Para el almirante Juan Guillermo Fierro Rocha, la violencia en Acapulco es una respuesta de la delincuencia ante la acción de las autoridades que la va acotando. Destaca que el halconeo limita el actuar de las fuerzas de seguridad
Abel Salgado
Agosto 01, 2017

El aumento de homicidios en Guerrero, sobre todo en Acapulco, se debe a que se “está llegando al punto de quiebre” en el combate a la delincuencia, afirmó el comandante de la Octava Región Naval, el Almirante Juan Guillermo Fierro Rocha, quien detalló que también puede ser considerado como una reacción de los grupos delincuenciales que están siendo acotados y por eso su respuesta es más violenta.
En entrevista con El Sur, Fierro Rocha rechazó que las corporaciones policiacas hayan sido rebasadas por la delincuencia organizada luego de los últimos hechos violentos en el área turística o en el centro de Acapulco. “Rebasados definitivamente no, yo no podría aceptar que estamos siendo rebasados por la delincuencia, el Estado jamás podrá tener menor fuerza que la delincuencia”.
Y coincidió con el comandante de la Novena Región Miltar, el general Germán Jiménez Mendoza, en que ante las autodefensas vale más el diálogo. “Desde un punto de vista estratégico concuerdo con el general Jiménez, de que esto podría escalar a una situación en la cual quizás la misma fuerza armada tendría que hacer uso de mayor fuerza, no es esta la intención, el diálogo va ser el último recurso que se agote para que nosotros tengamos que participar otra vez”.
El 19 de enero del 2016 fue designado como comandante de la Octava Región Naval, Juan Guillermo Fierro Rocha. Es originario del Distrito Federal y se graduó como ingeniero en Ciencias Navales en la Heroica Escuela Naval Militar; tiene maestrías en administración naval y en administración militar para la seguridad y defensa nacional, así como un doctorado en defensa y seguridad nacional.
A casi año y medio de haber sido designado como comandante de la Octava Región Naval, que comprende además del litoral de Guerrero la jurisdicción naval de Oaxaca y Chiapas, destacó que en seguridad en el área que le compete atender la estrategia que ha establecido ha tenido beneficios y ejemplificó que se ha asegurado nueve toneladas de drogas en el transcurso de 16 meses.
–¿Cuáles considera que son las razones por las que a pesar de las estrategias que han establecido las diferentes corporaciones que integran el Grupo Coordinación Guerrero (GCG) continúan los altos números de homicidios en el estado y particularmente en Acapulco?
—Un análisis estratégico que hemos llevado a cabo, porque estamos analizando todas las causas y las vertientes que estamos manejando, nos implica que bajo una situación conceptual en un análisis estratégico el que haya algún incremento en el número de estos factores que vemos, podríamos interpretarlo como que estamos llegando al punto de quiebre o al punto de inflexión, el cual necesariamente tendrá que venir un descenso brusco también. Es decir, podría ser interpretado como una exacerbación, una reacción de los grupos delincuenciales que están siendo copados o están siendo acotados, entonces su respuesta tendría a ser un poco más violenta.
“El pronóstico sería que en un factor de tiempo pues estamos empeñados en poder determinarlo, que tendría que descender bruscamente estos niveles”.
— ¿Se tiene establecido algún tiempo estimado?
—Es un punto difícil de contestar desde un punto de vista unilateral porque esto tendríamos que considerar todos los factores que el gobernador Héctor Astudillo, como líder de grupo, y el general Germán Javier Jiménez Mendoza como coordinador del Grupo de Coordinación Guerrero, para poder dar un pronóstico a nivel estatal. Yo puedo pronunciarme en el terreno de mi competencia.
El almirante Fierro Rocha de 44 años de servicio activo en la Semar, afirmó que hay exceso de la vigilancia del crimen organizado, al preguntarle si ha fallado la estrategia de seguridad en lo que podría considerarse como la zona más vigilada de Acapulco como es el área turística y el centro de la ciudad, “aquí debemos poner en el plano, la situación de que estamos sobrevigilados, nosotros nos empeñamos en algunas áreas que nos asignan pero la realidad es que a veces nos encontramos situaciones que escapan a nuestro control y parece ser que las prácticas de vigilancia y de halconeo de todas estas cosas, nosotros en un momento dado somos también en un momento dado ¿cómo podría yo manejar esto?
