
Texto: Apro/ Foto: Twitter
Monterrey, Nuevo León, 17 de agosto de 2018. Luego de que el Tribunal Estatal Electoral (TEE) quitó a Acción Nacional (PAN) los triunfos municipales en esta capital y en Guadalupe, para entregárselos al Revolucionario Institucional (PRI), ambos partidos se enfrascaron en una confrontación para defender sus victorias y descalificarse entre sí.
Mauro Guerra, dirigente de Acción Nacional en Nuevo León, alegó que la decisión del TEE fue un despojo, por lo que combatirán en los tribunales la determinación de este viernes, que les quitó los municipios de Monterrey y Guadalupe.
“Que se sepa que el Tribunal no le ha robado al PAN o a Felipe o a Pedro un triunfo, se lo ha robado a miles de ciudadanos que querían un cambio y que querían que ellos los gobernaran. Entiendan: hoy esto no se acaba, apenas empieza y vamos con todos los instrumentos a nuestro alcance a restituir la legalidad que hoy ha sido violada”, dijo el líder panista.
Por su parte, Felipe de Jesús Cantú Rodríguez explicó que la planilla que encabezó obtuvo el triunfo contando voto por voto y acta por acta, por lo que no existe razonamiento por el que el TEE hubiera determinado dar la mayoría a los candidatos del PRI.
“Nosotros vamos a hacer válida esa voluntad popular, seguiremos las instancias y, por supuesto, hemos recibido el espaldarazo del Comité Ejecutivo Nacional y emplearemos todos los recursos para demostrar que los ciudadanos presentaron su voto a favor de nosotros”, advirtió.
Este “robo”, agregó, se suma a otras decisiones que ha tomado el Tribunal en este proceso electoral, como fue quitarle dos diputaciones locales a Morena para entregárselas al PRI, pero los beneficiados fueron dos futuros legisladores que tienen ligas con Rodrigo Medina, exgobernador tricolor de la entidad.
Cantú Rodríguez manifestó que espera obtener un fallo favorable en la impugnación que presentará Acción Nacional en la sala regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), pues los magistrados presentaron argumentos frívolos y falaces que no se sostendrán en la revisión.
Al finalizar la sesión de esta tarde, el senador Raúl Gracia Guzmán, reconocido como uno de los líderes de facto del PAN en la localidad, gritó “ladrones” a Héctor Gutiérrez, secretario de Organización del PRI. El aludido simplemente le pidió calma, sin dejar de sonreír.
En conferencia de prensa, los candidatos del PRI en Monterrey y en Guadalupe, Adrián de la Garza Santos y Cristina Díaz Salazar, respectivamente, señalaron que los magistrados hicieron justicia al revertir el triunfo de sus rivales Felipe de Jesús Cantú y Pedro Garza.
De acuerdo con De la Garza, no se habían visto irregularidades tan graves en una elección el pasado 1 de julio en territorio regiomontano, por lo que el Tribunal simplemente hizo justicia.
“Teníamos la confianza de que se iba a revertir porque fueron muy clara las irregularidades que se cometieron, que no se habían cometido en la historia moderna de elecciones en México. Este fallo del Tribunal es de suma importancia por ello”, expuso.
“La sentencia refrenda principios fundamentales en materia de derecho electoral, principios de legalidad, transparencia, legalidad, certeza y autenticidad de las elecciones”, sostuvo a su vez la guadalupense Díaz Salazar.
En la elección constitucional de Monterrey, Acción Nacional había ganado con 153 mil 35 sufragios, contra 148 mil 356, del Revolucionario Institucional, lo que daba una diferencia de 4 mil 679 votos.
En Guadalupe, el PAN había conseguido 83 mil 318 sufragios, contra 78 mil 525 del PRI, lo que representaba una diferencia de apenas 4 mil 793 votos.
Los dos candidatos del PAN ya habían recibido la constancia de mayoría de parte de la Comisión Estatal Electoral, que los acreditaba como presidentes municipales electos.
Sin embargo, el Tribunal nuevoleonés resolvió a favor del PRI en Monterrey 12 recursos de inconformidad que se habían presentado en el manejo de los votos, lo que permitió que, en el recuento, este partido resultara con una ventaja definitiva.
Igual criterio se utilizó en Guadalupe con las impugnaciones que presentó la candidata del Revolucionario Institucional.
La polémica surgió porque, inicialmente, los dictámenes habían resultado en contra del PRI, pero los dos fueron reasignados a otros magistrados que dieron una opinión contraria, lo que permitió revertir los resultados en los dos municipios más poblados de Nuevo León.
Por su parte, el candidato panista Cantú Rodríguez afirmó que no permitirá que se consume un robo “con billetes”, en alusión a la compra que hizo el PRI de esta elección celebrada el domingo 1 de julio, y reiteró que su partido recurrirá a la instancia superior para mantener el municipio regio.
Para explicar las revocaciones en los dos ayuntamientos, el magistrado presidente del TEE, Gastón Enríquez, explicó que fueron anuladas todas las casillas que habían sido impugnadas por los partidos y sólo se contabilizaron los votos de las urnas que no fueron protestadas, lo que le dio a los candidatos tricolores una ventaja aproximada al millar de votos.
Junto con esos fallos, el TEE ordenó que fuera repuesto completamente el proceso electoral en el municipio rural Ciénega de Flores, 40 kilómetros al norte de la capital, donde había ganado el independiente Pedro Alonso Casas.
Tras destacar que el ganador usó indebidamente imágenes religiosas para su campaña, determinó que se convocara a nuevas elecciones, en condiciones aún por definir.


