
Zihuatanejo, Guerrero, a 30 de diciembre de 2024.- La secretaria de Salud en Guerrero, Alondra García Carbajal, dijo que este lunes se restablecerá el servicio de hemodiálisis para los enfermos de insuficiencia renal en la clínica subrogada del Hospital IMSS-Bienestar Bernardo Sepúlveda Gutiérrez, en Zihuatanejo.
Ayer domingo, García Carbajal, ofreció una conferencia de prensa a la que no fue convocado El Sur, para hablar de la situación de la clínica que está a cargo de la empresa Comermex Ozuba y que ofrece de manera subrogada el servicio de hemodiálisis a los pacientes con insuficiencia renal en esta región.
La funcionaria estuvo acompañada del director del mencionado nosocomio, Ernesto Zavala Lorenzo; de la subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades de la Secretaría de Salud estatal y de la jefa jurisdiccional de la Costa Grande, María Antonia Soberanis Serrano.
El 19 de diciembre, los encargados de la clínica de hemodiálisis suspendieron el servicio hasta nuevo aviso, con el argumento de que le iban a dar mantenimiento a las máquinas que filtran la sangre de los pacientes, pues de manera extraoficial se conoció que se contaminaron con una bacteria y tenían que desinfectarlas.
El sábado 21 del mismo mes, los pacientes y sus familiares se manifestaron para denunciar que les suspendieron el servicio sin que les dieran ninguna otra alternativa de solución y que para ese entonces, ya habían fallecido tres pacientes, por lo que fueron atendidos por Gobernación estatal y consiguieron que los administradores de la clínica los enviaran a la clínica subrogada que tiene el IMSS en la colonia El Hujal.
Sin embargo, volvieron a manifestarse en una segunda ocasión el jueves 26, para
demandar que se le dé celeridad “a lo que sea que le estén haciendo a las máquinas”, pues aseguraron que no era suficiente una sola sesión de hemodiálisis en la otra clínica y que muchos de ellos ya empezaban a presentar signos de crisis debido a que no se les estaba filtrando su sangre adecuadamente, además de que la cifra de fallecidos había subido a seis.
Ese jueves, el supervisor de la clínica por parte de la Secretaría de Salud estatal, Eduviges Corrales, se comprometió con los pacientes a que les estaría informando el viernes por la tarde-noche si ya podrían regresar a tomar sus sesiones el sábado 28, pero les cambiaron la fecha para el lunes 30, según les informó el director de Gobernación estatal, Juan Méndez Nogueda, a través del delegado de esa dependencia en la región, Onécimo Llanes Moreno.
En este contexto, ayer domingo, la secretaria de Salud en Guerrero, Alondra García Carbajal, ofreció una conferencia de prensa para dar a conocer “información oficial, información de parte de la Secretaría de Salud, para puntualizar algunas situaciones”.
“Primero decirles que esta unidad ha estado operando desde hace tiempo en la institución y no se había tenido ningún tipo de situación hasta el momento; comunicarles también que en esta unidad se están atendiendo 105 pacientes actualmente en donde todos han cumplido con sus sesiones sin ningún problema; en este momento, en atención al tema de mantenimiento correctivo y preventivo de todas las máquinas de hemodiálisis que se tienen en esta unidad, se deben realizar de manera ordinaria, es que se ha estado trabajando”.
Dijo que, “se detectaron algunas áreas de oportunidad en las máquinas y hay que atenderlo, entonces, por seguridad, en estos procesos es que pues se cerró esta unidad, sin embargo, quiero decirles que estos pacientes no han estado desatendidos, se han atendido en clínicas privadas, en este momento se tienen 85 pacientes que están atendiéndose en clínicas privadas, 14 en el hospital Papagayo de Acapulco, seis optaron por particular y evidentemente el servicio se está continuando”.
