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Sábado 08 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Política  

La violencia feminicida, parte de un conflicto mayor, expone antropóloga

Para entender mejor el fenómeno se debe analizar con visión de clase, plantea Irma Aguirre

Lourdes Chávez

Septiembre 07, 2017

 

La antropóloga y feminista Irma Aguirre Pérez dijo que nadie dijo que la modernidad que prometió el sistema neoliberal estaba ligada a la violencia, y advirtió que hoy en Guerrero el riesgo es para todas las mujeres, “que estamos en la frontera de los grupos delictivos en conflicto”, ayer en el primer coloquio de Violencias, complejidad y alternativas, en el auditorio de Derecho de la Universidad.
A partir de su investigación Cuerpos y territorios, apuntes para una etnografía de la violencia feminicida en Guerrero, señaló que nadie advirtió a la sociedad que este tipo desarrollo venía ligado con la violencia.
Del feminicidio indicó que las muertes de las mujeres sólo muestran una parte de un conflicto mayor de la violencia.
Mencionó cifras de homicidios de 2015 y 2016 que rebasan más de 2 mil asesinatos de hombres y mujeres en la entidad, hasta julio de 2017 suman mil 352 asesinatos.
Si bien la mayoría son hombres, cuestionó que en cinco años, de 2011 a 2016 se han clasificado sólo 142 feminicidios de jóvenes en edad productiva y reproductiva.
Aclaró que no se puede desligar a los feminicidios de la violencia social que “está inmersa en condiciones primarias de poder, “somos cuerpos que se comprende y se puede adscribir femenino, sea mujer negra, blanca, baja, alta, rica y pobre, tienen nombres y apellidos. No hay cuerpos neutros”.
Para entender mejor este fenómeno planteó que sean analizados con visión de clase, atravesada por la desigualdad, pues muchas mujeres pueden estar relacionadas con hombres involucrados en el crimen, y son asesinadas por su condición de acompañante, de subordinada respecto de un hombre.
Consideró que debe empezar a reconocerse la condición de clase en los asesinatos de las mujeres, que también las hace mucho más vulnerables.
Pese a la brutalidad de los crímenes que caracterizan a la delincuencia organizada, señaló que la diferencia entre los asesinatos de hombres y mujeres es una huella sexual.
También en el tema de género, Marisol Alcocer Perulero presentó su investigación de doctorado, Contención y ejercicio de la violencia física, violación sexual y feminicidio en dos comunidades afrodescendientes de Cuajinicuilapa: San Nicolás y El Pitallo.
Aclaró que este municipio de Costa Chica no figura entre la tasa de muertes de mujeres, pero sí en violación sexual. En 2011 sólo tenía registros de feminicidios, una mujer era indígena de Metlatónoc, la segunda originaria de Cruz Grande, la tercera había muerto hacía más de 20 años y se ignoraba su procedencia, y trabajaban como meseras en una cantina. En este contexto se podría deducir que también eran trabajadoras sexuales. No tenían lazos comunitarios ni respaldo social, eran las víctimas perfectas para los asesinos.
Concluyó que las mujeres que viven en estas comunidades pueden experimentar violencia sexual, pero de feminicidio son otras, esta división simbólica de esta raza se diferencia con la que viene de fuera, la forastera.
Precisa que no se puede analizar la violencia a nivel local, a nivel estatal o nacional, sin considerar estas vulnerabilidades, y para explicarlo utilizó una teoría que denomina intersecciones, donde “las intersecciones de diferentes categorías de opresión da un resultado distinto cómo se puede experimentar la violencia de género en Guerrero y en estas comunidades”.
Alcocer Perulero también es parte del grupo de trabajo que evaluó la solicitud de Alerta de género decretada en ocho municipios de Guerrero.
Rosa Delia Guillén de la asociación civil, Cambio Social, señaló que es obligación de los gobiernos municipales prevenir la violencia contra las mujeres, sin embargo presupuestalmente los municipios son incapaces de implementar acciones, son gestores y administradores de programas federales y algunos casos estatales.
La actividad fue convocada por tres grupos académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG): Problemas Sociales y Humanos, Diversidad y Estudios de Género, y Estudios Literarios y Filosóficos, con instituciones y organismos civiles de derechos humanos. Es parte de un proyecto de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Las ponencias exposiciones concluirán el viernes en el auditorio de las unidades académicas de Filosofía y Letras y Derecho en Ciudad Universitaria.