6 mayo,2026 8:11 am

Exhorta el Congreso al Ayuntamiento a crear un protocolo para la realización del Acamoto

Prohibirlo “involucraría una violación al derecho a la movilidad y el libre tránsito”, sostiene el morenista Pablo Amílcar Sandoval, quien presentó la iniciativa. El proyecto es aprobado pese a que en abril el gobierno estatal avaló la decisión del municipio de Acapulco de no permitir el evento

Chilpancingo, Guerrero, 6 de mayo de 2026. El pleno del Congreso local aprobó un exhorto al Ayuntamiento de Acapulco para que en coordinación con el gobierno del estado y las cámaras empresariales creen protocolos de organización y actuación para la realización del llamado Acamoto, que reúne a motociclistas de todo el país.

El exhorto fue aprobado a pesar de que en abril pasado el gobierno del estado avaló la decisión del Ayuntamiento de Acapulco de prohibir esa actividad que dejó ocho muertos en su edición de 2025.

El secretario de Seguridad Pública municipal, Federico Argumedo Rodríguez dijo ante empresarios de Acapulco a inicios de abril que el municipio no había recibido ninguna solicitud formal para la realización del festival Acamoto 2026, y en caso de que fuera presentada la petición, no se autorizaría. Dicha postura fue respaldada por el gobierno estatal un día después.

La propuesta de Sandoval Ballesteros

El morenista Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros propuso el exhorto para que el Ayuntamiento pueda salvaguardar el derecho a la movilidad, el libre tránsito, la recreación, y valore y determine la permanencia del evento de motociclismo denominado Acamoto, que se  realiza de manera anual durante el mes de mayo en Acapulco.

El exhorto establece, además, que el Ayuntamiento deberá implementar un marco normativo y de actuación institucional que regule y supervise la organización y desarrollo de eventos culturales, deportivos o de entretenimiento de carácter masivo.

Busca también la creación de una estructura municipal de organización y coordinación interinstitucional que permita asumir la convocatoria y organización de dichos eventos, definiendo con precisión los límites de participación, actividades, áreas de desarrollo, prestación de servicios públicos, seguridad, orden y protección civil.

Al fundamentar su propuesta, Sandoval Ballesteros dijo que el evento representa una importante derrama económica; “sin embargo, también ha evidenciado problemá-ticas en materia de seguridad, movilidad, servicios públicos y orden social, por lo que resulta necesario fortalecer su regulación”.

Agregó que la solución no es la prohibición del evento, sino su adecuada organización, a fin de garantizar condiciones de seguridad, orden y bienestar tanto para la población como para quienes visitan Acapulco.

“Desde mi punto de vista, la prohibición del evento involucraría una violación al derecho a la movilidad y el libre tránsito; no se puede prohibir la entrada de las y los motociclistas a Acapulco, criminalizándolos sobre la base de un prejuicio que los pretende señalar deliberadamente proclives a la violencia y al desorden público. No podemos, ante la falta de estrategias de regulación de eventos masivos a cargo de la autoridad, violentar los derechos humanos de quienes visitan Acapulco”.

A la propuesta se sumó la emecista Erika Lührs Cortés, quien además propuso agregar al gobierno federal, a las cámaras de comercio y del sector turístico en las mesas de colaboración.

Aunque los morenista se opusieron a que el exhorto fuera dirigido al gobierno federal, se acordó que fuera la Mesa para la Construcción de la Paz la encargada de regular dicho evento, por ser donde están las autoridades de los tres niveles de gobierno, y sumar a las cámaras de comercio y representantes de turisteros “con el propósito de garantizar una adecuada planeación y ejecución”.

A la discusión por el Acamoto se sumaron por Morena las diputadas Marisol Bazán Fernández,y el diputado Carlos Eduardo Bello Solano, quienes respaldaron que existan protocolos, así como la priista Pilar Vadillo Ruiz.

Piden reconocer la partería

La morenista Catalina Apolinar Santiago propuso una iniciativa para reconocer, y fortalecer la partería en Guerrero, para otorgar respaldo jurídico y protección institucional a dicha práctica tradicional.

De acuerdo con su exposición de motivos, de la también presidenta de la Comisión de los Pueblos y Comunidades Indígenas, se busca reconocer a las parteras como parte fundamental en la atención materna, especialmente en comunidades indígenas, afromexicanas y rurales, donde en muchos casos representan el único acompañamiento durante el embarazo y el parto.

“La partera es la primera y muchas veces la única mano que se tiende para acompañar la llegada de una nueva vida. Allí donde no hay médico, donde no hay ambulancia, donde no hay clínica, sí hay partera; allí donde no hay Estado, sí hay comunidad, sí hay saber ancestral, sí hay partería”.

Al término de la sesión, en conferencia de prensa, Apolinar Santiago, acompañada por varias diputadas de Morena invitó a un encuentro de parteras el próximo jueves en el Congreso local.

Por su parte la emecista Erika Lührs Cortés, propuso una iniciativa “para que en los centros escolares públicos y privados, se permita el uso de uniforme neutro y de manera flexible”.

Explicó en tribuna que la iniciativa busca adicionar un artículo 73 bis a la Ley 464 de Educación, que permita a las niñas y adoles-centes “del sexo femenino”, la elección de manera libre del uso de pantalón o falda para asistir a clases.

La iniciativa busca que ninguna autoridad educativa, docente o administrativa, “podrá condicionar su asistencia a los centros escolares o aplicar cualquier restricción al ejercicio de derecho de educación en razón a la prenda de un uniforme”.

José Miguel Sánchez