Agregó que, “estos procesos están por terminar, esperamos que ya el día lunes aproximadamente a las 11 de la mañana tengamos ya todos los resultados de verificación que se deben tener, aquí entran todos los servicios, se verifican el Laboratorio Estatal de Salud Pública para ver que los equipos no estén contaminados, que se cuenten con todos los documentos que debe tener una unidad para poder operar, que el personal esté capacitado en todos los temas de infecciones asociadas a atención de la salud, que sepan hacer higiene de manos en los cinco momentos, se ha atendido”.
“Lo que queremos comentar es que estamos en esto, está la Secretaría de Salud presente, está el IMSS-Bienestar también en la disposición de su director de continuar con este proceso normativo y que esperamos ya el lunes se esté aperturando el servicio en esta unidad”.
Al planteamiento de un reportero de que una bacteria se incrustó en las máquinas, la funcionaria respondió, “como tal tenemos por ahí detectado sí, en un equipo, un área de oportunidad, sin embargo, ya está atendido, se hizo la alta desinfección y ahorita estamos esperando precisamente a que el Laboratorio Estatal de Salud Pública ya emita ese dictamen de que ya todos los equipos ya están sin ningún tipo de problemas, esto es parte de la seguridad de los procesos, seguridad del paciente, se llama el proceso”.
García Carbajal aseveró que no ha habido desatención hacia los pacientes de esta clínica y que la empresa se ha hecho responsable, “incluso ya estábamos previendo precisamente que los pacientes citados al lunes ya se tenga la posibilidad de que por cualquier cosa, no se pudiera aperturar, también tuvieran sus sesiones en las clínicas privadas”.
Se le planteó también que los pacientes han señalado que han fallecido seis enfermos renales y que si ella tenía conocimiento de esa situación, a lo que contestó, “nosotros oficialmente se tiene una defunción nada más, pero también estamos por definir, estas defunciones se sesionan en los comités de hemodiálisis y es ahí donde se define cuál es la causa principal de fallecimiento”.
Asimismo, se le preguntó por los cinco pacientes que están internados desde el 19 de diciembre y que pese a que los mismos médicos del hospital les habían dicho a los encargados de la clínica que la cerraran porque los pacientes estaban llegando mal a la sala de urgencias, no lo hicieron y que si eso es o no negligencia, la secretaria aseveró que, “no, no hay negligencia”.
También se le cuestionó que por qué informaba 10 días después de que empezó la situación, pero la funcionaria evadió responder dándole la palabra al director del hospital para señalar que los pacientes renales tienen una serie de complicaciones debido a su enfermedad, “son pacientes diabéticos, hipertensos y con otras enfermedades crónicas, entonces, se tiene que sesionar mediante comité para ver si la muerte o la complicación de ese paciente es derivada de algún proceso relacionado con la clínica de hemodiálisis, se han sesionado casos, de hecho un caso se sesionó y se descartó, se encontró que el paciente falleció por un infarto agudo al miocardio y no estaba relacionado con los procesos de la clínica de hemodiálisis”.
Indicó que estos pacientes son graves y que van falleciendo al cabo de un tiempo, “pero como ahorita está el problema de hemodiálisis, lo relacionan con eso”.
Fuentes del hospital revelaron de manera extraoficial que los especialistas de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Guerrero, (Copriseg), encontraron en las máquinas bacterias coliformes aerobias debido a que presumiblemente no se cumplieron con los reglamentos de higiene y por ese motivo se contaminaron.
Se complica la salud de su padre debido a la falta del servicio de hemodiálisis en Zihuatanejo, relata
El señor Daniel Morillón, de 66 años de edad, vecino de Zihuatanejo, desde hace dos años es un enfermo renal, sus riñones dejaron de funcionar de manera natural, por lo que requiere de tres sesiones de hemodiálisis por semana para poder sobrevivir.
Su hija Mati cuenta que cuando los médicos le dieron el diagnóstico a su papá y le dijeron que su vida iba a depender de una máquina que cada tercer día le iba a filtrar su sangre para que pudiera continuar con vida, “fue un golpe devastador no sólo para él, sino también para toda la familia, principalmente para mi madre, pues mi papá era el sostén principal de la casa”.
