El político y antropólogo, investigador de movimientos armados y contrainsurgencia, afirmó que la sección segunda encargada de la inteligencia militar del Estado Mayor, tiene mucha información que aportar sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa
Lourdes Chávez
Septiembre 08, 2017

El político y antropólogo Gilberto López y Rivas señaló que la sección segunda del Ejército, encargada de las acciones de inteligencia militar del Estado Mayor, tiene mucha información que aportar sobre los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, donde desaparecieron 43 estudiantes de Ayotzinapa.
No obstante, dijo que la poca transparencia en la actuación de los militares en la escena del crimen y en los siguientes días, los incrimina por omisión o comisión en ese caso considerado de lesa humanidad.
El también activista del Consejo Nacional Indígena (CNI) participó como ponente en el segundo día del coloquio Violencias, complejidades y alternativas, con el tema Terrorismo de Estado, donde habló del intervencionismo estadunidense en las dictaduras de América Latina de las décadas de 1960 a 1980, las intervenciones en Medio Oriente que “no puede ser considerada más que como terrorismo” entendido como el uso ilegal de la fuerza o de violencia sobre personas o propiedades para coaccionar a un gobierno o a la población civil en la persecución de objetivos sociales y específicos, según la propia definición del Buró Federal de Investigación (FBI).
López y Rivas, quien tiene una decena de publicaciones sobre movimientos armados y contrainsurgencia, entre ellos Estudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos: manuales, mentalidades y uso de la antropología, Ministerio de Cultura del Poder Popular, Venezuela, 2012, señaló asimismo las intervenciones abiertas o secretas en distintos puntos del planeta donde se despliega el terrorismo con guerras contra grupos terroristas y contra el narcotráfico como sucede en México, y “facilita el escenario bélico para mantener y expandir el nuevo orden global”.
Señaló que actualmente vivimos una economía global de la guerra, que reproduce ciclos de construcción y destrucción, porque generan inmensos beneficios”. Advirtió que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, envió al Congreso el presupuesto militar más grande de la historia, en este esquema del terrorismo global de estado”.
En este tenor, quien ha sido diputado federal por el PRD, partido al que renunció, añadió que utilizan a la ciencia social para combatir la insurgencia, y señaló algunos manuales de científicos sociales estadunidenses que indican cómo la antropología puede ser más efectiva que la artillería, además de la utilización de estudios geográficos.
Entre las estrategias de contención, destacó que una se denomina cazar-matar, “para destruir enemigos aislados”, y aclaró que las acciones no se realizan sin comunicación con la policía o el Ejército de los “Estados-huésped”.
En consulta posterior sobre los hechos de Iguala, en el marco del terrorismo de Estado, aseguró que por omisión o comisión el Ejército está involucrado en el asesinato de tres y en la desaparición forzada de 43 estudiantes de Ayotzinapa.
“Es evidente a todas luces. En el terreno había militares, incursionaron con los heridos que se refugiaron en un hospital. ¿Por qué inteligencia militar no ha reportado lo que observó durante toda la noche? El hecho de que el Ejército no sea transparente en su intervención en la noche del crimen y días consecuentes, y que se cierre a ser investigado, ya es prueba de la responsabilidad de las fuerzas armadas en el crimen (sino) ¿cuál es el secreto militar”.
Aseguró que la inteligencia militar siempre está ligada a todo lo que tiene que ver con la obtención de información, “por las vías que juzguen convenientes, civiles o lo que sea”. En este sentido señaló que la sección segunda “tiene mucho qué aportar en todo esto”.
Sin embargo, recordó que ninguno de los crímenes de Estado en México han sido juzgados, empezando con la masacre de estudiantes en Tlatelolco, menos de la represión del movimiento ferrocarrilero de los años 50, y todos los demás.
Recordó que cuando fue diputado federal, denunció la presencia de paramilitares en Chiapas, y el entonces procurador de la República le confirmó la existencia de 12 grupos paramilitares, y dio origen a una investigación y un informe sobre civiles encubiertos en San Cristóbal de las Casas. Pero señaló que los militares ni siquiera respondieron, y la Fiscalía especial creada al respecto.