EL-SUR

Lunes 24 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Política  

El caso de la amapola también se debe revisar en la renegociación del TLC, plantea Ríos Piter

La política de drogas tiene que cambiar, y con la discusión trilateral con EU y Canadá se debe revisar “cómo garantizar el uso medicinal” de la planta, propone el senador independiente por Guerrero

Vania Pigeonutt

Agosto 16, 2017

 

A un día de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el senador independiente por Guerrero, Armando Ríos Piter, consideró que el rediseño de la relación comercial con Estados Unidos y Canadá no sólo debe incluir capítulos en derechos humanos, movilidad laboral, migración, medio ambiente y anticorrupción; también se debe discutir el tema de las drogas.
En conferencia de prensa en el Senado, el ex perredista opinó que la relación entre los tres países debe ser más profunda. Dijo que el tema de las drogas y su tratamiento debe discutirse. Puso como ejemplo la amapola que se produce en Guerrero, pero cuyo problema de consumo se concentra en ciudades de Indiana y Maryland, Estados Unidos.
El tema de las drogas se tiene que revisar desde lugares como Guerrero, donde se produce “pero también con el consumo, como hoy lo son Maryland e Indiana que tienen ya un problema grave del consumo de opiáceos (extraídos de amapola)… esta  renegociación nos abre las puertas para reentender y repreguntar de la mano con socios comerciales, cómo atender problemas compartidos”.
Consideró que la política de drogas tiene que cambiar, y con esta discusión trilateral, se debe revisar “cómo garantizar el uso medicinal de la amapola, eso pasa por una revisión con los Estados Unidos, con los socios comerciales en el eje hemisférico”.
Ríos Piter lamentó que la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara de Senadores no enviara a nadie del Partido del Trabajo ni a él como senador independiente, junto a los otros siete legisladores que acompañarán la renegociación del tratado comercial firmado hace 23 años, durante el gobierno del presidente priista Carlos Salinas de Gortari.
“No es un tema de trámite, es una de las renegociaciones más importantes en la vida económica de nuestro país. De lo que resulte de esta renegociación, podrá tener toda una nueva generación, oportunidades o problemas en materia económica… pues que no se vea como un viaje o como un acompañamiento de turismo legislativo”, soltó.
Para Ríos Piter en esta nueva etapa del tratado se debe reforzar un acuerdo laboral que permita la homogenización de los estándares de trabajo, independientemente de la nacionalidad de los empleados, siempre y cuando sean ciudadanos de los países de Norteamérica y que éste contenga un punto de fomento a un estándar salarial entre las tres naciones.
“La complementariedad productiva entre capital y trabajo debe ser reconocida en el Tratado, en vez de perseguir con una mano a los trabajadores inmigrantes e invitarlos y contratarlos con la otra. Debemos garantizar la movilidad laboral en función de las necesidades de empresas y trabajadores en los tres países pero sobretodo la protección de derechos humanos en el lugar de trabajo”, dijo.
Explicó que la eliminación del capítulo 19 del acuerdo, que es un mecanismo de solución de controversias, como lo propone el gobierno de Donald Trump, sólo permitirá que se restrinjan las importaciones mexicanas o canadienses a Estados Unidos; por ello, la comisión mexicana debe pugnar porque se mantenga.
Propuso secundar la propuesta de Estados Unidos e introducir un capítulo Anticorrupción “con una institución supranacional que permitirá erradicar prácticas comerciales desleales fundamentadas en actos de corrupción, así como el abuso y omisiones de autoridades, la institución funcionará siempre mediante la coordinación de esfuerzos con los gobiernos nacionales”. También, una cláusula de Derechos Humanos para los tres países. “Ante la realidad mexicana, no tiene nada de malo mezclar derechos humanos con el libre comercio. Además, ya la tenemos en el acuerdo comercial con la Unión Europea”. Agregó que no debe haber “acuerdos paralelos” como ocurrió en 1994, cuando se incluyeron demandas laborales, medioambientales y de infraestructura como temas cosméticos, no torales, dentro de la narrativa del documento.
“Y si bien la reforma energética está como uno de los temas, que están en el contexto a discutir el tema energético, pues el tema de la energía renovable, la energía limpia, que es un asunto en el que el gobierno de Donald Trump ha sido omiso, ha sido, digamos poco claro respecto a los avances que pueden ofrecer las tecnologías de generación de energías limpias, México tiene ahí un enorme área de oportunidad que tiene que empujar”.
Representantes de los tres países se reunirán este miércoles en Washington para abordar el tratado comercial, que según la Secretaría de Economía es uno de los 12 dignados por México con 40 países, discusión que durará entre 120 y 150 días. Según los datos del senador, el TLC genera 525 mil millones de dólares anuales, sólo en comercio México-EU.
Por separado, Layda Sansores, presidenta de las Comisión de Asuntos Migratorios, consideró como una pérdida de tiempo y de recursos el viaje a Estados Unidos que hicieron algunos de sus compañeros de la Cámara.
“Yo no estoy invitada, desde luego. Pero ahí no van a ir a vigilar, van a ir a perder el tiempo y el dinero de México, porque lo que pretenden hacer es lo que dice Estados Unidos”, afirmó.
“Sabemos que México no va a negociar ante Estados Unidos con dignidad. Están de rodillas, puesto de rodillas desde hace rato ante Estados Unidos, y México no pide que se toquen los temas que de verdad interesan”, afirmó. (Con información de Isabella González y Jorge Ricardo/ Agencia Reforma)