Se debe preservar la imagen de la ciudad y al mismo tiempo, “reconocer el grado de inseguridad que afecta realmente al municipio”, plantea en entrevista el investigador John Bailey
Karla Galarce Sosa
Septiembre 11, 2017

Para el ex director del Programa de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Georgetown de Washington, Estados Unidos, John Bailey, acabar con los asesinatos en Acapulco, su zona metropolitana y la turística, representa un “verdadero dilema” y, un reto “complejo” para quien gobierna tanto a nivel estatal como municipal.
Agregó que considera que se debe preservar la imagen de la ciudad y al mismo tiempo, “reconocer el grado de inseguridad que afecta realmente al municipio”.
“Es complicado”, sostuvo en entrevista luego de que participó en el foro Seguridad Ciudadana, que se desarrolló en el salón El Faro del hotel Elcano el pasado viernes y que fue organizado por el diputado local de Movimiento Ciudadano, Ricardo Mejía Berdeja.
Afirmó que se debe mantener en resguardo la franja turística; no obstante “no puede haber engaños con respecto a la situación real de la seguridad”, porque “no hay que asustar tampoco los flujos de turismo”.
El investigador planteó la idea de un observatorio o unidad de análisis en la que participen sociedad civil organizada, el gobierno en sus tres órdenes, especialistas, académicos y ciudadanos; y que reúna información “creíble”, que cuente con recursos que permita saber la situación real del puerto y el área metropolitana; “una unidad confiable, con recursos, con expertos, cuyos hallazgos y datos sean creíbles”.
Durante la entrevista, que se desarrolló en el restaurante Paco’s de Costa Azul, en la zona Dorada de Acapulco, se le preguntó su opinión respecto al cerco de vigilancia, militar y policiaco en la franja turística, y que a pesar de ello ocurran asesinatos a plena luz del día, en la playa y ante la mirada de turistas y citadinos. Bailey dijo que lo que ocurre en Acapulco “es delicado, porque hay que tener cierta protección a la imagen, pero no hay que engañar a la ciudadanía de que hay una situación de inseguridad en el puerto. El arte de la política es hacer ese tipo de balance y la verdad es que es muy difícil”.
Destacó que existe una gran cantidad de informes, estudios y consultorías, muchos de tales textos son detallados, pero “lo más importante es cómo usar esta información para traducirlo en propuestas de políticas públicas a nivel municipal”.
“Mi argumento es que la información ya existe, pero lo que se necesita es un compromiso político, herramientas efectivas que son de policía y procuración de justicia, la coparticipación de la sociedad civil y la capacidad instalada a nivel local para usar los grupos de información”, explicó el analista y colaborador del Colegio de México.
Comentó que debe haber un compromiso para formar una unidad de análisis, un observatorio para que en el futuro, quien quiera que llegue y sea un gobernante local, tenga la información necesaria para tomar decisiones con respecto a la seguridad pública.
Se le preguntó cuál es la importancia de la participación de los partidos políticos para la conformación de unidades de investigación y fortalecerlas, e indicó que el problema es que éstos continúen con “juegos de poder” que no se enfocan en resolver las demandas populares, el crecimiento económico, reducir las brechas de desigualdad, o que promuevan una mejor educación o vivienda digna.
Criticó que “los partidos políticos no han prestado la atención necesaria a esos problemas, pero aunque hubiera disputas entre partidos, un gobernante podría tomar decisiones respecto a la inseguridad a partir de un observatorio o unidad que consultara la información, para que un gobernante tomara las decisiones”.
El gobernante, continuó, le toca tomar decisiones, formar coaliciones, fortalecer programas y echar a andar reformas.
Calificó el sistema de recaudación actual como de visión populista, adoptado de la década de 1940, cuando el gobierno no quería cobrar muchos impuestos e implementó diversos programas de bienestar social y de desarrollo. Acotó que México “tuvo el infortunio de tener amplias reservas de petróleo y entonces podía subsidiar su presupuesto a nivel federal hasta un 35 por ciento y acostumbró a la población a pagar pocos impuestos”.
México, sostuvo, mantiene una recaudación inferior a la mayoría de los países europeos y de América del Norte, pero se trata de un problema fundacional, básico en el que el país tendrá que sacar más recursos para financiar un programa de Seguridad Ciudadana.
El problema del crimen organizado lo debe atender el gobierno federal
Advirtió que ante las desigualdades en entidades como Guerrero, corresponde al gobierno federal atender el crimen organizado, pero añadió que el gobierno del estado puede “priorizar la reforma judicial” para que no haya un nivel de impunidad tan elevado como el que mantiene actualmente.
“Una prioridad del Estado de Guerrero es más atención a la reforma judicial, para que haya menos impunidad y cuando la policía haga una detención y lo lleve al tribunal, que haya un proceso eficiente, justo, equitativo, que haya justicia, pero lo que vemos es que los avances de la reforma judicial no son suficientes”, lamentó John Bailey.
Indicó que “corresponde al gobierno municipal, implementar políticas preventivas y no enfrentar al crimen organizado”.
Agregó que otra prioridad que debe adoptar el gobierno estatal es mejorar su recaudación de impuestos.
“Si un estado administra éticamente sus recursos, aún así serán insuficientes para enfrentar los retos de la desigualdad, el desempleo, la educación de calidad, la formación de jóvenes, y el Estado puede hacer lo que pueda con estos programas, pero hasta que haya más recursos los mejorará”, dijo.
Advirtió que hasta que haya una policía “aceptablemente pagada, que cuente con prestaciones sociales y mantengan carreras policiales, los cuerpos policiacos no mantendrán ética y eficacia” y añadió que “los calendarios políticos, no son los mismos que los calendarios de reforma”, pues un presidente municipal es incapaz de realizar una reforma policial, pues lleva hasta 20 años formar cuerpos éticos y eficaces.
Además, destacó que al político le resulta costoso construir los cimientos para las reformas policiales dado que los resultados se observan en décadas, porque “durante las reformas se introducen nuevas prácticas que generan incertidumbre y aspectos de eficacia y adopción de nuevas tecnologías durante este proceso”.
Señaló que las reformas policiales son útiles, pero los costos sociales económicos y políticos son pagados por la población, con beneficios a largo plazo.
Durante su intervención en el foro aplaudió la conformación del Mando Único Policial pues representa, dijo, la posibilidad de formar científicamente a los policías.
En relación al blindaje de la zona turística del puerto, opinó que Acapulco “representa un flujo muy importante para la entidad de ahí que haya cierta prioridad el proteger a los turistas y para que la imagen de la ciudad permita que haya más turistas”.
Se debe cuidar además la zona metropolitana
No obstante, destacó que la administración municipal debe cuidar al sector social y beneficie al área metropolitana. “Se trata de cuidar mientras está promoviendo reformas importantes”, añadió.
– ¿Había visitado Acapulco? – Se le preguntó.
– Sí, hace 50 años. Es mi segunda visita. Vine con mi esposa porque nos casamos en el parque de Chapultepec y nos venimos a Cuernavaca, Taxco y Acapulco. Fue una maravilla inolvidable, súper agradable, pero de eso hace 50 años. La verdad es que todavía me parece encantador.
Reiteró que los hechos de violencia ocurridos en la zona turística de Acapulco son un dilema, porque “hay que preservar y guardar la imagen de la ciudad y al mismo tiempo hay que reconocer el grado de inseguridad que realmente afecta al municipio”.