15 febrero,2020 4:51 am

Hubo diez muertos en la balacera de 12 horas en El Chivo hace una semana, dicen vecinos

Quedaron casas destruidas, quemada una camioneta y se dispararon miles de tiros. Informan que el sábado 8 estaba en esta comunidad de Zirándaro un grupo de La Familia Michoacana, cuando llegó el Cártel Jalisco Nueva Generación en tres carros blindados y se dio el choque armado. Ese día salieron huyendo mil 200 personas de seis poblados, calcula el alcalde.

El Chivo, Guerrero, 15 de febrero de 2020. El Chivo fue el escenario de un enfrentamiento entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la Familia Michoacana, que dejó una decena de muertos y el desplazamiento de 300 habitantes sólo de esta comunidad, dicen  testigos.

El pasado sábado 8 de febrero tres vehículos con blindaje artesanal y siglas del CJNG ingresaron a esa localidad del municipio Zirándaro donde “el grupo rival, la Familia Michoacana, estaba recibiendo su pago (semanal) cuando fueron sorprendidos, suscitándose un enfrentamiento” informó durante un recorrido por la población el alcalde Gregorio Portillo Mendoza.

Este viernes un grupo de pobladores regresó a El Chivo para dar de comer a sus animales y sacar algunas pertenencias de sus viviendas, luego de que las familias salieron huyendo del enfrentamiento que se dio entre los dos grupos que pelean el control de la zona.

Uno de los pobladores contó a los medios que el sábado a las 3 de la tarde estaba comiendo junto a su esposa, “cuando de pronto la gente salió corriendo y después había gente armada metiéndose a las casas disparando”.

Él y su esposa se escondieron debajo de la cama, minutos después 10 sicarios ingresaron a su casa para esconderse y desde ahí enfrentarse contra el otro grupo.

“Los balazos nos pasaban cerca del cuerpo. Así estuvimos más de tres horas, cuando de pronto antes de las 7 de la noche se calmó la balacera, y les dijimos a los señores que estaban adentro, que por el amor de Dios nos dejaran ir, que nosotros no teníamos problemas con nadie y fue como salimos por una puerta trasera a otra casa de unos familiares”.

Su casa fue una de las más afectadas. La fachada de concreto se encuentra agujereada por miles de disparos de diferentes calibres que pegaron durante el enfrentamiento. Hay orificios donde las balas de Barret 50 mm atravesaron las paredes. Las chapas de las puertas fueron destruidas y los vidrios quedaron rotos.

Afuera de la vivienda quedaron miles de cartuchos de armas largas, además una de las camionetas blindadas del CJNG quedó totalmente calcinada.

Los testigos mencionan que el grupo llegó en tres vehículos blindados y artillados, cada camioneta con al menos 14 hombres fuertemente armados, desde donde accionaron sus armas contra el grupo de la FM que se encontraba en la localidad.

Dos camionetas lograron salir “pero de la que se quemó ahí bajaron varios y se escondieron en una de las casas, donde la balacera duró alrededor de ocho horas”, revela un vecino que ahora es un desplazado de su pueblo.

La camioneta quemada tenía un blindaje artesanal, hecha con láminas gruesas que cubrían gran parte de la batea y el frente. Además 12 hoyos desde donde los hombres armados sacaban sus armas para disparar.

“Creemos que de ahí murieron varios de los que quedaron atrás atrapados, el gobierno levantó tres cuerpos y se llevó detenidos a dos heridos (que se escondieron en la casa afectada)” comenta uno de los desplazados.

Vecinos coinciden en que las autoridades llegaron a las 3 de la madrugada, y ellos aprovecharon para salir del poblado y que el grupo (Familia Michoacana) se llevó a sus muertos “que eran muchos”.

El poblado de El Chivo es una pequeña comunidad que se encuentra a 20 minutos de la cabecera municipal. Sus calles son de tierra y la mayoría de sus viviendas son de cemento y ladrillos o adobe con techos de lámina. La gente se dedica al campo y a la ganadería.  En las calles quedaron tirados miles de cartuchos percutidos de AR-15, AK-47 y Barret. El pueblo parece una zona de guerra y la gente tuvo que salir huyendo a Zirándaro y a Altamirano.

Insiste Portillo Mendoza en su demanda de tres puntos de revisión para evitar el desplazamiento de los pueblos

El alcalde Portillo Mendoza volvió a insistir en su llamado a los tres niveles de gobierno que el desplazamiento de pueblos se evitaría si se ponen “tres puntos de revisión en la cabecera municipal de Zirándaro, para impedir el ingreso del CJNG; otro en La Calera para controlar el acceso a Ciudad Altamirano y la sierra, y uno más en Cuatro Caminos, para el control del acceso a Zihuatanejo, con esos tres filtros sin duda bajaría el índice de violencia porque se mermaría su capacidad logística”.

Este enfrentamiento que se dio el sábado desplazó a 600 habitantes de la Calera; 300 de El Chivo y 200 de Acuyan La Estancia, El Reparo, La Ciénega y Cambio; lo que da un total desde el mes de noviembre de 3 mil desplazados en el municipio de Zirándaro.

La mayoría de los desplazados se fueron con sus familias y otros a Estados Unidos, “nosotros otorgamos 400 peticiones de asilo político en Estados Unidos”.

El alcalde reveló que los carros blindados del CJNG ingresaron de Huetamo, Michoacán y  que “hay una estrategia errónea (del gobierno)  porque no nos han escuchado, incluso ha habido negativa de recibirme en la Mesa de Coordinación Estatal, apenas me llamaron que me atenderán el lunes”.

Al final el edil por Morena pidió “cerrarle los caminos a la delincuencia, para evitar que sigan utilizando como rehén a la población. Este terror que han vivido en estos últimos días las familias de estas comunidades se pudo haber evitado, si el gobierno hubiera escuchado nuestra demanda de instalar esos tres puntos de seguridad”.

Texto y foto: Lenin Ocampo Torres