Indignación y llanto de familiares y compañeros de partido del edil perredista, quien buscaba la reelección. “Era el alcalde mejor calificado de todos los alcaldes en el estado”, manifestó el presidente estatal del PRD, Ricardo Barrientos. “Somos más los que queremos la paz, claman en la homilía
Brenda EscobarPetatlán
Diciembre 30, 2017
El presidente municipal perredista de Petatlán, Arturo Gómez Pérez, asesinado la noche del jueves 28 mientras convivía con sus ex compañeros de secundaria en un restaurante de esta cabecera municipal, “era el alcalde mejor calificado de todos los alcaldes en el estado”, manifestó el presidente estatal del PRD, Ricardo Barrientos Ríos, durante el homenaje de cuerpo presente que se le rindió ayer viernes en las oficinas de ese partido en esta ciudad.
Al filo del mediodía de este viernes, Barrientos Ríos llegó al velorio del extinto alcalde, el cual se llevó a cabo en su domicilio particular, en el centro de Petatlán.
Durante el breve homenaje, Barrientos Ríos, con la voz entrecortada por el llanto, recordó que él y Arturo Gómez tuvieron la oportunidad de platicar durante mucho tiempo, “y construir lo que hasta hoy se construyó con Arturo, de visualizar, de querer construir un proyecto distinto, no tan sólo para Petatlán, sino también ser pieza fundamental para el cambio en el estado de Guerrero”.
“Nos conocimos hace tres años y medio y no bastó tanto tiempo para que encontráramos la coincidencia de lo que queremos para este pueblo y de lo queremos para este estado que hoy reclama justicia, que hoy reclama igualdad y que hoy reclama que la gente tenga sus derechos protegidos”.
Dijo que era la primera vez “que me toca despedir a un amigo, para mí es muy complicado, nunca lo he hecho, y como militante y dirigente de este partido, después de que Arturo se ganó el corazón del perredismo de Petatlán, después de que hace unos días platicábamos la posibilidad de seguir caminando con el pueblo de Petatlán para seguir construyendo lo mejor para la juventud, para los niños, para las madres, para este pueblo que tanto amaba”.
Barrientos, diputado local por el distrito 08 de Costa Grande, originario de San Jerónimo, y quien respaldó las gestiones de recursos de Arturo Gómez, añadió: “Hace unos días, el pueblo de Petatlán ratificó su confianza; anoche (el jueves 28) platicábamos del resultado de la encuesta que se hizo en Petatlán, de los estudios que hemos hecho en todo el estado, Arturo, nuestro amigo, nuestro presidente, el mejor calificado de todos los alcaldes en el estado; duele porque construir no es fácil, duele porque lograr tener los pies bien plantados en la tierra, ser gobierno y seguir con la humildad, ser leal a los principios que este partido en algún momento le exigió”.
Continuó hablando mientras lloraba: “lamentamos profundamente que a Petatlán se le haya quitado un hijo con un corazón enorme para caminar y seguir construyendo lo que él en sus sueños para Petatlán anhelaba; logramos hacer un gran equipo, independientemente de las expresiones políticas, siempre le dije a Arturo: “hermano, desde donde quiera que estés, el corazón y el cariño para Petatlán siempre será sincero, siempre será en el afán de construir y de tener generaciones con un mejor futuro”.
“Quiero decirle a ustedes, pueblo de Petatlán, que esa enseñanza que Arturo nos dio, la sigamos fortaleciendo, es un legado que Arturo nos dejó a muchos, a quienes nos cautivó y nos hizo amigos desde el primer instante en que nos conocimos, creo que debemos seguir caminando de la mano, Petatlán se merece mejores cosas, Petatlán se merece el desarrollo que Arturo en algún momento soñó, y seremos desde la trinchera en que estemos, siempre solidarios”.
Enseguida, mientras el líder perredista arrojaba agua bendita al féretro, la diputada local María del Carmen Cabrera alzó la voz para gritar: “¡Y exigimos justicia, justicia!”, pero sólo fue secundada por algunos de los asistentes.
