Destaca el post mortem entregado a la activista indígena Martha Sánchez Néstor, originaria de Xochistlahuaca, por su aporte como defensora y promotora de los derechos humanos de las mujeres, niñas y niños de los pueblos originarios
Octubre 28, 2021

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Con motivo del 172 aniversario de la Constitución del estado de Guerrero, el gobierno estatal entregó la tarde de ayer en el auditorio José Joaquín de Herrera 16 premios al mérito civil y tres con decoraciones por sus aportaciones en distintas disciplinas en el estado.
Los reconocimientos se entregaron ante la presencia de los representantes de los tres poderes del estado; Evelyn Salgado Pineda del Poder Ejecutivo; Flor Añorve Ocampo, del Legislativo y Alberto López Celis, del Judicial.
El premio al mérito civil Nicolás Bravo, Derechos Humanos, fue para la activista indígena Martha Sánchez Néstor, post mortem, originaria de Xochistlahuaca, por su aporte como defensora y promotora de los derechos humanos de las mujeres, niñas y niños de los pueblos originarios.
En su representación lo recibió la también líder indígena Xóchitl Castañeda Flores.
El mérito civil Cuauhtémoc, Desarrollo de los pueblos indígenas, fue para el indígena Longino Julio Hernández Campos, originario de Ahuacachahue, Ayutla, por su participación en la consulta para la construcción del gobierno comunitario y aportación como coordinador propietario del pueblo na savi, así como por entregar el bastón de mando al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
El Moisés Ochoa Campos, Estudios municipales, fue para Ignacio Luna Jerónimo, originario de San Francisco, municipio de Tecoanapa, por su trayectoria en el ámbito de los estudios municipales y por la fundación de la escuela de desarrollo regional en la comunidad de El Pericón.
En tanto que el premio Manuel Meza Andraca, Contribuciones al desarrollo rural, lo recibió Felipe Jesús Peláez Juárez, originario de Chilpancingo, por su contribución y promoción al desarrollo rural del estado y por su dedicación al servicio agrícola y por su asesoría a los sistemas-producto en la entidad.
El José Francisco Ruiz Massieu, Desarrollo y ética política, lo recibió Adrián Chávez Galeana, originario de Chilpancingo, por su participación como estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero y ética profesional en el ejercicio del derecho.
Además, el premio al mérito Eduardo Neri, Valores cívicos y respeto de la ley, lo recibió Alberto Serna Mogollón, originario de Acapulco por su participación como activista de los derechos humanos de la población LGBTI y por su respaldo a diversos grupos en la defensa y el respeto a la ley para dicha comunidad.
El premio Eva Sámano de López Mateos, Servicio de asistencia social y salud pública, lo recibió la indígena Hermelinda Tiburcio Cayetano de Tlacoachistlahuaca por sus gestiones en beneficio de los pueblos originarios y su trayectoria en el impulso a la asistencia social y el empoderamiento de las mujeres indígenas y de grupos vulnerables.
En su representación recibió el premio la partera Gloria Domínguez Rojas.
El premio al mérito civil Guillermo Soberón, Investigación científica y tecnológica, fue para Edilmar Cortés Jacinto, de Coyuca de Benítez, por sus acciones altruistas en favor de la juventud y su aportación como investigador, ponente y conferencista. El premio lo recibió en su representación Hortensia Jacinto de los Santos.
El premio Juan Ruiz de Alarcón, Literatura, lo recibió María Eugenia Soberanis Nogueda, de Acapulco, por su contribución y actividad literaria, a través de sus obras que han sido traducidas al inglés, chino y coreano.
El premio Juan Ruiz de Alarcón, Bellas artes, fue para Ángel Guzmán Hernández, originario de Iguala, por su aportación con su obra plásticas en la difusión de la cultura guerrerense en el ámbito estatal, nacional e internacional.
El premio Ignacio Chávez, Educación y formación humanista, fue para María Antonieta Julián Pérez, de Chilpancingo por sus libros de cultura y política y por su trayectoria en educación a través de congresos y coloquios estatales, nacionales e internacionales como comentarista de obras educativas.
