3 diciembre,2025 6:02 am

Fitch Ratings mantiene en “perspectiva  negativa” capacidad crediticia del estado

 

 

El gobierno de Guerrero tiene un balance operativo limitado y deterioro en la liquidez, que se evidencia con la contratación de créditos a corto plazo, revela la calificadora. Además, su recaudación de ingresos propios es “débil”

 

 

Acapulco, Guerrero, 3 de diciembre de 2025. La calificadora Fitch Raitings anticipó que en 2026 Guerrero seguirá con la contratación de créditos a corto y largo plazo para hacer frente a los problemas de liquidez. Advirtió que el margen de operación que tiene para la contratación de deuda está limitado por el Sistema de Alertas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En su reporte del 29 de agosto de este año, Fitch Ratings bajó la calificación en la calidad crediticia de Guerrero de BBB+(mex) a BBB(mex) y lo mantiene en “perspectiva negativa”. La calificadora justifica la baja en la calificación crediticia del estado porque tiene un balance operativo limitado y deterioro en la liquidez, que se evidencia con la contratación de créditos a corto plazo.

La calificación crediticia otorgada por Fitch Ratings al estado significa que la entidad es vulnerable a adversidades económicas.

La calificadora señala que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) del gobierno federal “destaca” a Guerrero entre las entidades federativas con “la posición de liquidez más estresada del país” y ha notificado a las autoridades de Hacienda que “seguirá tomando créditos de corto plazo”.

Fitch Ratings prevé que en 2026 el estado pueda recurrir a una deuda de largo plazo de hasta 3 mil 648 millones equivalente a 15 por ciento de los ingresos de libre disposición y que continuará con el esquema de contratación de deudas a corto plazo de hasta 5 por ciento de sus ingresos totales para terminar de pagar ese monto en 2027, año en que cambia la administración. Ambas opciones están dentro del límite permitido por el Sistema de Alertas de SHCP.

La calificación crediticia del estado está disponible desde el 30 de agosto en la página de internet de la calificadora, en el mismo reporte Fitch Ratings también informó que bajó las calificaciones a tres créditos contratados por el gobierno estatal con Banamex, Santander y Banobras.

Los factores clave para la calificación crediticia de Guerrero, cuatro de cinco fueron calificados como débiles: Ingresos propios, Gastos, Pasivos y Liquidez. Sólo ingresos por participaciones federales fue calificado en rango medio.

En Ingresos propios fue calificado como “más débil” por su capacidad recaudatoria y autonomía fiscal limitada. La calificadora explicó que en Guerrero, los ingresos tributarios solo representan 2.5 por ciento de sus ingresos totales, lo cual denota una capacidad recaudatoria baja y contrasta desfavorablemente con otras entidades federativas. Esto refleja una dependencia alta de las transferencias federales y una insuficiencia para contrarrestar una reducción en estas mediante un aumento en la tasa impositiva”.

Fitch and Ratings reconoce que hay un esfuerzo recaudatorio de la entidad a partir de este año con el incremento a las del impuesto sobre hospedaje de 3 a 4 por ciento, del impuesto sobre nómina de 2 a 3 por ciento y el de plataformas digitales de 4 a 5 por ciento. Estos ajustes se reflejaron en el incremento de impuestos a junio de 2025.

En la búsqueda de ingresos propios, “el estado está estudiando la aplicación de impuestos ecológicos, para lo cual solicitó un estudio jurídico a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con la intención de incorporar estos impuestos en la Ley de Ingresos 2026”.

Otro factor clave de la calificación fue el de Gastos, el cual fue calificado como “mas débil” debido a que el gasto operativo del estado es del 93.4 por ciento y el gasto de capital fue del 6.2 por ciento respecto al gasto total del estado, cuando lo deseable sería un gasto operativo menor al 90 por ciento y gasto de capital superior al 10 por ciento. “Esto denota que la inversión pública se ha financiado con recursos federales, o bien, con endeudamiento público adicional. Ante la demanda de servicios públicos e infraestructura por parte de una población mayormente en condiciones socioeconómicas limitadas, el margen de maniobra del estado o flexibilidad para ajustar el gasto es aún más estrecho”.

Otro factor evaluado fue el de Pasivos y Liquidez, también en la categoría de “mas débil” debido a los adeudos que tiene con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), “a junio de 2025, las retenciones por el ISSSTE totalizaron 182.2 millones y las de SAT 144.4 millones” y por la contratación de créditos a corto plazo por el desbalance en las finanzas públicas.

La última calificación al estado fue en agosto de 2024, cuando el estado conservó la calificación de BBB+(mex).

 

 

Daniel Velázquez/Foto: Internet