11 octubre,2025 10:32 am

Hay una crisis en la aplicación de las reformas en atención a la salud mental en México, señala informe

La organización Documenta muestra que 82.6% de los pacientes internados ha sido contra su voluntad. Cuando los familiares no pueden pagar su manutención en más de 4 mil centros privados, que son a donde más llegan, éstos los expulsan y viven en la indigencia en calles y parques. No hay datos de Guerrero, porque en el estado no hay centros de atención especializada. Este 10 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Salud Mental

Acapulco, Guerrero, 11 de octubre de 2025. A tres años de la promulgación de la reforma a la Ley General de Salud en materia de Salud Mental y Adicciones, un segundo ejercicio de monitoreo realizado por la organización civil Documenta revela un panorama alarmante: la transformación del modelo de atención siquiátrica en México se encuentra estancada, con la persistencia y el aumento de los internamientos involuntarios.

En el contexto de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, los datos más recientes muestran que de las 4 mil 364 personas internadas en hospitales siquiátricos en el país, 3 mil 606 (el 82.6%) se encuentran recluidas en contra de su voluntad.

Este porcentaje, que representa una de las fallas más críticas en la implementación de la nueva legislación, subraya una desconexión fundamental entre el marco legal vigente y la realidad operativa de las instituciones sanitarias.

El informe de Documenta, titulado ¿Qué ha pasado con su implementación? Segundo ejercicio de monitoreo sobre internamientos involuntarios, sitúa la reforma de 2022 en un contexto histórico de más de tres décadas. La Ley General de Salud de 2022 puso en su texto una aspiración que México había asumido en 1990 con la firma de la Declaración de Caracas.

Esta Declaración representó una crítica contundente al modelo tradicional siquiátrico, al considerarlo incompatible con una atención integral, comunitaria y preventiva. Desde entonces, México se comprometió a dos metas fundamentales: la transición desde un sistema centrado en el hospital siquiátrico hacia el desarrollo de servicios comunitarios, y la garantía de los derechos y libertades fundamentales de las personas.

La reforma de 2022 tradujo estos compromisos en obligaciones concretas, estableciendo que no se deberán construir más hospitales monoespecializados en siquiatría, y que los actuales deberán, progresivamente, convertirse en centros ambulatorios o en hospitales generales dentro de la red integrada de servicios de salud.

No obstante, el ejercicio de monitoreo de 2025 confirma que esta conversión no se ha hecho, ya que siguen existiendo 33 hospitales siquiátricos en México.

La necesidad de que las personas con padecimientos mentales no sean internadas no es sólo un mandato legal nacional, sino también un reclamo constante de organismos internacionales de derechos humanos. El informe de Documenta refuerza la presión ejercida sobre el Estado mexicano en los últimos años: con datos como el del Comité contra la Tortura, que en 2022, manifestó su preocupación por los malos tratos y tortura documentados en los siquiátricos, y pidió información sobre alternativas para recibir servicios en libertad.

Aunque México reportó 99 personas privadas de libertad en 6 hospitales, Documenta insiste en que la realidad es que cientos de personas siguen retenidas por falta de acceso a servicios comunitarios.

Por su parte, el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD) advirtió en 2022 sobre la inexistencia de una estrategia federal y estatal para la inclusión y la vida independiente de las personas con discapacidad sicosocial, y recomendó adoptar sin demora medidas para poner fin a la hospitalización.

El informe no incluye datos de Guerrero porque en el estado no hay un reporte, ya que se carece de hospitales siquiátricos.

Un problema más visible

Para obtener una radiografía del sistema, Documenta hizo solicitudes de información a los 33 hospitales siquiátricos existentes a través de la Plataforma Nacional de Transparencia. Los resultados de 2025, comparados con los de 2024, muestran que, aunque ha habido un avance en la transparencia de algunas instituciones, el problema de fondo se ha hecho más visible.

En 2024 se reportaron 2 mil 168 personas internadas, de las cuales aproximadamente el 50 por ciento era involuntario, los datos de 2025 revelan 4 mil 364 personas internadas, con un 82.6 por ciento bajo internamiento involuntario. Esta diferencia se explica, según el informe, por una mejor calidad de la información.

El monitoreo también detalla la transferencia de la administración de hospitales siquiátricos al Instituto Nacional del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-Bienestar) en varias entidades federativas, un proceso que implica el traspaso de infraestructura y personal.

Los pacientes más graves terminan en las calles

En una entrevista pasada sobre el tema, el doctor Enrique Camarena, ex director de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud, sobre la decisión de cerrar hospitales especializados en México, expresó su preocupación por el anuncio de Jorge Alcocer, secretario de Salud en la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, de cerrar los hospitales siquiátricos, argumentando que los enfermos mentales deben ser atendidos en casa.

Mencionó que hay casos de pacientes con conductas impredecibles que pueden dañarse a sí mismos o a otras personas, y que incluso las cárceles tienen áreas para pacientes siquiátricos inimputables, cuya reclusión es necesaria para la protección de la comunidad.

También criticó la idea de que la atención deba recaer en la familia, señalando que las familias no tienen el conocimiento, los recursos, ni la capacidad técnica para enfrentar a un paciente siquiátrico en un estado de descontrol sicótico o “locura”, que es un término literario, no médico.

Cuando los pacientes que quedan en anexos de Alcohólicos Anónimos o lugares privados, finalmente son expulsados cuando sus familiares dejan de dar manutención.

Si eso ocurre, al final terminan “recluidos, pero en las calles, debajo de las banquetas, en los parques”, convirtiéndose en parte de la población de indigentes.

En otra parte de la entrevista con Grupo Fórmula, Camarena resalta el abandono de pacientes crónicos en 4 mil centros privados, que son a donde más llegan los pacientes, “la siquiatría moderna cuenta con excelentes medicamentos que favorecen la rehabilitación del enfermo mental crónico, lo que ha ayudado a ‘vaciar’ los hospitales”.

Sin embargo, hay pacientes que han sido abandonados por sus familiares, pero hay hospitales como el Samuel Ramírez Moreno (Estado de México), que siguen cuidando de ellos, por la propia situación de abandono social.

Carlos Rosas