3 mayo,2024 12:35 pm

“Hija de su madre”, una mirada crítica a las familias

 

Ciudad de México, 3 de mayo de 2024. Cuando se casaron, el 29 de noviembre de 1980, Mónica Mayer y Víctor Lerma hicieron un performance. No hay fotos de la boda, pero sí de esta acción artística, de la cual nació un personaje: la Señora Mayer.

“Se me hacía muy raro que de repente me iba a convertir en la Señora Lerma. ‘¡¿Cómo?, si la Señora Lerma es mi suegra!’. Yo, en esta vida, si tengo duda, hago performance”, puntualiza la pionera del arte feminista en América Latina al detallar el proyecto, que forma parte de Hija de su madre, exposición que presenta en el Ex-Convento Betlehemita de Veracruz, integrada por más de 100 obras históricas y recientes (de 1970 a 2024), algunas inéditas, en torno al tema de la familia.

En el acta de nacimiento de la Señora Mayer, disponible en el archivo Pinto Mi Raya (www.pintomiraya.com), se lee: “Como por fin la sociedad me da la doble personalidad reconocida (ya me aburría que Mónica Mayer tuviera que hacer todo), la Sra. Lerma va a ser un útil complemento de Mónica. Un pequeño ejemplo: como a Mónica le da pena hacer ciertas cosas (como hablar por teléfono con gente desconocida), la Sra. Lerma podrá hacer esos trabajos”, dice el texto que certifica el alumbramiento.

Diez años después, en 1990, Mayer y Lerma orquestaron el performance Foto falsa a 10 años -como el fotógrafo de su boda estropeó las fotos, escenificaron una boda e hicieron registro fotográfico de ella-, y en 2002 presentaron Dualidad virtual, un acto de “travestismo intrafamiliar” que incluyó gráfica digital y performance en el que intercambiaron la ropa.

En el proyecto planteaban que se conocían tan bien que podían hacer el trabajo del otro: la piel de uno era de ambos. Luego, en la acción El divorcio, de 2005, cada uno recuperó sus prendas. En una más, Abrazo –en colaboración con Jorge Recabarren–, intercambian de nuevo la ropa y vuelven a la suya, se abrazan en silencio y habitan su casa y espacio de creación.

Provista de un humor tan desenfadado como certero, Mayer, quien también es autora de los tendederos que se han popularizado por todo México, indaga desde el comienzo de su trayectoria el tema de las familias, y las familias en plural, convencida de que lo personal es político.

La pareja, la vejez, la maternidad, los hijos y la muerte son temas que recorre en esta exhibición la también precursora del performance y de la gráfica digital en México. Y lo hace con la colaboración de su hija, Yuruen Lerma Mayer, curadora de la muestra junto con Marisol García Walls, ambas especialistas en temas familiares; el diseño de Brenda Hernández Novoa y el apoyo logístico de Tonantzin Arreola.

La obra, en su conjunto, explora su archivo personal, los recuerdos, presencias y ausencias, no sólo del núcleo de la artista, sino también del público, con el que se busca construir diálogos activos.

“Para mí el arte es un espacio en el que se asienta todo, porque es una manera de pensar en la experiencia físicamente, mentalmente, emocionalmente y socialmente… de muchas maneras. En general hablo de lo personal en mi trabajo, no tanto porque me sirva para analizar estas cosas, sino porque pienso que lo personal es político, como buena feminista setentera”, expone en entrevista.

“También”, añade, “me he dado cuenta de que entre más personal es mi trabajo, más me puedo poner en contacto con la gente, porque la familia, la muerte, la enfermedad o el afecto por los hijos lo vivimos o hemos vivido la mayoría”.

Lúdica y crítica, Mayer incluye piezas como la Encuesta de satisfacción, en la cual la gente responde si recomendaría o no como madre a su propia madre.

“Son piezas muy divertidas: por un lado, te estás atacando de la risa y por el otro (reflexionas), porque ya sabemos que las mamás generalmente no quedamos bien, siempre tenemos la culpa de todo, siempre la regamos, entonces se trata de cuestionar desde el humor ese tipo de actitudes sociales”.

En general priva la insatisfacción de las hijas, cuyas madres afrontan una carga múltiple, señala.

“En la pandemia se vio que, quien lleva la carga de los cuidados, por lo menos en México, somos las mujeres. Eso sigue pasando y sigue siendo un trabajo no remunerado”, enfatiza.

 

¿La noción de familia tiene que desprejuiciarse?

Creo que es un tema del que tenemos que hablar mucho para entender qué es lo que está pasando en general en las familias y en particular también. No estoy diciendo que todas las familias estén infelices, ni mucho menos. Es más, para la mayoría son las relaciones más cercanas y más profundas. No se trata de decir: “Vamos a acabar con la familia”, si no de hablar de lo que está pasando, de cómo está cambiando, hasta dónde sigue la explotación de la mujer por la cuestión de los cuidados, de todos los otros tipos de familias que están creándose.

 

Núcleos y ciclos

La exposición está organizada en tres núcleos temáticos que incluyen piezas icónicas e inéditas de la artista, así como de creadores como Magali Lara, Mónica Naranjo, Genaro Recabarren, Mariana Riquelme Pérez y Yuruen Lerma, además de Víctor Lerma.

Inicia con “Primeros vínculos”, donde se exploran las reflexiones de Mayer sobre ser hija, hermana, madre y esposa, lazos fuertemente atravesados por el afecto, la memoria, la violencia y la muerte, como el suicidio de su madre, Lilia.

En “Romper el mito de la familia”, el segundo núcleo, se agrupa la obra en la que la artista cuestiona y rompe con mecanismos que construyen a la familia y cómo ésta es atravesada por estructuras jerárquicas y definida por las relaciones heteropatriarcales, poniendo énfasis en el humor de la artista para cuestionar los elementos que constituyen la familia.

Destacan los proyectos de largo aliento de las bodas y el divorcio, así como Maternidades secuestradas y El tendedero, que en esta edición pone énfasis en reunir respuestas vinculadas con la violencia intrafamiliar.

La exposición cierra con el núcleo “De-generaciones”, que conjunta los trabajos de Mayer en torno al envejecimiento, la enfermedad, el duelo y la muerte en diferentes escenarios, como las pandemias, el suicidio o la vejez, estableciendo una conversación sobre las genealogías, los ciclos de vida y muerte, así como el relevo generacional dentro de las familias.

Hija de su madre permanecerá expuesta el centro cultural veracruzano hasta el 30 de junio. Luego viajará a la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa, del 4 de julio al 6 de octubre.

 

Texto y foto: Agencia Reforma