EL-SUR

Sábado 22 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Política  

Ambiente de tristeza en Cacahuatepec en el velorio de Marco Antonio Suástegui

La jornada duró casi dos días y empezó a la 1:35 de la tarde del viernes pasado, cuando falleció a consecuencia del balazo que le entró en el estómago, uno de los tres que le disparó un hombre en la noche del 18 de abril en la calle Fragata de Yucatán de la playa Icacos

Abril 28, 2025

El velorio del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota y de la asociación Turisteros Unidos en Defensa y Rescate de la Playa Icacos, Marco Antonio Suástegui Muñoz, en la comunidad de Cacahuatepec en donde ayer fue sepultado Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

El cuerpo del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, llegó a Cacahuatepec a mediodía del sábado pasado, y un ambiente de tristeza se mantuvo desde entonces en la pequeña comunidad colindante al río Papagayo.
¿Era posible no llorar al ver el rostro del hombre de 49 años con semblante serio, aquel que ponía antes de gritar una consigna, debajo del vidrio del féretro? ¿Cómo no se podía estar triste con los constantes cánticos religiosos que resonaban en la vivienda donde encabezaba las asambleas dominicales de la organización?
La jornada de muerte, velorio y sepelio duró casi dos días, empezó a la 1:35 de la tarde del viernes pasado, cuando falleció en el hospital privado Aqua, a consecuencia del balazo que le entró en el estómago, uno de los tres que le disparó un hombre en la noche del 18 de abril en la calle Fragata de Yucatán, en playa Icacos, donde rentaba mobiliario de playa y motos acuáticas.
Casi 16 horas después, a las 6 de la mañana del sábado, el féretro color café fue expuesto en una de las capillas de la funeraria Gayosso. A las 9:30 de la mañana una breve misa fue celebrada en su honor, con la presencia de unos 40 familiares y activistas.
Un camión fue rentado para las personas que no tuvieran transporte y quisieran llegar a los Bienes Comunales de Cacahuatepec. La caravana entró por San Isidro Gallinero, en el camino se pueden ver varios puntos de acumulamiento de basura.
Después de la comunidad Parotillas y antes de llegar al embarcadero El Fraile, para cruzar el río Papagayo a Cacahuatepec, resaltó la cada vez más grande gravillera (empresa privada que extrae material pétreo del río Papagayo) por la que encabezó protestas Suástegui Muñoz, quien tras un bloqueo en 2014 fue detenido y encarcelado en Tepic, Nayarit. Fue liberado el 21 de agosto de 2015.
A raíz del huracán Otis, El Fraile fue el punto de entrega en diversas ocasiones, de maíz y de láminas de zinc, gestionadas por organizaciones por las afectaciones en las parcelas y las viviendas de los campesinos ocurridas el 25 de octubre de 2023. Por los daños del meteoro John, en septiembre pasado, cientos de damnificados de los Bienes Comunales de Cacahuatepec recibieron de nuevo ayuda.
Al cruzar el río en panga, los familiares remojaron un poco la caja con flores salpicadas de agua del río Papagayo, que defendió ante el proyecto hidroeléctrico La Parota y luego lo trasladaron a la iglesia, donde 250 personas atendieron la breve misa.
A la una de la tarde, entre lágrimas y llantos desgarradores, el féretro fue trasladado a la casa de la familia Suástegui, donde se llevan a cabo las asambleas dominicales del Cecop, por varios hombres, entre ellos, su abogado, integrante del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Rogelio Téliz.
A un costado, los encargados del funeral preparaban un cerdo para ser servido horas después a los asistentes al velorio, como se acostumbra en comunidades rurales de Guerrero.
El féretro, en el que encima fue colocado el sombrero negro que caracterizó públicamente al vocero del Cecop, ocupaba una gran parte del pequeño cuarto al que acudían familiares, vecinos, campesinos y activistas, a rezarle o simplemente a despedirse de él.
Al término de uno de los rezos, una de las comuneras más aguerridas, de la comunidad Los Ilamos gritó “viva, Marco”, lo que ocasionó aplausos. Los más animados provenían de los integrantes de la Asociación de Turisteros en Defensa y Rescate de Playa Icacos (Tuderpi), de la que Suástegui era representante.
Afuera, los asistentes comían, tomaban o sólo platicaban, entre ellos la ex diputada federal morenista, Rosario Merlín; el director de Tlachinollan, Abel Barrera, y la coordinadora de Cooperación Comunitaria, Isadora Hastings.
Por momentos, la música de un dúo de guitarristas era el único sonido que se escuchó, porque el ánimo decaía y la gente lloraba en silencio.
Acudió Samantha Valeria Colón Morales, esposa del hermano desaparecido del vocero del Cecop, Vicente Iván Suástegui, del que no se conoce su paradero desde el 5 de agosto de 2021. Organizaciones sociales, entre ellas Tlachinollan, afirman en un comunicado emitido un día después del atentado, que el mismo grupo que desapareció a Vicente Iván atacó a Marco Antonio.
Por momentos parecía una reunión más del Cecop, las campesinas repartían la comida entre los invitados y las tortillas circulaban entre los comensales, pero regresaban los llantos y el ambiente volvía a la tristeza compartida.
Una familiar comentó que Suástegui Muñoz jugaba de niño en Cacahuatepec, el cual ya no es el mismo, lamentó. Al lado de la iglesia están una escuela primaria y un centro de salud, reubicados por las inundaciones que sufre el pueblo, la última con John y que viralizó el vocero del Cecop en un video compartido por redes sociales.
La catástrofe de los huracanes y el olvido del gobierno eran argumentos que reiteradamente expuso Suástegui Muñoz en los últimos meses, para exponer su tesis de los tres Acapulco: el de los ricos de la zona turística, el de los pobres de las colonias de la zona suburbana y el de los “jodidos” de la zona rural.
Para no depender de la siembra de temporal, impulsó con cooperación comunitaria el sistema milpa y la agroecología. Durante un recorrido el 10 de marzo pasado, registró los frutos y el optimismo de Suástegui Muñoz en este proyecto como parte de la reconstrucción de los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
A las 9 de la noche del sábado llegó una banda de chile frito, que no dejó de tocar, salvo algunas pausas por los rezos, hasta las 2 de la mañana del domingo. Se reeanudó la música a las 6 de la mañana y paró a las 9:30 de la mañana tras el entierro.
En la madrugada los asistentes durmieron como pudieron entre sillas y colchonetas, colocadas en el piso para no alejarse del sepelio de Marco Antonio Suástegui Muñoz.