
El vocero del Cecop informa que tuvo una llamada de gente cercana al subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, “me propuso una ruta de pacificación, la acepté, sentarnos a la mesa a dialogar, en estos momentos echar bala y machetazos no es idóneo”. Pide al gobierno federal que cancele el proyecto de la presa La Parota.
Cacahuatepec, Acapulco, 10 de junio de 2019. El vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui, dijo que el año y cinco meses preso en el penal de Las Cruces fue un “sufrimiento terrible”, que tuvo visitas restringidas y estuvo aislado de sus compañeros, pero que ahora está en libertad y “hay un dicho: lo que no te mata te hace fuerte, y la cárcel me ha hecho fuerte”.
Desde la comunidad de Cacahuatepec, que se encuentra del otro lado del río Papagayo y donde se cruza en panga, Suástegui Muñoz contó que es la cuarta vez que ha estado preso, en esta ocasión en el penal de Las Cruces, “con visitas restringidas”.
“El gobierno no me ha soltado, eso es muy preocupante”, dijo, y es que explicó que cada viernes tendrá que ir a firmar al penal y “me pone en riesgo el gobierno”, y aunque ha solicitado medidas cautelares el gobierno de Héctor Astudillo “no me las ha querido dar porque ha argumentado que soy un delincuente”.
Reveló que tuvo una llamada de gente cercana al subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, y “me están proponiendo una ruta de pacificación, la acepté para volver a sentarnos a la mesa a dialogar, en estos momentos echar bala y machetazos no es idóneo”.
A un año y cinco meses presos, dijo que el sufrimiento fue terrible porque estaba apartado de su familia, que era la cuarta vez que lo detenían y lo encerraban en la cárcel, que le ha dolido la separación de su pueblo, de la familia, pero “me ha dolido más la muerte de cinco compañeros que cayeron ahí de manera cobarde”.
Recordó que ese 7 de enero de 2018, “el gobierno vio una gran posibilidad para asesinarme ese día, pero al ver que no lo consiguió vio una posibilidad para ponerme de rodillas en la cárcel, me tuvieron aislado de mis compañeros y afortunadamente estuve aquí en Acapulco con visitas restringidas”.
“Fue muy humillante ver cómo desnudaban a mis niñas, en una ocasión tuve un problema fuerte con un guardia de seguridad y un capitán del Ejército porque creo que le apostaron a esa vía a doblegarme”, narró el vocero.
Un poco más delgado y con molestias en el cuerpo por las operaciones a las que ha sido sometido, dijo que “la tortura sicológica creo que cada vez deteriora más mi salud física, el gobierno vio una gran posibilidad para asesinarme ese día pero al ver que no lo consiguió vio la oportunidad de ponerme de rodillas”.
Suástegui Muñoz recordó que cuando encarcelaron a Tomás y a Clemente “fue otro golpe muy duro para mí, después saber que la policía seguía entrando, hostigando y cuando hago una denuncia a través de El Sur, donde exhibo el gobierno, inmediatamente hay una respuesta, me queman cuatro motos acuáticas que he trabajado 32 años para tener eso”.
“Golpe tras golpe para poder doblegarnos, nos dividieron, hubo personas que estuvieron en el Cecop y nos dividieron, nos madrearon, nos pegaron, no solamente los familiares acudían ya muy limitadas, muchas enfermas, y tenían que pasar revisiones humillantes” indicó.
“A pesar de esos tratos por parte del estado, familiares de los presos del Cecop iban con amor, contentas por ir a ver sus parientes, pero muy tristes al salir del penal y eso me estaba afectando. En una ocasión una sicóloga que me conoció cuando estuve preso en el penal y me dijo Marco ánimo, no dejes que te venzan”, recordó.
Con voz entrecortada al rememorar las palabras de la sicóloga, el vocero del Cecop, indicó que “alrededor de mí siempre había 10 policías fuertemente armados, cuando el protocolo dice que no debe haber armas y me decía la sicóloga Marco no te rindas, demuéstrales de qué estás hecho, demuéstrales quién eres”.
“Le dije, oiga, pero usted es sicóloga del penal, pero yo admiro tu lucha, admiro y no dejes que te venzan, no dejes caer tu ánimo, yo bajé 20 kilos en el penal, me decían que estaba con cáncer, que tenía SIDA, me decían que tenía azúcar, que estaba enfermo, me hicieron un sin número de estudios y al final la psicóloga llegó a la conclusión que no era ninguna enfermedad física que era tortura, lo que me tenía tirado”, aseguró.
Con el apoyo de su familia, afirmó, logró sobreponerse e “imponerme a la situación compleja y hoy estoy libre, con unas ganas de vivir, con unas ganas de luchar tremendas, y hay un dicho de que lo que no te mata te hace fuerte y la cárcel me ha hecho fuerte”.
El vocero dijo que está agradecido con las organizaciones sociales, con su familia, “por regresar a mi pueblo, a mi tierra, aquí nací y hoy estoy con mucha fortaleza y con un sentido de responsabilidad más grande, hoy me da gusto que los compañeros me ratifican como vocero”.
Admitió que le da miedo dejar solos a sus compañeros del movimiento: “poder perder esta lucha”.
Le reinventaron órdenes de aprehensión
Aunque el pasado viernes quedó en libertad, Suástegui Muñoz tendrá que acudir cada viernes a firmar al penal: “el gobierno me reinventó, por decir así, nuevas órdenes de aprehensión o más bien me las volvió a girar, cuestiones que ya había purgado en Nayarit, hoy tengo nuevamente robo calificado, despojo, lesiones agravadas”.
Otras son ataques a las vías de comunicación, tentativa de homicidio y privación ilegal de la libertad, “el gobierno no me ha soltado, eso es muy preocupante, primero por mi condición física, ya no soy el mismo de antes, ha mermado mi condición física, no mi ánimo, pero me pone en riesgo el gobierno, me pone en peligro al ir todos los viernes a Acapulco a firmar donde sabemos que a la salida del penal han matado a mucha gente”.
Explicó que solicitó medidas cautelares pero que el gobernador Héctor Astudillo “no me las ha querido dar porque ha argumentado que soy un delincuente, siguen sosteniendo que soy un delincuente, pidieron información a la CNDH y la Codehum, ya hicieron recomendaciones y ellos dijeron que no pueden otorgar medidas cautelares o seguridad a un delincuente”.
Suástegui Muñoz agregó que aún están tres detenidos, entre ellos su hermano Vicente, Javier Melchor Santiago y Manuel Everardo Suástegui, de quienes en esta semana se paga la fianza para que puedan quedar libertad.
Adelantó que lo que sigue es “reagrupar, recuperar muchos espacios perdidos, mucha gente que sintió mucho miedo y que está en riesgo, que tiene órdenes de aprehensión, creo que sigue el diálogo, son momentos de platicar y de hablar”.
El vocero dio a conocer que “tuve una llamada por parte de la gente de Alejandro Encinas, me están proponiendo una ruta de pacificación, la acepté, pero insisto en que tenemos que sentarnos a dialogar, dialogar, en estos momentos echar bala y machetazos no es lo idóneo, hay que dialogar y tomar acuerdos, tomando en cuenta la justicia y respetando la decisión”.
Dijo que hay una gran oportunidad para el gobierno para cancelar la presa La Parota; “el presidente de la República nos conoce y se ha referido a nosotros como los compañeros del Cecop, y como compañeros le hacemos el llamado para que sea la gran oportunidad para cancelar la presa, una vez cancelando se podría recomponer el tejido social”.
Texto: Aurora Harrison / Foto: Carlos Alberto Carbajal – Archivo