Durante la mañana de este viernes, familiares, amigos del alcalde perredista de Petatlán, Arturo Gómez Pérez, velaron sus restos en privado en donde fue su domicilio particular ubicado en la colonia Centro, de la cabecera municipal de Petatlán.
La noche del jueves 28, Gómez Pérez murió a consecuencia de los disparos que le propinó un individuo que lo agredió por la espalda mientras él se encontraba acompañado de sus ex compañeros de secundaria en una convivencia por el fin de año, el interior del restaurante Casa Vieja, ubicado en la avenida Juárez, en el centro de esta ciudad y a unas cuatro cuadras del Palacio Municipal.
Durante los dos años de su encargo como alcalde, Arturo Gómez nunca llevó consigo escoltas para que cuidaran de su seguridad personal ni de la de su esposa y sus dos hijos.
Nació el 6 de junio de 1972, tenía 45 años de edad, fue originario de la comunidad San Jeronimito, en este municipio.
Estaba casado desde hacía más de diez años con Leticia Rodríguez de Gómez, con quien procreó dos hijos menores de edad, y fue médico veterinario zootecnista de profesión.
Militó en el PRI hasta 2014, cuando renunció a ese instituto político para afiliarse al PRD en la extinta corriente Movimiento Jaguar; actualmente todavía no decidía sumarse a alguna otra de sus corrientes, pero buscaba la reelección a la presidencia municipal.
Su hermano Jesús Gómez, quien es el alcalde suplente de Arturo Gómez, recientemente anunció que también aspira a contender por la presidencia municipal.
El velorio
Después de las 10 de la mañana de este viernes, poco a poco fueron llegando decenas de coronas al domicilio de la familia Gómez Rodríguez. En el interior, la madre del alcalde asesinado, sentada a un lado del féretro, lloraba de manera desconsolada y a gritos pedía una explicación del por qué le quitaron la vida a su hijo, “él no era malo, él sólo hacía cosas buenas por su pueblo”, decía.
También muy cerca del ataúd, visiblemente devastada, su ahora viuda lloraba en silencio mientras recibía el pésame de cientos de personas que fueron llegando para despedirse el cuerpo de presidente municipal.
Su hijo mayor, un niño de 11 años de edad, sacaba fuerzas de su dolor y a ratos él también se secaba sus lágrimas para consolar a su madre mientras se abrazaba fuertemente a ella.
Afuera de la casa, en la calle, trabajadores del Ayuntamiento colocaron toldos y sillas para que se acomodara la gente que acudió al velorio. En la mayoría de los asistentes se pudo observar rostros desencajados por el llanto y la tristeza. Hombres, mujeres y niños vestidos con ropas humildes permanecieron en el velorio
Algunas de las personas coincidieron en comentar entre sí sus percepciones particulares en el sentido de que por la manera en que fue asesinado el alcalde se trató de un crimen político, “porque no tuvo el sello violento con que suele actuar la delincuencia organizada”; “Arturo era muy querido, era seguro que iba a ganar la reelección”, “alguien no quería que le estorbara, por ahí le deberían investigar”, fueron algunos comentarios hechos casi en voz baja.
Al filo del mediodía, empezaron a llegar al velorio compañeros de partido de Arturo Gómez, así como funcionarios del gobierno del estado y líderes priistas de Petatlán y Zihuatanejo.
Se encontraron ahí el presidente del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, Ricardo Barrientos; el coordinador estatal de la corriente Nueva Mayoría, Amador Campos Aburto; las diputadas locales María del Carmen Cabrera y Eloísa Hernández, y su compañero de bancada, Carlos Reyes Torres.
Asimismo, el jefe de la oficina del gobernador Héctor Astudillo Flores, Alejandro Bravo, quien es originario de Petatlán y es ex alcalde del municipio y de Zihuatanejo; los alcaldes perredistas de Zihuatanejo, Gustavo García, y de La Unión, Aviud Rosas Ruiz, quienes acudieron acompañados de funcionarios de sus respectivas administraciones.