El premio Plácido García Reynoso, Estudio y desarrollo de las ciencias económicas, lo recibió Abad Torres Benítez, de Arcelia, por su contribución al estudio y desarrollo de las ciencias económicas y su participación en la Universidad Autónoma de Guerrero.
El premio Apolonio Castillo, Desempeño olímpico, lo recibió Gustavo Moctezuma Suástegui por su dedicación, entrega y fomento al deporte como entrenador de diversas disciplinas.
El premio José Azueta, Labores destacadas entre la juventud, fue para José Ángel Hernández Luna, por su labor como promotor de la disciplina del ajedrez.
El premio Antonia Nava de Catalán, Igualdad de género, promoción y protección de los derechos de las mujeres, lo recibió Alma Rosa Aguirre Reyes, de Acapulco, por su contribución como especialista en género e inclusión, y por ser facilitadora de talleres con perspectiva y paridad de género.
El mérito civil Wilfrido Álvarez Sotelo, Aportes a la ecología, lo recibió Roberto Lugardo Quevedo, por su labor como aplicador del programa de protección y conservador de las tortugas marina, él es ambientalista de Guerreros Verdes en la playa de los Mogotes.
En tanto que la condecoración Vicente Guerrero, la recibió la familia Villanueva Castro de Amojileca por su aportación a través del parque de educación ambiental granja de Amojileca y el criadero de venado cola blanca.
La condecoración Juan Álvarez la recibió José Luis Mosso Vázquez, de El Tepeyac, Malinaltepec, por su trayectoria como científico e investigador.
Él fue el primer médico en realizar la primera cirugía por robot en América Latina.
La condecoración Ignacio Manuel Altamirano fue para el universitario Adán Aguirre Benítez, por su servicio a favor del estado en el área de ciencias sociales y humanidades y promotor de la cultura de la Tierra Caliente y como autor de 19 libros en diferentes líneas científica.
Habla galardonado que realiza labor en la Montaña
A nombre de los galardonados, Mosso Vázquez, habló de sus experiencias en el extranjero participando en la ciencia médica, de su primer robot mexicano que llamó Tonatiuh, Dios del Sol, para apoyar con cirugías ginecológicas y pediátricas en la región de la Montaña.
Dijo que desde hace 20 años trabaja “codo a codo” con su familia y cirujanos plásticos del IMSS, institución para la que trabaja, a fin de aportar sus conocimientos para disfrute de las zonas indígenas.
Contó que desde hace 20 años aplica la “técnica de la realidad virtual” en la Montaña Alta de Guerrero y que, incluso, se han publicado artículos en el extranjero porque han venido de Londres a platicar con los pacientes Me phaa, “y se han llevado una riqueza cultural enorme de la zona indígena”.
Asimismo, anunció tres amenazas universales; la nuclear, el cambio climático, “y la que está por venir”, que es la creación de una nueva especie; “dejaremos de ser paulatinamente homo sapiens y escucharemos en 30 o 50 años que hay personas que viven más de 200 años, personas que una vez que colonicen Marte, tendrán cambios térmicos, mentales, corporales. Hablamos de una nueva especie y tenemos que subirnos a ese tren de la ciencia y la tecnología”, anunció.
Por su parte Xóchitl Castañeda Flores, quien recibió el premio correspondiente a Sánchez Néstor, agradeció a nombre de los galardonados los reconocimientos y dijo que ahora en Guerrero se viven tiempos de esperanza verdadera, “al ser gobernado por una mujer sensible y con alto compromiso social”.
Añadió que Salgado Pineda tiene la oportunidad histórica de hacer un gobierno distinto.
Dijo, a nombre de la familia Sánchez Néstor, que la medalla la dedica a todos los hombres y mujeres que en el pasado y presente contribuyen desde distintas formas y espacios para lograr una vida equitativa entre hombres y mujeres.
Castañeda trasmitió un audio de Sánchez Néstor cuando en 2012 re-cibió “uno de tantos premios”, y en el que la activista que falleció víctima de Covid-19 en julio, reivindica los derechos individuales y colectivos de las mujeres indígenas.