Dijo que estos dos últimos años han sido muy difíciles, pues la salud de su padre se ha ido deteriorando a consecuencia del mal funcionamiento de sus riñones, ya que también padece diabetes, hipertensión y ha perdido la vista por completo, “son varias cosas que él padece a consecuencia de la misma enfermedad y esto que está pasando en la clínica ha venido a complicar muchísimo más su salud”.
Mati comentó que en estos 10 días, en la clínica subrogada del Seguro Social sólo le han dado una sesión a la semana, la cual no es suficiente e incluso, la última vez “se la dieron pero le dejaron líquido, lo que le provocó delirios, por eso me lo tuve que llevar de emergencia a Lázaro Cárdenas, para que allá terminaran de sacarle el líquido, eso fue ayer (sábado 28), que nos fuimos de rápido”.
Agregó que por ser una familia de bajos recursos económicos, sus tres hijos -una de ellas con discapacidad-, su madre y su padre dependen directamente de ella, pagar mil 300 pesos por una sesión más los gastos de traslado y comidas en Lázaro Cárdenas, tres veces por semana, “es demasiado dinero para nosotros, además del tiempo, la distancia y lo difícil que es para mi papá en cuestión de comodidad”.
“Yo me preocupo porque no tengo las posibilidades para estarlo mueve y mueve y gastando porque en mi trabajo no gano tanto, si lo llevara a Lázaro Cárdenas, serían 2 mil 400 pesos que no puedo estar gastando cada tres días, además de que tengo que trabajar para sostener a mis hijos y a mis padres, no podría estar viajando con esa frecuencia”.
Dijo que lo ocurrido en la clínica del hospital afectó “por completo” la rutina con la que se venía organizando para trabajar y llevar a su padre a sus sesiones de hemodiálisis, “lo que nos ha traído con el alma en un hilo es que por no tener a tiempo sus sesiones, las toxinas que deberían de filtrar sus riñones, le afecten, por ejemplo, el cerebro, que es lo que le provoca los delirios, por eso nos lo tuvimos que llevar de emergencia a Lázaro Cárdenas, donde allá nos encontramos también a otras dos familias de aquí de Zihuatanejo que llevaron a sus pacientes porque una sola sesión que les han dado en la otra clínica no ha sido suficiente”.
“Quizás para el gobierno los enfermos renales sean sólo una cifra estadística, pero para nosotros, se trata de nuestro familiar, de nuestro padre, nuestra madre, nuestro hermano, nuestro hijo, son nuestros seres queridos y sí, tal vez en algún momento Dios los va a llamar a su lado, pero mientras estén con nosotros, tenemos que atenderlos y que tengan una vida de calidad en la medida de nuestras posibilidades económicas”.
Mati señaló que la contaminación de las máquinas, “no debió pasar, jamás, pero lamentablemente los responsables se volvieron condescendientes con las medidas de higiene, dejaron de dar cubrebocas, de dar botas y batas quirúrgicas, dejó de haber tapetes desinfectantes para los zapatos, se relajaron las medidas y ahí están las consecuencias que nos están afectando a todos de manera directa e indirecta”.
“En la clínica del Seguro Social, le exigen a nuestro familiar que asista recién bañado, con ropa limpia o llevar otro cambio de ropa que se deben de poner al entrar a las instalaciones; también llevan otro par de calzado completamente limpio y desinfectado para poder entrar a la sala de tratamiento y la cobija o el edredón que llevan para cubrirse del frío, debe estar perfectamente limpio y se debe lavar después de cada sesión y no te dejan entrar si no llevas cubrebocas”.
Mati Morillón pidió a las autoridades de salud, “que se tomen las medidas para que esto no vuelva a pasar, porque el tratamiento de los pacientes con insuficiencia renal es literalmente de vida o muerte”, dijo.
Texto y foto: Brenda Escobar


