
Chilpancingo, Guerrero, a 31 de enero de 2025.- Sin servicios públicos básicos como el agua potable y otros insuficientes como el drenaje, alumbrado público, transporte y calles sin pavimento, viven unas 250 familias de la colonia Ahuiyuco, una de las más alejadas del centro de Chilpancingo que fue seleccionada para aplicar la estrategia Guerrero por la Paz, promovida por el gobierno federal y en la que participan los tres órdenes de gobierno.
Ubicada en una zona alta y accidentada, al noreste de la capital, la Ahuiyuco se fundó hace 40 años, y aunque está asentada en la periferia, a unos 15 minutos en vehículo del centro de la capital, de acuerdo con el presidente del Comité de Desarrollo, Delfino Pacheco Presteguí, es una de las más tranquilas, pues sólo un caso de violencia atribuible al crimen organizado se conoce desde el 2021.
Esta colonia es una de las 10 en las que los tres órdenes de gobierno aplicarán la estrategia Guerrero por la Paz “que busca atender las causas de la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades, llevando servicios a las colonias con alta incidencia delictiva para que la población sienta que ahí está su gobierno”, dijo en entrevista el 21 de diciembre pasado la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena Molina.
El miércoles pasado en la inauguración de la campaña “sí al desarme, sí a la paz”, que forma parte de la miasma estrategia, en la plazoleta del barrio de San Mateo, la misma funcionaria federal informó que se realizan visitas casa por casa en estas colonias en las que ofrecen a las familias asesorías y su registro a los programas sociales federales, consultas médicas, de salud mental, salud reproductiva, nutrición, prevención de la violencia familiar, protocolo Violeta y educación básica.
Sin embargo, las familias de la Ahuiyuco, hasta ayer nadie las había encuestado ni visitado e incluso desconocían que su colonia es una de las beneficiadas con esta estrategia.
Las otras colonias que fueron seleccionadas en Chilpancingo son la Centro, la del PRI, San Rafael Oriente, Anáhuac, Azteca, El Amate, PRD, El Polvorín y el barrio de San Mateo.
El presidente del Comité de Desarrollo de la colonia Ahuiyuco Pacheco Presteguí y habitantes de este marginal asentamiento humano, coincidieron ayer por separado que aún no habían sido notificados de que su colonia es una de las seleccionadas para la aplicación de esta estrategia piloto.
La mayoría de las casas están construidas con tablas y lámina galvanizada y las de la periferia carecen de red de energía eléctrica
En dos recorridos que se hicieron; uno el 21 de enero y otro ayer, se constató que en la colonia Ahuiyuco sólo la calle principal, Piedra Esmeralda, está pavimentada, el resto son andadores o caminos de terracería por donde con dificultad puede circular un vehículo.
La mayoría de las casas son de paredes de tablas y lámina galvanizada, las de la periferia carecen de red de energía eléctrica y un sólo cable cuelga a larga distancia de los postes colocados sólo en la calle principal.
“Nos alcanza (la corriente eléctrica) sólo para unos dos focos, la pantalla, el refri y la licuadora”, dijo Petra Gaspar, una vecina que se quejó de que a través del Comité de Desarrollo han estado insistiendo ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que les amplíen la red sin resultado alguno.
La red de drenaje también sólo pasa por Piedra Esmeralda, el resto de las viviendas carecen del servicio y depositan sus desechos en fosas sépticas.
El presidente del Comité de Desarrollo Pacheco Presteguí informó que la introducción del drenaje y la pavimentación de la calle principal se realizaron con la aportación y colaboración de los propios vecinos, en tanto que la energía eléctrica, si bien hay en todas las viviendas, sólo en la calle principal hay alumbrado público, el resto de los andadores por las noches permanecen en penumbras.
Pacheco Presteguí declaró que, sin embargo, el servicio que más necesitan sus vecinos es el del agua entubada porque desde hace 40 años que se fundó la colonia, las 250 familias compran el agua en pipas.
El costo varía de acuerdo con la capacidad de la unidad; mil 400 pesos la grande de 11 mil litros y 500 pesos la chica de 4 mil litros.
Un contexto de engaño y fraude
A finales del 2015 la Comisión Nacional del Agua (Conagua) construyó la ampliación de la red en 35 colonias del oriente de la capital con una inversión de 450 millones de pesos. La Ahuiyuco fue una de las beneficiadas, pero a nueve años, igual que los otros 34 asentamientos, la tubería y los depósitos siguen secos debido a que el proyecto no consideró de dónde llevarían el agua.
Gabriel Ortiz Mendoza, habitante de la colonia denunció que el proyecto fue un engaño del ex presidente priista Enrique Peña Nieto, quien el 13 de abril del 2012 cuando andaba en campaña firmó en Chilpancingo ante el notario público Emilio Ortiz Uribe, su compromiso número 20, de un total de 266 que en todo el país.
En el de Chilpancingo ofreció dotar de agua suficiente a la capital, pero en todo su sexenio lo único que hizo fue la ampliación de la red en esas 35 colonias donde los habitantes siguen careciendo del agua, por la falta de la fuente de abastecimiento.
También ubicó como uno de los problemas el servicio de transporte, porque sólo cuatro Urvan dan el servicio a los más de mil habitantes en la ruta Ahuiyuco-Centro-Mercado, lo que ocasiona que en las horas pico que son durante la entrada y salida de los estudiantes de todos los niveles, las unidades se saturen de usuarios.
