En el inicio de clases en el Seminario del Buen Pastor, el nuevo arzobispo Leopoldo González González, llamó a los jóvenes y a los docentes, encargados de la preparación de los estudiantes, a conducirse con transparencia. Este año iniciaron su formación inicial 16 jóvenes, en el seminario auxiliar en Petatlán y 12 sus estudios en … Continúa leyendo Conducirse con transparencia, pide el arzobispo a jóvenes que inician preparación sacerdotal
Mariana Labastida
Septiembre 01, 2017
En el inicio de clases en el Seminario del Buen Pastor, el nuevo arzobispo Leopoldo González González, llamó a los jóvenes y a los docentes, encargados de la preparación de los estudiantes, a conducirse con transparencia.
Este año iniciaron su formación inicial 16 jóvenes, en el seminario auxiliar en Petatlán y 12 sus estudios en el seminario ubicado en Costa Azul, los cuales recibieron ayer su sotana.
En la capilla del Seminario del Buen Pastor se realizó la celebración eucarística en la cual se realizó la imposición de sotanas a los jóvenes que iniciaron ayer sus formación sacerdotal en el seminario mayor, la cual estuvo presidida por el cardenal y arzobispo emérito de Morelia, Alberto Suárez Inda, así como el arzobispo Leopoldo González.
Los familiares de los 12 jóvenes, de los 18 que iniciaron la preparación el año pasado, fueron los que les colocaron la sotana, después de concluir el curso introductorio de estudios en el seminario auxiliar en Petatlán.
La imposición de sotana es para distinguir a los estudiantes que se encuentran en el seminario Mayor y que se encuentran en formación sacerdotal. Como futuro sacerdote se considera que debe distinguirse porque fue llamado por Dios y es una expresión exterior del compromiso que hace al responder a dicha convocatoria.
También los formadores de los jóvenes hicieron un juramento y profesión de fe, documento que firmaron y entregaron al arzobispo Leopoldo González, aceptando la responsabilidad y compromiso como docentes.
En su mensaje, monseñor Leopoldo resalto que el inicio de clases en el seminario es una fuente de esperanza, ante la novedad de la cercanía que sienten como futuros sacerdotes con el señor Jesús que les invitó a seguirle.
Convocó a los jóvenes seminaristas a conducirse con transparencia y que en la búsqueda de Dios encuentren la disposición para renunciar a todo lo que los pueda apartar de su camino y de su persona.
“Que el señor nos encuentre cumpliendo con nuestro deber, si en la observancia de las normas, que el reglamento marca para cada hora de nuestro día en el seminario”.
A los formadores de los seminaristas les dijo que el gozo de ellos está en el crecimiento de quien les haya sido confiado, y les recordó que el Papa Francisco habla de tres condiciones fundamentales para el acompañamiento, la presencia, el arte de corregir y la paciencia, “el señor nos la conceda abundantemente”.
Al terminar la celebración, el arzobispo emérito de Morelia, Alberto Suárez Inda felicitó a los jóvenes que iniciaron su formación para prepararse para el sacerdocio.