
El secretario de la delegación sindical, Miguel Ángel Tinoco Reyna, dijo que además, la SEG tiene abandonadas unas oficinas que colindan con el plantel y que desde el año pasado se expuso el problema a las autoridades educativas
Chilpancingo, Guerrero, 11 de julio de 2025. Integrantes de la delegación sindical de la normal preescolar Adolfo Viguri Viguri protestaron para exigir la remodelación de sus instalaciones y que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) se encargue de la seguridad en las oficinas abandonadas que colindan con el plantel.
En conferencia de prensa en la normal, ubicada en la Avenida de la Juventud, frente a las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad, el secretario general de la delegación sindical, Miguel Ángel Tinoco Reyna, dijo que desde el año pasado se expuso el problema a las autoridades educativas, en particular al entonces titular, Marcial Rodríguez Saldaña, así como a representantes de la Subsecretaría de Educación Media Superior y Superior.
“La demanda principal es que haya un recurso extraordinario para la remodelación de nuestra escuela, que ha estado en total abandono”, declaró.
Explicó que la normal fue utilizada por “Servidores de la Nación” como su centro de operaciones durante la atención de las afectaciones causadas por los huracanes Otis, John y Erick, pero “al tener esta sobrepoblación, las instalaciones fueron seriamente dañadas”.
“Se lo hicimos saber a las autoridades, no tuvimos afectaciones por los huracanes, pero sí por la sobrepoblación”, aclaró. La red hidráulica está dañada, la mayoría de los sanitarios no sirve y los bebederos, que fueron construidos en el periodo 2019-2020, que “nunca fueron utilizados” debido a la pandemia, tampoco funcionan.
Detalló que en enero pasado se firmó una “relatoría de hechos”, que no fue respetada por las autoridades, que en mayo volvieron a reunirse y se les informó que se hicieron gestiones al Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) para la remodelación.
Sin embargo, los oficios que la SEG envió al IGIFE se firmaron ese mismo mes, en mayo, un día antes de la reunión programada, lo que significa que, de enero a abril, no se hicieron las gestiones necesarias.
En ese sentido, Miguel Ángel Tinoco consideró que “hay una negligencia e indolencia por parte de la autoridad, para poder resolver este problema”, a pesar de que la situación afecta a toda la escuela, que cuenta con una matrícula de 240 estudiantes, la mayoría mujeres.
Manifestó que, si bien la protesta consistió en un paro laboral, las clases ya concluyeron y por ahora sólo se realizan actividades administrativas, “somos conscientes que no vamos a afectar a los estudiantes, la lucha no es contra ellos, es por exigir a la autoridad que la infraestructura ya no es adecuada”.
Puntualizó que, a lo largo del ciclo escolar, las clases han continuado “en la medida de las posibilidades”, ya que tres de los 56 trabajadores de la normal pertenecen a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero y cerraron las instalaciones, como parte de la jornada para exigir la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Ante esta situación, exigió una audiencia con el titular de la SEG, Ricardo Castillo Peña, “estamos en espera de que haya una respuesta favorable para esto”.
En un recorrido, mostró algunos de los 30 árboles secos que están dentro del plantel y representan un riesgo.
Indicó que junto a la normal están abandonadas las instalaciones de un Cendi y oficinas de la SEG, las cuales son visitadas por personas externas que “vienen a tomar, viene a drogarse. La mayor parte de la población que tenemos aquí en la escuela son damas, son mujeres, no sabemos en qué momento vayan a ser atacadas por estas personas”.
En las oficinas de la SEG abandonadas hay incluso un colchón, cobijas, un ventilador y sillas, en un espacio que se utiliza como punto de reunión por las personas ajenas a la institución.
De acuerdo con Miguel Ángel Tinoco, “la autoridad ha sido indolente ante todo este tipo de situaciones” y le corresponde a la SEG brindar las condiciones de seguridad necesarias en ese lugar.
Alina Navarrete Fernández/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero


