EL-SUR

Sábado 15 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Política  

Aplicar la alerta de género implica integrar a todos los sectores sociales, dice activista

  La investigadora feminista de la Organización Todas MX y Las Constituyentes Feministas de la CDMX, Rosalinda Pimentel Bermúdez, consideró que las estrategias para atender la alerta de género no sirven porque no integran a todos los sectores poblacionales. Indicó que los crímenes más frecuentes a las mujeres en Acapulco son la violencia sexual, feminicidios … Continúa leyendo Aplicar la alerta de género implica integrar a todos los sectores sociales, dice activista

Julio 25, 2017

 

La investigadora feminista de la Organización Todas MX y Las Constituyentes Feministas de la CDMX, Rosalinda Pimentel Bermúdez, consideró que las estrategias para atender la alerta de género no sirven porque no integran a todos los sectores poblacionales.
Indicó que los crímenes más frecuentes a las mujeres en Acapulco son la violencia sexual, feminicidios y violencia física. En conferencia de prensa para anunciar el foro Construyendo la Agenda Ciudadana de las Mujeres, mañana miércoles, expuso que en el municipio el 95 por ciento de las sexoservidoras son víctimas de trata.
La investigadora destacó que en Acapulco los delitos más destacados son la violencia sexual, feminicidio, acoso sexual, violencia física y comunitaria. El delito que menos se castiga en México es la violación sexual a una mujer, afirmó.
Expuso que las mujeres jóvenes de 15 a 24 años son las más vulnerables, “si bien todas las mujeres vivimos rangos de desigualdad bárbaros, no es lo mismo una mujer adulta con preparación académica que un estudiante o quien no lo es”.
Expuso que al decretarse la alerta de feminicidios por parte de la federación y el gobierno estatal se considera un mayor “acceso a la justicia”.
La alerta podría suponer un avance “siempre y cuando exista la capacitación adecuada de los juzgadores para juzgar con perspectiva de género y que la víctima no se convierta la principal enjuiciada en su propia muerte.
El siguiente paso para hacer complementaria la alerta de género, sostuvo, es el de “poner dientes”, que son reglamentos que permitan hacer una denuncia, que el agresor sea sancionado y que sufra alguna consecuencia.
A los agresores por feminicidio se les dan condenas desde seis meses a 15 años, indicó Pimentel Bermúdez.
Para la activista, Acapulco supera los registros de feminicidios que Ciudad Juárez, Chihuahua, en el año 2000 cuando se presentaron los índices más altos históricos del país, aunque no dio cifras para comparar. “Hoy es un tema más grave que Juárez en su momento y ojo, en Ciudad Juárez han disminuido los feminicidios y desapariciones”, remarcó Pimentel Bermúdez.
Al mes, según ella, podrían superar las 350 mujeres asesinadas (aunque la cifra extraoficial es de 412 crímenes, en total de hombres y mujeres). Precisó que esos datos son de denuncias pero podrían aumentar las cifras porque no siempre se toma en cuenta a las desaparecidas y se especula que siguen vivas, “pero muchas de las mujeres que se secuestran no sólo es con fines de explotación, también es con fines de trata que las convierten en mulas: mujeres en las que vacían su cuerpo y lo rellenan de droga. Hay quienes también llegan a pagar por asesinar a una mujer”.
Destacó que a pesar de una reducción de feminicidios este año en Acapulco con relación al año pasado, no se debe tomar como una mejora porque los meses con más feminicidios son los tres últimos del año.
La activista que participó en la conferencia de prensa en el auditorio de la Universidad Hipócrates para anunciar el foro que se realizará en esa escuela, destacó que la violencia de género no discrimina, “puedes estar en el mayor estrato social y ser desigual, puedes estar en un lugar donde no hay para comer y es desigual “, la desigualdad de las mujeres tienen matices.
Afirmó que el delito creciente en el crimen organizado es la trata de personas porque es más redituable que la comercialización de drogas: “comercializar una persona es más rentable que vender drogas porque una dosis de drogas la vendes una vez, a una mujer que la puedes vender cien veces. Esto ha permitido que la violencia se prolifere de manera alarmante”.
Otro dato que remarcó con relación a la explotación sexual es el de las sexoservidoras en Acapulco, casi en su totalidad de quienes se dedican, son víctimas de trata “porque incluso de quienes lo hacen por su propia voluntad sufren explotación. Pero es el 95 por ciento de las mujeres que entra a este tipo de actividades sin su consentimiento”.
El 4.7 por ciento forman parte de la trata de personas pero son mujeres que fueron violadas, que no tiene estudios ni preparación “y que sufrió una alienación de su persona desde muy pequeña o que no hay un nivel de empoderamiento que le hayan permitido vivir de otra manera.
El 0.3 por ciento son mujeres que tomaron la decisión propia de ejercer un trabajo sexual, afirmó la investigadora.
En el caso de las mujeres en el crimen organizado, dijo que son orilladas por la violencia que sufrieron, orfandad, rezago económico y social.
En la conferencia participaron la directora del Instituto municipal de la Mujer, Perla Espinoza Valdovinos; la rectora de la Universidad Hipócrates, Marisol Manzanarez Nava, y la presidenta del Bloque de Mujeres al Poder, Silvia Galeana Valente.