—¿Rebasados?
—No, no rebasados, definitivamente no, yo no podría aceptar que estamos siendo rebasados por la delincuencia, el Estado jamás podrá tener menor fuerza que la delincuencia.
Explicó que el crimen organizado al actuar fuera de la legalidad, transgrede, “lo que sucede es que nosotros vemos diferentes factores como es el uso de la fuerza, la proporcionalidad, los elementos que estamos disgregando en el área que nos corresponde, los factores sorpresa, etcétera, todo eso en un momento tenemos que conjugarnos y seguir trabajando conjuntamente para que estadísticamente tener ocupando estos lugares.
—¿Entonces hay más coordinación en el crimen organizado?
—No, yo puedo interpretar esto desde el punto de vista en el marco que nosotros estamos injertos. Tenemos en el marco del respeto a los derechos humanos, la legalidad, la transparencia, el uso de la fuerza, y bueno el manejo de todo el personal que no nos interesa o qué situación se encuentra.
Son ciudadanos que tienen que ser respetado en sus derechos humanos, no es así la respuesta de ellos, ellos a veces tienen manifestaciones de violencia que rebasan nuestras expectativas, no es esto una interpretación de que tienen mayor coordinación, ellos en un momento dado arriesgan todo por nada, entonces esas son las consecuencias. Pero no, bajo ninguna circunstancia ni mayor coordinación, quizás en un momento dado puedan hacer mayor acopio de mayores recursos o financieros o técnicos que nosotros tenemos que administrar adecuadamente para tener esa función.
Cuando se le preguntó su opinión de la Policía Municipal de Acapulco, dijo que “es una tarea muy vasta que tienen, el número reducido y las condiciones en las que se están desempeñando ellos pues los hace sujetos de mayor capacitación y profesionalización”.
—¿Hay confianza para trabajar con la Policía municipal?
—Nosotros trabajamos con los grupos y cada uno de acuerdo a nuestras capacidades y necesidades establecemos nuestros operativos.
Fierro Rocha coincidió con la postura del comandante de la Novena Región militar, el general Javier Jiménez Mendoza que el pasado jueves ponderó el diálogo con el grupo de las autodefensas antes de iniciar acciones contundentes que desatarían un conflicto en Guerrero muy grave. “El diálogo es el principal instrumento del gobernador, en un momento dado cada uno debe tener una respuesta a sus demandas. Desde un punto de vista estratégico concuerdo con el general Jiménez, de que esto podría escalar a una situación en la cual quizás la misma fuerza armada tendría que hacer uso de mayor fuerza, no es esta la intención, el diálogo va ser el último recurso que se agote para que nosotros tengamos que participar otra vez”.
—Hablando de diálogo, el obispo Salvador Rangel en innumerables ocasiones ha mencionado que es oportuno hablar con la delincuencia organizada para disminuir los homicidios, ¿usted qué opina?
–Bueno, los conductos de esto rebasa el ámbito de mi competencia y si esto se maneja en un terreno político, es una decisión que a nivel político tendría que tomarse.
Se le preguntó sobre la confianza a la corporación luego que se informó el pasado jueves que la Semar puso a disposición de las autoridades correspondientes a siete marinos por estar relacionados presuntamente con el secuestro de personas en Texcoco, Estado de México.
—¿En la Octava Región no han encontrado marinos relacionados al crimen organizado?— se le preguntó.
—No, nosotros estamos incidiendo en el adoctrinamiento de nuestro personal, estamos vigilándolos, lo que menciona es una prueba de la disposición del Almirante Secretario.
—¿Pero cree que hay confianza de la sociedad cuando hay siete marinos relacionados a secuestro?
—Desde luego, creo que una manifestación de cero tolerancia a cualquier conducta irregular de parte de nosotros, tendrá que tener la respuesta necesaria de la sociedad para que ellos vean que estamos comprometidos también.