El representante vecinal aseguró que en esta colonia no existen problemas de violencia e inseguridad, de hecho, dijo, “ni siquiera casos de violencia intrafamiliar hemos tenido”.
Contó que el único problema de violencia que posiblemente fue ocasionado por personas del crimen organizado ocurrió hace cuatro o cinco años “y después de eso no hemos tenido conocimiento de ninguno más”.
La noche del 31 de octubre del 2021, José Morante, chofer de la ruta Ahuiyuco-Centro-Mercado, fue atacado a balazos cuando hacía base en esa colonia; el hombre recibió un disparo en la cabeza que lo dejó gravemente herido y los agresores prendieron fuego a la unidad.
El representante de la colonia aseguró que ni antes ni después de ese incidente han sabido de otro caso de violencia atribuible a la delincuencia organizada.
“En esta colonia no hay violencia ni inseguridad, aquí no hay gente mala, aquí la gente cierra sus casas temprano y gracias a Dios no hay problemas de inseguridad”, insistió.
Informó que las policías Estatal y Municipal realizan patrullajes de vez en cuando y que les ha pedido que se queden cuando menos 15 minutos en los cruceros de las calles y hagan alguna revisión, “pero no lo hacen, conforme entran salen y se van”, dijo, y admitió que tal vez los policías saben que no es necesario “porque ven que hay tranquilidad”.
“No siempre vienen, a veces nomás, pero no han habido problemas de violencia, ni siquiera pleitos de parejas como se acostumbra en otros lados”.
“Aquí no hay problemas de pandillas”, dijo y él mismo se preguntó: “¿Por qué escogerían (para la estrategia) a nuestra colonia?, no sé, en realidad desconozco, podría ser que se enteraron del problema de violencia con el de la Urvan hace cuatro años, pero después de eso no ha habido ningún otro problema. Todo está bien”.
Sin embargo, celebró que su colonia haya sido escogida para la aplicación de la estrategia, pero hizo el llamado a los tres órdenes de gobierno que si “de verdad nos van a tomar en cuenta con este programa que nos vengan ver y que nos expliquen bien, que nos digan qué beneficios van a traer para la colonia, que nos pidan nuestra opinión. Se supone que nos debieron haber consultado, si no a mí, a mi segundo, o a los habitantes”.
Informó que una de las acciones que han hecho los mismos vecinos es la construcción de una cancha para que los niños y jóvenes hagan deporte, “y nos da gusto verlos jugando, se la pasan más o menos bien, es poquito lo que hemos hecho pero ahí está la canchita”.
Añadió que han estado pidiendo desde hace mucho tiempo a los tres órdenes de gobierno que les construyan una cancha de usos múltiples, “porque con eso jalaremos más a los chamacos en caso de que hubiera problemas fuertes, eso sería una de las soluciones, hacer una cancha techada, para promover el deporte, yo creo que si hubiera violencia de esa manera íbamos a atender el problema”.
Dijo que aunque no los hayan consultado para aplicar en esta colonia la estrategia, “ahora que de verdad cumplan con todo lo que está programado”. “No hay problema si no vinieron antes, por eso no vamos a decirles que no, sí, los recibimos, adelante, que vengan aunque estemos en paz”.
Insistió: “La verdad no sabemos, yo en lo personal no sé si en verdad nos van a traer esos servicios que dicen, me acabo de enterar por usted que nuestra colonia está incluida, ojalá sea cierto”.
“La colonia cuenta con 250 familias y unos mil 500 habitantes pero de ninguno de ellos me he enterado que hayan pasado a su casa a consultarlos”, declaró el representante vecinal.
Ricarda Santos y Luisa Méndez, dos vecinas que platicaban en la esquina de uno de los andadores, aseguraron que tampoco se enteraron de alguna encuesta o consulta.
“El problema que tenemos aquí no es la violencia, es la falta de agua potable, el drenaje y luz eléctrica, pero esperamos que con este programa, si es que de verdad vienen, se resuelvan, y si no, nosotros vamos a ir a verlos (a los funcionarios) para saber qué es lo que se va a hacer en nuestra colonia”, indicó Ricarda.
–¿Si el gobierno las consultara, qué servicio sería el prioritario?
–El agua, el del agua–, respondieron ambas casi simultáneamente.
“Aquí nunca hemos tenido agua potable desde hace 40 años que se fundó la colonia”, informó Luisa Méndez.
“Ese es el único problema que tenemos, ya está instalada la red desde hace nueve años, pero nomás está instalada y hemos ido a hablar con los presidentes municipales, pero nada”, denunció la misma ama de casa.
Otro de los vecinos recordó que se construyó la red cuando estaba “ese alcalde que le decían El MAL (por sus siglas, Marco Antonio Leyva), desde entonces no hay nada, él nos dijo que ya estaba construido el cárcamo e instalada la bomba, se dijeron muchas cosas pero no se hizo nada, pensamos que con la presidenta anterior, Norma Otilia Hernández Martínez, sí se iba a resolver el problema del agua, pero no se resolvió”.
Contó que cuando hicieron la prueba de funcionamiento de la red llevaron agua en pipas para llenar los tanques, pero sólo ese día hubo agua, desde entonces, hace nueve años, la tubería y los dos tanques que se construyeron en la zona siguen secos.
Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jesús Eduardo Guerrero


