En su segundo mensaje como parte de su segundo informe de gobierno, el alcalde de Acapulco dice que dejará un legado para que quien lo suceda “le dé seguimiento y no se la pase reinventando el hilo negro”
Mariana Labastida
Septiembre 07, 2017

En su segundo mensaje a los acapulqueños con motivo de su segundo informe de gobierno, en la Unidad Deportiva Jorge Campos de Ciudad Renacimiento, el presidente municipal de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, convocó a los asistentes a un acuerdo político, social y económico de civilidad con “gente buena”.
En declaraciones, al terminar el acto, el alcalde dijo que el pacto con la sociedad tiene que ver con trabajar en mejorar el servicio de agua potable y seguridad pública.
En su mensaje, puntualizó que como gobierno municipal dejará un legado y “el que venga dé seguimiento y no se la pase reinventando el hilo negro”.
Al igual que en su mensaje del lunes, que fue en el salón Juan Ruiz de Alarcón del Centro de Convenciones, también en la Unidad Deportiva se instalaron stands de las diferentes dependencias.
El acto inició con un video y concluyó su mensaje con los proyectos que anunció el lunes como el edificio nuevo del Ayuntamiento, para el cual dio ya tiene recursos y agradeció a los diputados federales David Jiménez Rumbo, Ricardo Barrientos y Jesús Zambrano por la gestión que hicieron junto con él para obtener el dinero.
En la cancha de futbol de la unidad deportiva de Ciudad Renacimiento se colocaron cuatro mil sillas. Según los organizadores llegaron 20 mil asistentes. En las calles alrededor de la unidad se vieron camiones, urvans y taxis en los que llegaron los vecinos de diferentes colonias y poblados de Acapulco.
El alcalde, quien caminó desde el circuito interior acompañado de su esposa Perla Edith Martínez Ríos, el dirigente estatal del PRD, Celestino Cesáreo Guzmán y regidores, saludó a su paso a los vecinos y cerca de la unidad deportiva se unió a la comitiva un grupo de música de viento.
En las calles aledañas a la unidad había policías preventivos y viales. En el interior en la cancha se vio personal militar cuidando la seguridad del lugar.
Velázquez Aguirre, a diferencia del lunes, cuando entregó oficialmente su informe en el Cabildo y vistió camisa blanca con dos líneas amarillas, ayer lució de amarillo, el color de su partido el PRD y que apareció en globos, gorras y playeras de los asistentes, que no dejaron de gritar porras en su apoyo.
La segunda sede para dar su mensaje a los ciudadanos fue una verbena popular, además de los stands de las diferentes dependencias para informar de acciones y regalar artículos promocionales.
Al concluir el mensaje del alcalde se regalaron a los asistentes tacos de canasta y pastor, así como aguas de sabor, mientras al fondo animaba el ambiente el grupo Fiesta 85. Antes de ellos tocó la Banda Los Elegidos y bailaron los integrantes del ballet folklórico Aztecalli.
Durante su mensaje en el que agradeció a los diferentes sectores de la sociedad, grupos y organizaciones su asistencia, los convocó a un nuevo acuerdo político, social y económico “de todos los que amamos Acapulco” para mejorar el municipio.
Recalcó que Renacimiento, el cual admitió es considerado uno de los polígonos con mayor violencia e inseguridad, es donde se tiene que hacer el compromiso “con la gente, sin escondernos de nadie, sin dejar de mirar”. Velázquez Aguirre dio que ahí estaba la posibilidad de mandar el mensaje “claro” de que se están haciendo cosas buenas para construir una nueva realidad para Acapulco, aunque admitió que “falta mucho por hacer” por eso llamó a redoblar esfuerzos.
Aseguró que este año que le falta al gobierno municipal que él encabeza se mejoraran las cosas que se hicieron y recalcó que un gobierno democrático y de izquierda se abre a la participación ciudadana y que así se ha hecho, porque durante los dos años se ha escuchado a la ciudadanía. “Sé dónde estoy parado y el reto que significa, sé del gran reto y desafío que viene para nosotros”.
Enfatizó que Acapulco no necesita de gobernantes con piel delgada, sino que tengan la suficiente “habilidad y agallas para tomar el toro por los cuernos y hacer lo que la gente exige que hagamos”.
Al terminar su discurso, volvió a referirse al acuerdo e invitó a todos a subir su mano izquierda y la derecha colocarla en el corazón para hacer un compromiso. “Quiero que hoy juntos hagamos el compromiso para dar todo lo que debemos dar para seguir transformándolo para bien con el amor de la gente, de la familia, vamos a lograr que Acapulco se recupere para bien”.
En declaraciones, del acuerdo, el alcalde admitió que hace falta trabajar en servicio de agua y seguridad, y por ello el pacto con la sociedad, con quienes recuperar el Acapulco de antaño, “el que nos merecemos”.
Indicó que quiso ser alcalde, fue su sueño, lo es y vas a terminar dando todo su esfuerzo y buscando voluntades para compartir el trabajo de mejorar el municipio.
Reiteró que es bienvenida la crítica para construir, que seguirá picando piedra como lo ha hecho desde que llegó, pues nada ha sido fácil.
Aseguró que se ha avanzado en los dos años de su gobierno, y que se tiene que “motivar a la gente que siga creyendo en lo que debe creer en lo que se hace con hechos no con palabras.
El acto, citado a las 6 de la tarde, comenzó alrededor de las 7. A la mitad de su discurso, que duró 40 minutos, antes de la presentación de los proyectos de obras para Acapulco, los asistentes comenzaron a salir de la unidad. Los primeros en irse fueron quienes no alcanzaron asientos. Después los que ocuparon las gradas, que llegaron a las 4 de la tarde. La mayoría de los que se quedaron fueron los que ocuparon las sillas y el equipo de logística del Ayuntamiento.
Al mensaje a los acapulqueños como parte del segundo informe de gobierno, asistieron los diputados Ernesto González Pérez y Coral Mendoza Falcón; el dirigente de la corriente perredista Nueva Mayoría y ex alcalde de Zihuatanejo, Amador Campos Aburto; el líder de Movimiento Alternativo Social (MAS) y ex diputado local, Bernardo Ortega Jiménez, así como el dirigente estatal del PAN, Marco Antonio Maganda Villalba, además de algunos regidores y funcionarios municipales.