Cortejo y homilía
A las tres de la tarde, cientos de familiares, militantes del PRD y pobladores participaron en el cortejo fúnebre que partió de su casa en dirección a la parroquia San Pedro Apóstol, que es el santuario del Padre Jesús de Petatlán, donde se llevó a cabo una misa de cuerpo presente oficiada por el sacerdote Erasto Juárez.
Durante la homilía que estuvo a cargo de uno de los sacerdotes que asistieron a Juárez, dijo que “solamente Dios y el tiempo” darían respuesta a las preguntas del por qué un hombre “que lo único que trató de hacer es hacer el bien … Dios no permite esto, es el hombre que se aleja de Dios y vive en la oscuridad del pecado, del odio, de la envidia, que el bien y la luz de los demás incomoda, esa luz que todos pudimos ver en nuestro presidente municipal es una luz que ahora brilla con mayor fuerza en la eternidad”.
“Hoy estamos despidiendo a los pies del Padre a nuestro presidente municipal con un dolor que a nivel nacional le está doliendo al país; ayer, día de los Santos Inocentes, ha muerto un inocente más, ayer día de los Santos Inocentes se derramó la sangre de un inocente, esa sangre hoy tiene su premio en la vida eterna pero tenemos que creer; y todos nos podemos preguntar también y decir, “Señor, hasta cuándo se acabará la violencia, hasta cuándo tendremos nuevamente paz… somos más los que queremos la paz que los que producen la violencia y recuerden que al que espada mata, a espada va a morir. Pidamos que este inocente que le sirvió al pueblo con mucho amor hoy esté gozando de la vida eterna con Cristo porque esa es nuestra esperanza”.
Luego de la misa, el féretro fue llevado al Ayuntamiento donde se le rindió el último pase de lista con todos los integrantes del Cabildo alrededor del ataúd y abatidos por el dolor y el llanto “de haber perdido al mejor presidente municipal que ha habido en la historia de Petatlán”, dijo la síndica perredista Angélica García Vargas.
Ahí, la banda de guerra de la dirección municipal de Seguridad Pública que dArturo Gómez impulsó durante su mandato, tocó el Toque de silencio. Después, la orquesta infantil y juvenil que también se organizó durante la actual administración, tocó las dos melodías que en vida más le gustaron al alcalde: Por los caminos del sur y Cerca del mar, mientras la mayoría de los cientos de asistentes no dejaban de llorar y se consolaban unos a otros abrazándose.
Luego, el cortejo fúnebre de Arturo Gómez partió a las oficinas del PRD municipal donde se le rindió un homenaje de cuerpo presente y después, partió a la comunidad de San Jeronimito, ubicada en la zona costera poniente de Petatlán donde lo despidieron de la casa paterna y fue sepultado más tarde en el panteón de esa localidad.
En su gobierno, dos funcionarios asesinados
El gobierno municipal que encabezó Arturo Gómez se enlutó en dos ocasiones antes de su asesinato.
La noche del 16 de noviembre de 2016, el cuerpo de quien fuera el director municipal de Desarrollo Urbano, Edgar García Cerda, fue encontrado en las inmediaciones del punto conocido como el Camino a la Virgen, en la cabecera municipal. Tenía las manos atadas hacia la espalda y balazos en el cuerpo; estaba desaparecido desde la tarde de ese día.
Ocho meses después, en la madrugada del 5 de julio de este año, fue encontrado embolsado y tirado en el bulevar Aeropuerto-Zihuatanejo, el cadáver de quien se desempeñó como secretario del Ayuntamiento de Petatlán, Manuel Rebolledo Pérez. En esa ocasión, el ahora difunto alcalde, a través de un video-comunicado, lamentó el hecho y dijo que “Manuel no sólo era un funcionario de mi administración, también era un amigo”.
Hasta ahora, ninguno de los dos anteriores homicidios han sido aclarados.