En la entidad el Estado mexicano tiene la deuda más grande con la recuperación de las condiciones de vida y la reparación del daño de las víctimas, señala en Chilpancingo la directora ejecutiva, Edith Olivares. Emplaza a las autoridades a reconocer que existen las desapariciones forzadas en el país
Julio 11, 2025

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Guerrero es uno de los estados más “atravesado y lastimado” por la desaparición forzada, y donde el Estado mexicano tiene la deuda más grande con la recuperación de las condiciones de vida y la reparación del daño de las víctimas, declaró ayer la directora ejecutiva de Amnistía Internacional (AI) sección México, Edith Olivares Ferreto, después de la presentación del informe: Desaparecer otra vez, violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México.
Derivado de ello, la activista emplazó al Estado mexicano a que reconozca que sí hay desapariciones forzadas en el país, y dijo que uno de los casos que más lastiman es la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa.
En declaraciones a los medios de comunicación después de la presentación del documento en el auditorio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), la representante en México del organismo internacional, indicó que Guerrero “es uno de los estados que desafortunadamente ha vivido el dolor y la herida de la desaparición desde el periodo de la guerra sucia, y que muchas de esas personas todavía continúan sin ser encontradas.
“El Estado mexicano no sólo no encuentra a las personas que desaparecen recientemente, sino que tampoco han encontrado a las que desaparecieron durante el periodo de la guerra sucia”.
Criticó que en este estado aun haya familias que tienen desaparecidos de 1960 o de 1970 y de hace 10 años o cinco años.
“Este es uno de los estados que ha sido más atravesado y lastimado por la desaparición forzada y es uno de los estados, también, en donde el Estado mexicano tiene una deuda más grande con la recuperación de las condiciones de vida y la reparación del daño”, dijo.
Aclaró que la reparación del daño para los familiares de las víctimas de desaparición forzada desde la guerra sucia pasaría porque hoy ya no sigan desapareciendo personas en el estado.
La directora de AI en México declaró que el Estado mexicano tiene que reconocer que en México hay desaparición forzada, “porque sí hay agentes del Estado vinculados a la desaparición de personas que han participado o que colaboran en esas desapariciones”.
Un caso que lastima a Guerrero es la desaparición de los 43
Dijo que un caso que lastima a Guerrero es la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en donde hubo participación de agentes del Estado mexicano.
“Algunos de ellos, incluso, están siendo investigados, y hubo participación de las fuerzas armadas que no han querido dar la información”.
Añadió que por eso el caso Ayotzinapa sigue impune, “y por eso no sabemos dónde están los 43 estudiantes”.
Insistió que el Estado mexicano tiene que empezar a saldar la deuda con el estado de Guerrero.
Explicó que en el caso de las desapariciones recientes en Guerrero, AI ve que hay un vínculo entre la clase social, la “racialización” y la desaparición de personas, pues dijo que desaparecen más personas en las zonas periféricas de las ciudades y en las comunidades indígenas de la Montaña de Guerrero.
Indicó que aunado a que la clase social baja y los indígenas tienen mas posibilidades de ser desaparecidos, cuando las familias de los desaparecidos tienen contacto con las autoridades su condición se utiliza para tratarlos de manera despectiva, además de que la mayoría de las instituciones no cuentan con intérpretes.
También destacó, a pregunta de una reportera, que a pesar de que esta entidad enfrenta el grave problema de la desaparición de personas, aun no cuenta con una ley sobre desaparición.
Para la activista es muy importante que haya legislación en la materia.
Reconoció que en México hay muchas instituciones, mecanismos de búsqueda, comisiones estatales, comisiones federales, pero lo más importante es que funcionen “y vamos a saber que funcionan cuando se encuentren a esas 130 mil personas que están desaparecidas, y cuando las mujeres buscadoras sepan dónde están sus familiares y puedan dedicarse a lo que se dedicaban antes de que su familiar desapareciera.
La militarización no soluciona el problema de violencia y México viola estándares internacionales
Olivares Ferreto rechazó que la militarización sea la solución al problema de la violencia y al de desaparición en el país, y que, por el contrario, pone en riesgo a todas las personas en este país y no garantiza la seguridad pública.
La directora de AI en México dijo que, frente al problema de la militarización, ahora, con la reforma, la Guardia Nacional se convierte en una fuerza armada más.
Explicó que la reforma con la que se entrega el mando de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, deja “absolutamente sin una corporación civil a cargo de la seguridad en este país. La Guardia Nacional es, oficial y legalmente una corporación militarizada, es una fuerza armada más y con eso México está violando todos los estándares internacionales en materia de uso de las fuerzas armadas para las tareas de seguridad pública”, denunció.
Declaró que con la reforma el Estado mexicano esta, “digamos, de manera legal, pero no justa, ni de manera respetuosa con los derechos humanos y está violando los estándares internacionales en materia de uso de las fuerzas armadas para las tareas de seguridad pública”.
Dijo que lo grave es que las fuerzas armadas han estado vinculadas a la desaparición de personas, abuso excesivo de la fuerza, y que hay experiencias, sobre todo en Guerrero, donde hay relación entre las desapariciones, la inseguridad, las ejecuciones extrajudiciales, “y otras violaciones a derechos humanos con la participación de militares en tareas de seguridad pública”.