21 marzo,2019 5:36 am

Exploran un respiradero de una mina en Taxco, cerros, veredas y cavernas en busca de desaparecidos

No hallan cuerpos pero pedirán otra diligencia, informa Adriana Bahena. Hoy se espera la llegada del subsecretario Alejandro Encinas, para acompañar a los familiares.
Taxco, Guerrero, 21 de marzo de 2019. La secretaria general del colectivo Los Otros Desaparecidos de Iguala, Adriana Bahena Cruz informó que pedirán una segunda diligencia en el respiradero de la mina en San Francisco Cuadra, ya que en la exploración de ayer en el fondo a 100 metros fueron halladas pozas de agua, en las que creen que hay restos humanos.
Ayer en el tercer día de trabajos del Plan de Búsqueda y de información miembros del colectivo con agentes de la Fiscalía General de la República (FGR), rescatistas de Protección Civil municipal de Taxco y el resguardo de agentes de las policías Federal, Estatal y Ministerial exploraron el respiradero de la Minera México, asentada cerca del barrio de Zacazontla, en la parte sur de la cabecera municipal de Taxco.
Para hoy se espera la llegada del subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas, para acompañar a los familiares en la búsqueda de fosas clandestinas que se prevé que se haga en Iguala, además se espera la presencia de la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, Karla Quintana Osuna.
El acceso a la mina y el descenso
Cerca de 50 familiares de la comisión de búsqueda y los agentes de gobierno llegaron cerca de las 9:30 al acceso principal del respiradero, y hasta las 2:20 de la tarde iniciaron los trabajos para ingresar, pues se tuvo que tramitar un permiso con representantes de la Sección 17 de los mineros de Taxco que están en huelga desde hace más de 11 años, porque este respiradero está incluido en el inventario relacionado con este movimiento.
Después de obtener el permiso se tuvo que llevar un soplete para cortar los rieles de acero y un enrejado de varilla que cubren la parte superior del respiradero, el cual está cubierto al rededor con una placa de grueso concreto y metal, luego de que fue clausurado en el año 2010, tras la recuperación de más de 50 cuerpos.
Al respiradero sólo descendió un rescatista de Protección Civil municipal con equipo de rapel y una mascarilla para respirar, ingresó a las 3:25 de la tarde. Para su descenso se ocupó una cuerda de 100 metros de largo, que es la profundidad que tiene el respiradero, y a las 5:15 de la tarde el rescatista salió.
Según la información que el rescatista de Protección Civil municipal dio a los familiares y al agente del Ministerio Público federal de la FGR, Francisco Javier Rivero, que es quien lleva el caso de Los Otros Desaparecidos, no hay restos humanos.
Contó que al llegar al fondo del respiradero en la base hay una caverna de unos 4 metros de alto, hay dos pozas grandes de agua y una planicie por donde se puede caminar. Además vio unos letreros de “prohibido pasar”. Cree que un extremo de la cueva conecta con otra que hay más arriba del cerro.
Agregó que a simple vista no se ven restos humanos, sólo basura, sin embargo las pozas de agua en el fondo son profundas, pues no se les ve el fondo.
Informó que el respiradero sólo en los primeros 15 metros aproximadamente tiene unas escaleras de varilla incrustadas en la pared, pero el resto del respiradero es un pozo recto, por lo que se requiere un descenso directo “a plomo”.
Se le preguntó si en caso de arrojar un cuerpo se vería o si hay un lugar en donde se llegaría a atorar, a lo que respondió, “si avientan un cuerpo este caería directo a la poza de agua”.
Según personal de Protección Civil que participó en la diligencia en 2010 para el rescate de cuerpos, el número fue “incontable”, había hasta más de 100.
Indican que en aquella ocasión fue imposible sacar los cuerpos por la parte superior del respiradero, por lo que se abrió un acceso que tiene en la parte baja y los cadáveres fueron acarreados con maquinaria y carretillas, por lo que no hay un registro exacto de cuántos hallaron en ese lugar.
El respiradero de la mina San Francisco Cuadra se ubica a orilla de una pequeña carretera de concreto, de un lado está pegado a un cerro a orilla del barrio de Zacazontla y del otro está un voladero de más de 100 metros de profundidad. Está a poco más de 2 kilómetros de la carretera federal México-Acapulco en una brecha en la salida hacia Iguala.
Pedirán una segunda diligencia
En una reunión de los familiares después de que se les dio la información de lo visto al fondo del respiradero, se notó duda de los resultados de la exploración, principalmente por las pozas de agua que se describen en el fondo.
En declaraciones al concluir la diligencia, Adriana Bahena informó que pedirá a la FGR una segunda diligencia en ese lugar, pues no quedan satisfechos con los resultados, y tienen la certeza de que hay restos humanos en el lugar.
Dijo que pedirán que en esa diligencia, que sería exclusivamente para este respiradero, pedirán una exploración más amplia con peritos y antropólogos de la Fiscalía, y con la posible ayuda de los mineros, aunque se lleve una semana sólo ahí.
Mencionó que tramitarán los permisos necesarios y pedirán el equipo que se necesite para drenar el agua y hacer una exploración completa.
Contó que mineros le informaron que cuando el respiradero fue clausurado, y antes de que fueran colocadas las vigas de acero, inicialmente se había tapado con block, pero que en varias ocasiones que regresaron a supervisar se habían abierto hoyos con marros pero nunca se volvió a revisar y se volvía a sellar.
“Yo estoy convencida de que hay restos humanos ahí, y tenemos que descartarlo como pasó en el Pozo Meléndez, vamos a organizar una próxima diligencia en unos dos meses con el personal y el equipo necesario, hasta vaciar el agua y descartar completamente este respiradero”, indicó.
Contó, sin dar detalles, que en el colectivo hay un integrante al que le informaron que su hijo desaparecido fue arrojado en este respiradero, por lo que les interesa hacer una diligencia más completa para poder dar por concluido ese lugar.
La búsqueda
De manera paralela a los trabajos en la mina San Francisco Cuadra, brigadas de familiares de desaparecidos de buscadores de fosas clandestinas recorrieron cerros, veredas y cavernas que fueron localizadas entre los barrios Zacazontla, Zapata y la unidad habitacional Infonavit.
Los familiares utilizando las varillas, picos y palas excavaron en más de 10 puntos con características de fosas clandestinas, pero no hallaron cuerpos inhumados.
Cerca de la reconstruida unidad habitacional Infonavit se realizó una extensa búsqueda de una supuesta fosa que fue reportada por vecinos, en la que indicaban que estaba en una parcela de cultivo de maíz, pero quien localizó el entierro dejó los restos humanos y no los denunció, pero tampoco la encontraron.
Texto y foto: Alejandro Guerrero