Narran detalles sobre la fuga de la cárcel de Iguala en 1968, así como el secuestro del rector de la UAG, Jaime Castrejón, en 1971, lo que antecedió al proyecto Universidad-Pueblo
Febrero 04, 2025

Ramón Gracida Gómez
San Luis Acatlán
Compañeros de armas de Genaro Vázquez Rojas y luchadores sociales, compartieron algunos de los pasajes más destacados de la lucha revolucionaria, entre ellos, la fuga de la cárcel de Iguala en 1968, así como el secuestro del rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Jaime Castrejón, en 1971, lo que permitió que se dieran los cambios y la llegada del proyecto Universidad-Pueblo.
Este sábado fue el primero de dos días de actividades por el 53 aniversario luctuoso del líder guerrillero y su compañero Abelardo Velázquez Cabañas, recordó en el teatro Justo Sierra Méndez, que él y otros cívicos se fueron a preparar a la sierra de Atoyac para rescatar de la cárcel de Iguala a Genaro Vázquez, quien fue detenido el 11 de noviembre de 1966.
Velázquez Cabañas buscó a Lucio Cabañas para que los apoyara en la acción, pero el también maestro rural le dijo que no estaba preparado, porque apenas se había subido a la sierra después de la masacre del 18 de mayo de 1967.
Tras la fuga, el 22 de abril de 1968 “nos fuimos rumbo a la sierra, desgraciadamente, el auto se nos dañó y tuvimos que salir caminando, donde nos tendió un cerco el Ejército, que nos perseguía con una avioneta militar y ahí fue donde murió el compañero Roque Salgado, que había salido herido en Iguala”.
“También Filiberto Solís falleció ahí. El compañero Ceferino Contreras, papá de Donato y de Pedro, también salió herido. Ya un compañero, Pedro y yo, resguardamos con todo al compañero Genaro Vázquez. Le cubrimos la espalda, la retirada”, dijo y confesó que no había compartido detalles de este pasaje en público, conformado por unas 35 personas reunidas en el teatro, ubicado a 250 metros del zócalo.
Velázquez Cabañas expuso que la guerrilla de Genaro Vázquez alfabetizaba a los peones que se incorporaban a la lucha y él era uno de los instructores.
Arturo Miranda Ramírez señaló que después de la fuga de la cárcel, la organización dirigida por Genaro Vázquez dejó de ser “amplia, de masas, para ser una organización de cuadros y con su táctica de lucha, fundamentalmente la guerra de guerrilla en la sierra y en muchos otros lugares de Guerrero y del país”.
El 2 de febrero de 1972 murió Genaro Vázquez, pero al contrario de la hipótesis de que fue por el accidente automovilístico cerca de Morelia, Michoacán, su compañero y académico de la UAG afirmó que fue asesinado, porque aún estaba vivo después del accidente y planteó la necesidad de reabrir la investigación.
Reiteró la petición que lanzaron hace unos meses, de inscribir en letras de oro los nombres de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas en el Congreso de la Unión, y que el Congreso local declare que no fueron delincuentes, sino que buscaron una “patria nueva” como lo demuestra el programa de la ACNR plasmado en una gran manta colgada detrás de los ponentes.
Guillermo Sotelo Raviela comentó que conoció a Genaro Vázquez en Ciudad de México en la casa de Leonel Padilla a principios de la década de 1960, destacó que el líder guerrillero era estricto con la escritura de los comunicados y afirmó que “el movimiento cívico sin las mujeres no hubiera sido posible”, entre ellas, Amarita Juárez y Felipa Pérez.
“Me siento muy orgulloso de haber pertenecido a esa generación de grandes luchadores, de grandes hombres, lo que me entristece que no veo el relevo, quiénes van a llevar la estafeta porque la mayoría ya no estamos viviendo”.
Acusándolo de “sinvergüenza”, señaló a Salvador Flores Bello de provocar el accidente de Morelia, una de sus sospechas es que salió libre al poco tiempo de estar en la cárcel a diferencia de otros compañeros, e indicó que Salvador Flores no participaba en la ACNR, sólo estuvo del 20 de diciembre de 1971 al 2 de febrero del siguiente año.
En su breve participación en el evento que empezó a las 2 de la tarde, la esposa de Genaro Vázquez, la maestra Consuelo Solís, recordó que “hubo un tiempo en que venir a hacer el homenaje estaba prohibido, hubo un tiempo en que transitar por las carreteras era ‘¿a dónde va? ¿Qué va a hacer a ese pueblo?’. Hoy no, hoy transitamos tranquilamente gracias a que hay cambios políticos importantes”.
El hijo del guerrillero y ex presidente municipal de San Luis Acatlán, Genaro Vázquez Solís, destacó que su padre, además de ser revolucionario, tocaba la guitarra y le llevaba serenata a su mamá. Mientras otras guerrillas se alineaban con las distintas vertientes de la izquierda en aquellos años, su padre, lo citó, pugnaba por ser “promexicanos”.
El ex gobernador Rogelio Ortega Martínez rememoró el secuestro del entonces rector de la UAG, Jaime Castrejón, por parte de la ACNR el 19 de noviembre de 1971 y su liberación el 1 de diciembre del mismo año con la que fue obligado a renunciar.
Así, agregó el también académico, se pudieron abrir las puertas para que los estudiantes postularan sus candidatos a dirigir la universidad controlada entonces por el PRI, lo que culminó con la elección de Rosalío Wences Reza, en 1972, y con ello de la implementación del proyecto Universidad-Pueblo.
También destacó su visita a Cuba junto con Guillermo Sotelo con lo que lograron el regreso paulatino de los cívicos exiliados en la isla caribeña y reorganizar la ACNR, en el primer viaje volvieron Antonio Sotelo Pérez, Demóstenes Lozano y Santos Méndez Bailón.
La jornada del sábado continuó con diversas presentaciones culturales, entre ellas, las canciones de Miguel Carrillo en honor a Lucio Cabañas y al líder de la ACNR, la danza folclórica del grupo Xocoyotzin Acatlán, la música del grupo cultural Amaxóchitl y la presentación de Alma Gómez, del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR), sobre la reivindicación de Genaro Vázquez en Chihuahua.
Asistieron la vicepresidenta de la Aso-ciación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), Tita Radilla; la dirigente de la Asociación de Ejidos y Comunidades y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos, Estela Arroyo; la maestra Ángeles Santiago Dionicio y el morenista Mauro García Medina.