15 marzo,2025 9:56 am

Hacen un viaje a la nostalgia en el concierto de Miguel Bosé en el Auditorio Nacional

La presentación del español se vio interrumpida unos minutos por el sismo de 5.5 grados que se sintió la noche de este viernes

Ciudad de México, 15 de marzo de 2025. A sus 68 años, Miguel Bosé sigue siendo importante, enérgico y apasionado en un escenario, como lo demostró la noche del viernes en el Auditorio Nacional.

Atrás quedaron los problemas de voz que lo alejaron del entarimado por casi una década,  y ante 10 mil personas, cifra según los organizadores, volvió a brillar con un listado de éxitos que sus fans corearon sin cesar.

Eran las 20:40 horas cuando sus cinco músicos y tres coristas le abrieron paso al español, quien apareció enfundado en un traje blanco holgado que acompañó con unos tenis especiales para artes marciales.

Su capa lo hacía lucir como especie de deidad que sus fieles aclamaban, mientras descendía de su escenario escalonado.

Mirarte, de su álbum Sereno, y Duende, su éxito de 1987, dieron paso a una velada que Bosé supo aprovechar para reconectar con su público capitalino.

“Buenas noches, México. ¿Cuánto tiempo ya ha pasado? Estamos aquí para retomar un viaje que dejamos colgado en el tiempo. Es un viaje que nos pertenece a todos, lleno de recuerdos, de memorias que van a ir apareciendo en las canciones. Esta noche vamos a viajar”, dijo a su público.

Bosé demostró porqué el Importante Tour era fundamental en estos momentos de su vida, pues disfrutó cada momento de su espectáculo.

En temas como Bambú y Aire soy, el español demostró que mantiene intacto el ímpetu, y sus coristas, que le sirven también de bailarines, le siguen los pasos. Aprovechaba su capa para ondearla al ritmo de Como un lobo, mientras los aplausos lo motivaban.

Pasadas las 21:20 horas, la alerta sísmica irrumpió el recital dejando a todos confundidos, mientras se mezclaba con la melodía de Este mundo va y algunas personas desalojaban el inmueble.

Tras inspeccionar que todo se encontraba en orden, Bosé regresó al escenario.

“Jamás en la vida, desde que me presento en el Auditorio Nacional, me había pasado semejante cosa, no sé ustedes. Mañana no se quejen de que esta no ha sido una súper chingona producción. ¿Estamos bien? ¿Con ganas?”, preguntó.

Los aplausos y los gritos motivaron al cantante a continuar con una noche que habían dispuesto para el goce de sus éxitos.

Ahora con un traje rojo y una larga cola con rosas bordadas, la respuesta inmediata fue la llegada de las baladas: Olvídame tú, Sevilla y Creo en ti.

En el primero de dos conciertos programados para este mes con boletaje agotado (dará otros dos en abril), el intérprete no sufrió falta de energía, a ratos, mientras hablaba, carraspeaba para aclarar su voz.

Al cierre de esta edición Si tú no vuelves y Amante bandido anunciaban que el recital estaba por llegar a su fin.

Texto: Fernanda Torres / Agencia Reforma