13 enero,2025 9:03 am

Estrenan en México exposición para denunciar 332 asesinatos de ambientalistas en el país

Abre el sábado Suelo, una compilación concebida por los artistas Eugenio Merino y Pierre Valls, en colaboración con la investigadora Lucía Velázquez Hernández, en la galería Le Laboratoire, que recuenta las tragedias desde 1994, el año del Tratado de Libre Comercio

Ciudad de México, 13 de enero de 2025. En las últimas tres décadas, 332 activistas ambientales y defensores del territorio han sido asesinados en México.

En un intento por reconocerlos, la galería Le Laboratoire inauguró el sábado una exposición-memorial, titulada Suelo, concebida por los artistas Eugenio Merino y Pierre Valls, en colaboración con la investigadora Lucía Velázquez Hernández.

La muestra consistió en la instalación de 3 mil 285 azulejos negros en el espacio, ubicado en San Miguel Chapultepec; 332 de ellos recuerdan los nombres de las y los asesinados.

Los artistas hacen énfasis en el momento del que parten para el conteo: 1994, año de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, entonces TLC).

“El TLCAN supuso la implantación de un modelo neoliberal que generó, entre otras muchas cosas, la desregularización ambiental, la privatización y el acaparamiento de tierras, la expulsión de comunidades de sus territorios, y la intensificación del extractivismo, cuyas consecuencias devastadoras han impactado el medioambiente, las culturas y las vidas humanas”, informó la galería en un comunicado.

Suelo se desprende de una investigación llevada a cabo por Velázquez Hernández, maestra en Antropología Social, sobre los asesinatos de defensores del territorio en México.

Recientemente, la académica publicó en la revista Ecología Política un artículo titulado Un sexenio más de ecocidio: Defensa del ambiente y los territorios en México.

“Esta instalación es un memorial ‘vivo’, ya que permitirá añadir nuevos nombres sobre los azulejos, ajustándose a la realidad de los asesinatos, reflejando la violencia continua contra quienes defienden la tierra y reconociendo la existencia de defensoras y defensores ambientales y del territorio que permanecen en el anonimato”, informó Le Laboratoire.

Cada uno de los mosaicos fue producido, bajo concepto de Merino y Valls, por Talateca, un taller de talavera ubicado en la ciudad de Puebla, y todos los nombres que contienen fueron escritos de forma artesanal.

“El uso del negro es una disidencia formal que rompe con la norma de la policromía usualmente empleada en esta técnica, cuestionando, además, su legado colonial”.

Durante la apertura de la muestra, en el número 56 de la calle Gral. Antonio León, el activista medioambiental Carlos Armando Olivares leyó los 332 nombres de quienes conforman el memorial.

En el mismo espacio se exhibe la exposición Diómedes, de Valls, que indaga en diversas controversias climáticas globales, entre ellas el controvertido Proyecto Willow, uno de las iniciativas más grandes de explotación petrolera en la historia de Alaska.

Debido al tema, esta muestra establece un diálogo con Suelo.

Valls nació en Francia, posdoctorante en el Instituto de Geografía de la UNAM y doctor cum laude en Artes Visuales por la misma institución.

Merino, español, suele explorar los relatos del poder político y económico, con especial interés en vulneración de los derechos humanos, según informó Le Laboratoire.

Texto: Agencia Reforma