra, entonces ¿qué es lo que quieren que hagamos?”, cuestionó.

Una faena de ciudadanos para arreglar sus caminos

Ante el olvido gubernamental hace una semana al menos 700 campesinos del corredor Puerto del Gallo-Lindavista realizaron una faena para arreglar su tramo carretero ante la proximidad de la temporada de lluvias.

Trabajaron en limpiar su vía de terracería que comunica a 35 comunidades de Heliodoro Castillo, Atoyac y San Miguel Totolapan.

“Se junta mucha gente, entre mujeres, niños, jóvenes y señores ya grandes, para levantar la basura, cortar ramas y rastrillar un poco el camino”, explicó un poblador de Toro Muerto, comunidad de San Miguel Totolapan.

Para esa tarea tuvieron que ocupar más de 60 camionetas y gastar en la alimentación de los voluntarios que trabajaron en 65 kilómetros.

“Es mucho lo que se gasta, son al menos 30 mil de gasolina para mover a la gente, unos 35 mil en comida, nosotros le pedimos a las autoridades que se vea la forma de que se asigne un presupuesto de empleo temporal para estas actividades, porque el gasto es muy fuerte”, propuso.

“Acá la gente en la sierra está trabajando, tenemos herramientas, sólo pedimos que nos consideren (las autoridades estatales y federales) en un empleo temporal para que se paguen los jornales y gastos”, finalizó el poblador de Toro Muerto entrevistado en la zona.

A diferencia de la carretera El Paraíso-Puerto del Gallo, el corredor desde esa comunidad a la sierra alta de Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan se ve en mejores condiciones por la organización de los pueblos, y en parte por la ayuda de módulos de maquinaria del gobierno que en algunos puntos se encuentran trabajando, aunque la principal exigencia sigue siendo que les arreglen la carretera y les construyan sus caminos.

Texto y foto: Lenin Ocampo Torres